“Esa mujer es increíble”, murmuró Daniel entre dientes, mirando el tablero oscuro. Las manos seguían apretadas en el volante aunque el coche llevaba varios minutos aparcado al borde de la carretera. “Completamente ridícula. Acusándome de robar de la cuenta de mi propio hijo. Como si no tuviera ya bastante encima.”Soltó un resoplido corto, frustrado, y negó con la cabeza, los ojos fijos en la nada. La pelea seguía repitiéndose en fragmentos, su voz subiendo, la forma en que lo había mirado cuando se negó a responder sobre el dinero, el sonido de la puerta cerrándose de golpe detrás de él.“Le dije que no lo toqué”, dijo al coche vacío, la voz baja y cortante. “Se lo dije. Pero no. Todo tiene que ser culpa mía. Las noches tarde, el perfume que cree que olió, ahora esto. Lleva meses buscando una razón para pelear.”El teléfono sonó.Casi lo ignoró. Luego vio el número del hospital en la pantalla y contestó al segundo tono.“¿Diga?”“¿Hablo con el señor Daniel Carter?” La voz de la mujer
最後更新 : 2026-09-21 閱讀更多