El Inconsciente

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Mi íncubo desobediente

Mi íncubo desobediente

"Mi íncubo llegó hace un mes y todavía no deja que lo toque. ¿Por qué pasa esto?" Escribí al asesor con el ceño fruncido, ya perdiendo la paciencia. La respuesta del agente no tardó en llegar, redactada con esa cortesía empalagosa de siempre. "Señorita, nuestras unidades suelen estar ansiosas por convivir con sus dueñas. Si el suyo se comporta así, lo más probable es que esté defectuoso. Si gusta, podemos tramitar el cambio ahora mismo. El nuevo le estaría llegando en una semana." Me quedé mirando a Diego. Era perfecto, tal como lo había soñado siempre. No podía con el pensamiento de devolverlo. Decidí darle un voto de confianza y esperar unos días más. Si de plano no funcionaba, intentaría mandarlo a reparar. Me encantaba demasiado como para rendirme así de fácil. Pero todo se fue al carajo durante la cena familiar. Fue ahí donde sentí un nudo en el estómago al darme cuenta de que mi íncubo tuvo una reacción al ver a mi hermanastra... que estaba sentada justo frente a él. En ese momento, caí en cuenta: el día que llegó el paquete, fue ella quien lo abrió. Esa misma noche, volví a contactar al asesor. "¿Me confirman que el nuevo llega en una semana? Olvídenlo, mándenme el reemplazo de una vez."
10 11 Chapters
El íncubo a mi servicio: la tentación prohibida

El íncubo a mi servicio: la tentación prohibida

Compré en línea a un íncubo atractivo, uno de esos que vienen con esa distancia que seduce. Pero respiraba tan fuerte, con un jadeo grave atorado en la garganta, y me observaba sin parpadear. Su temperatura era tan alta que, al rozarme, sentía que podía quemarme. Pensé que quizá estaba enfermo y corrí a contactar a Soporte al Cliente. —¿Podrían ayudarme? Mi íncubo respira muy pesado, está muy caliente y no deja de mirarme… Después de escuchar mi explicación, cayó un silencio incómodo al otro lado. —Señorita… ¿no será que no está enfermo, sino hambriento? —Y lo que quiere no es medicina, sino besarla o… algo más.
10 10 Chapters
Sombras del Corazón

Sombras del Corazón

Después de que la ex de mi esposo me empujara, tuve complicaciones graves al dar a luz a nuestro segundo hijo y morí en la esquina de la escalera del hospital de los Hesselink. Antes de morir, mi hijo de seis años lloró sin parar, rogándole a su papá, Marc Hesselink, que me ayudara. La primera vez, él solo se burló: —Tu mamá se volvió más inteligente… ahora usa al niño para hacerse la víctima y engañar a todos. Después de eso, le soltó la mano a nuestro hijo y se fue como si nada. La segunda vez, nuestro hijo le dijo que no paraba de sangrar. Marc se fastidió: —Qué llorona. Solo es un aborto, no es para tanto. Siempre tan dramática. Luego sacó al niño de la habitación y le ordenó al médico que nadie se acercara a ayudarme. —Es culpa mía por mimarla tanto. Si no la dejo sufrir un poco, nunca va a aprender. La última vez, nuestro hijo se arrodilló frente a Angie Pavard y le rogó con desesperación. Marc estalló de furia y mandó a sus guardias a maltratar a nuestro hijo. Lleno de heridas, lo arrastraron fuera de la habitación, dejándolo ahí tirado para que se burlaran de él. —Si vuelves a molestar a Angie mientras se recupera, saco a tu mamá de la familia Hesselink y no la vas a ver nunca más. Aun así, nuestro hijo arrastró su cuerpecito de regreso hasta donde yo estaba, dejando una línea de sangre tras de sí. Esta vez, como él quería, tanto mi hijo como yo terminamos muertos. Y ya no vamos a volver a verte nunca... nunca más.
0 9 Chapters
La Falsa Susurradora de Cadáveres

La Falsa Susurradora de Cadáveres

Tras presentar mi solicitud para dejar el cargo de jefa de Medicina Forense y pedir el traslado a un puesto administrativo, en la comisaría a todos se les iluminó la cara. Sonrisas por todas partes. Aprobación unánime. Solo Olivia Montoya, la nueva forense… la "mejor amiga de la infancia" de mi novio, se vino abajo. La que se hace llamar la "Susurradora de Cadáveres". Entró hecha una fiera, me agarró con fuerza de la bata y, con los ojos enrojecidos, soltó: —Aunque tu técnica ya está pasada de moda, de verdad espero que te quedes. ¡Que sigas dándoles voz a las víctimas! Le aparté la mano con frialdad, recogí mis cosas y me di la vuelta para irme. Porque en mi vida pasada, ella se presentaba igual: decía que podía oír los susurros de los muertos y saber lo que habían vivido antes de morir. Yo me mataba trabajando: autopsia tras autopsia, revisando una y otra vez, redactando informes de autopsia con cada detalle. Ella, en cambio, solo necesitaba echarle un vistazo al cadáver… y podía recitar mi informe palabra por palabra, sin equivocarse ni una coma. Las familias de las víctimas la veneraban como si fuera un milagro andante. A mí me miraban con desprecio. Decían que yo profanaba al difunto, que no lo respetaba. No lo acepté. Me negué a rendirme. Me dejaba la vida en cada autopsia… pero ella siempre se me adelantaba, escupiendo toda la verdad como si ya la tuviera en la palma de la mano. Hasta que una familia, llevada al límite, me odió por ultrajar a su difunto. Me secuestraron. Me descuartizaron. Y me abandonaron en un baldío. Cuando volví a abrir los ojos… Había renacido justo el día en que Olivia anunció, por primera vez, que era la "Susurradora de Cadáveres".
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Mi muerte convirtió al Don en un lunático

Mi muerte convirtió al Don en un lunático

Se supone que es un castigo, pero termina conmigo muriendo congelada en el congelador. Mi prometido, Carlo Vesta, también conocido como el heredero de la familia Vesta, solo recuerda que existo tres días después. Ahora, simplemente floto alrededor mientras lo veo abrazar mi cadáver congelado, con su cuerpo temblando violentamente. Noto cuán rota es su expresión y, pronto, soy testigo de cómo va armando la verdad que me llevé conmigo a la tumba. Es demasiado tarde, Carlo. Pero está bien. Estoy justo aquí, observándote. Quiero ver cómo vas a enfrentar la verdad de que tú mismo encerraste a la mujer que amas en su propia tumba.
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El Don perdió la memoria y a mí

Mi prometido, Elio Santoro, era el Don de la familia Santoro, una de las cinco familias mafiosas más importantes de Castellano. Durante un ataque de una banda rival, le dispararon y perdió la memoria. Como consecuencia, me olvidó por completo. Una y otra vez intenté ayudarlo a recuperar sus recuerdos, pero cada intento terminó en fracaso. Un día, después de cerrar a su nombre un importante acuerdo de transporte de drogas con una organización extranjera, fui a verlo para entregarle el contrato. Por casualidad, terminé escuchando una conversación entre él y Sofía Rossi, su primer amor. —Elio, según nuestro trato, ya alcanzaste el nivel 98. Dos niveles más y me convertiré en la verdadera Donna de la familia Santoro. Sentí como si me arrojaran un baldado de agua fría. Así que su amnesia era falsa, y los siete años que pasamos juntos fueron una mentira. Desde el principio, todo esto no fue más que un cruel juego para divertir a su primer amor, y yo no era más que un juguete. Poco después, sufrí un accidente de tránsito cuando iba de camino a reunirme con Sofía. Elio se lanzó al fuego como un demente. En el momento en que vio mi cadáver calcinado, perdió la razón.
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¿Qué revelan carl jung frases sobre el inconsciente?

4 Answers2026-02-04 10:44:32
Me fascina cómo las frases de Carl Jung abren una puerta a un mundo interior complejo y vivo. En muchas de sus sentencias aparece la idea de que lo inconsciente no es solo un depósito pasivo de recuerdos, sino una fuente activa de imágenes, sueños y fuerzas que influyen en lo consciente. Jung habla del inconsciente personal, donde se esconden los complejos y las heridas, y del inconsciente colectivo, que contiene arquetipos compartidos como la madre, el héroe o la sombra.

Esa distinción me marcó porque cambió la forma en que veo mis sueños: ya no los tomo como tonterías nocturnas, sino como piezas simbólicas que hablan en un lenguaje propio. Jung sostiene que los símbolos son el puente, y que el inconsciente compensa la conciencia; por ejemplo, si estoy excesivamente racional, los sueños pueden traer imágenes emocionales para restaurar el equilibrio. Esa idea me ayudó a valorar mis reacciones inesperadas y a encontrar en los símbolos una guía para crecer.

Termino confesando que muchas frases de Jung me empujaron a explorar creativamente: pinto, escribo y dejo que lo inconsciente haga su aporte. Esa colaboración entre consciente e inconsciente me parece una de sus enseñanzas más liberadoras.

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