El calor residual de la bofetada de Elena aún permanecía en la palma de su propia mano, dejando una sensación ardiente que se extendía hasta su pecho. Dentro del SUV que avanzaba de regreso hacia la colina baja, Elena contempló la palma de su mano derecha, ligeramente enrojecida bajo la tenue luz del tablero.Aria, sentada en el asiento del conductor, miraba de vez en cuando por el espejo retrovisor central. —Madam, ¿se encuentra bien? Su rostro está muy tenso.Elena cerró el puño, ocultando el leve temblor que se negaba a desaparecer de sus dedos. Respiró profundamente, calmando los latidos de su corazón, que habían estado desbocados por la ira.—Estoy bien —respondió Elena, con la voz nuevamente plana y fría como el hielo—. Asegúrate de duplicar los guardias en la escuela de Leo mañana por la mañana. No quiero correr ningún riesgo después de esta noche.—Sí, Madam. Ya se han instalado cámaras de vigilancia adicionales en todos los ángulos exteriores de la escuela, conectadas directa
Dernière mise à jour : 2026-09-27 Read More