A la mañana siguiente Sofía se despertó en el sillón rojo del penthouse más caro con Mateo dormido encima de ella, con los dos dinosaurios verdes apretados en la mano chiquita. Tenía puesto el buzo simple gris de ayer, descalza, sin maquillaje, con el pelo atado y despeinado. Al lado, en el piso frío de mármol, Alejandro dormía sentado contra el sillón, con su traje negro arrugado manchado con manteca amarilla de los fideos con manteca de anoche, con la corbata torcida otra vez y con la camisa blanca afuera.Era sábado a las siete de la mañana y no había piso treinta.Mateo abrió sus ojos grises fríos y vio a su papá en el piso.Mamá, el señor de la corbata torcida se durmió en el piso, dijo con voz de dormido con su vocecita de tres años.Sofía sonrió y le tapó la boca bajito con la mano para no despertarlo.Shhh, mi rey, dijo con voz de mamá. Se quedó a cuidarnos toda la noche. Como hacen los papás de verdad. No como los que se van en auto negro.Alejandro se despertó a las siete en
آخر تحديث : 2026-10-12 اقرأ المزيد