El silencio que siguió a la marca fue más ensordecedor que los golpes contra la puerta.Megan seguía de pie en medio de la cabaña de piedra, envuelta solo en la manta de piel que olía a él, con la espalda contra la cama enorme y la respiración agitada. Podía sentir su propio pulso latiendo desbocado, pero ya no solo en su pecho. Lo sentía latiendo exactamente donde Thorne la había mordido, en el lado izquierdo de su cuello, justo encima de su marca de media luna.No dolía. Quemaba con un calor dulce, posesivo y constante, como si le hubieran puesto un tatuaje de fuego que ahora formaba parte de su sangre.Thorne no se había movido. Seguía arrodillado frente a ella, a centímetros, con las manos aún sosteniendo su cintura para que no se cayera. Sus labios tenían una mancha mínima de sangre que no era roja. Era plateada, luminosa, con un brillo que no era humano. Su sangre.Sus ojos, que habían sido completamente negros y dorados durante la marca, volvían poco a poco a ser oscuros, pero
Huling Na-update : 2026-09-30 Magbasa pa