Dormí poco.Cada vez que conseguía cerrar los ojos volvía a escuchar la voz de aquella mujer al teléfono, repitiendo palabras que apenas había conseguido procesar: custodia, convivencia, documentación, notificación.A las seis de la mañana ya estaba despierta.A las seis y media estaba preparando el desayuno de Emma y Nicolás mientras fingía que no había pasado parte de la noche leyendo páginas que no entendía.Y a las siete, cuando Nicolás protestó porque no quería ponerse los zapatos y Emma anunció que no encontraba una de sus medias, sentí una extraña necesidad de llorar.No porque estuvieran haciendo algo diferente, precisamente porque todo seguía siendo normal.—Mamá, él tiene mi media —Emma señaló a su hermano con una indignación que parecía completamente seria—. La escondió.Nicolás levantó la cabeza desde el suelo.—Yo no uso medias de niña —Se quejó, casi ofendido por la situación.—No dije que la usaras, dije que la escondiste —Emma tampoco le daba tregua.—Entonces búscala
Terakhir Diperbarui : 2026-09-26 Baca selengkapnya