Encontré a Nicolás en el patio cuando Irene se marchó. Estaba sentado junto a la mesa donde habíamos cenado, con las mangas recogidas y una taza entre las manos. Desde el corredor podía verlo a través de la puerta entreabierta, pero me detuve antes de salir. La noche anterior había subido las escaleras pensando en su boca; aquella mañana había examinado su firma intentando recordar que desear a alguien no lo convertía en inocente. Todavía no sabía cómo reunir esas dos versiones de mí sin sentir que una estaba traicionando a la otra.Él levantó la cabeza al escucharme y apartó el teléfono para hacerme sitio. Me preguntó si había ocurrido algo más, y estuve a punto de explicarle otra vez lo del poder, aunque ya sabía cuanto yo podía contarle. En lugar de hacerlo, ocupé la silla frente a él y apoyé los brazos sobre la mesa. El aire olía a tierra húmeda y a las hierbas que Teresa cultivaba junto al muro. Allí, lejos del ordenador de Irene, me resultó más fácil admitir el verdadero motivo
Last Updated : 2026-10-27 Read more