El aire en el ático de Alexander Sterling siempre había sido filtrado y perfecto, pero esa noche se sentía viciado, cargado con el olor metálico de la soledad. Alexander permanecía de pie frente al ventanal que dominaba Central Park, sosteniendo una copa de cristal tallado que contenía un whisky de cincuenta años cuyo sabor, por primera vez, le recordaba a la ceniza. A sus pies, abierta y profanada por la luz fría de la luna, descansaba la caja de cartón que Elena le había enviado.Había pasado las últimas tres horas observando los objetos devueltos. La pluma estilográfica, la bufanda, el libro de poesías. Para el mundo exterior, Alexander Sterling acababa de cerrar el trimestre más exitoso de la década. Las acciones de su empresa estaban en máximos históricos y la prensa económica lo llamaba "el arquitecto infalible". Pero allí, en la cima de su imperio de cristal, el magnate sentía un frío que ningún sistema de calefacción central podía mitigar.—¿Es esto lo que querías, Alexander?
Última atualização : 2026-09-26 Ler mais