Los tres amigos estaban sentados en su mesa favorita, cotilleando de todo un poco mientras comían contentos. Para Crescent era un alivio estar lejos de sus jefes gemelos, que andaban ocupados con llamadas. Se había escabullido de su despacho, segura de que le cortarían las orejas al volver, pero por suerte la reunión de la mañana se había aplazado hasta la tarde.Crescent se aclaró la garganta.—Maddy, en una sola frase, ¿puedes explicar qué pasó ayer por la mañana y cómo nos dejaste plantados en el almuerzo por los jefes? —movió las cejas con burla hacia su amiga.—Eh, no pasó gran cosa. Vine a trabajar como todos vosotros y me arrastraron a comer por la fuerza —se encogió de hombros Crescent, sorbiendo su zumo de naranja.—O sea, que sales por casualidad de su coche de la mano, como si fuerais amantes o estuvierais en una relación a tres, y encima comes con ellos al mediodía. Vaya, qué tópico —dijo Pascal, boquiabierto, mirándola con sospecha.—¡Eh, eh, eh! Antes de que me devoréis
آخر تحديث : 2026-10-10 اقرأ المزيد