5 Respuestas2026-01-11 23:54:44
La película «Viridiana» dejó una huella difícil de olvidar en mi cabeza desde el primer visionado; su historia y estilo son tan provocadores que explican por qué fue tratada de manera tan especial en España. Bajo la dictadura franquista la censura actuó con mano dura: «Viridiana» fue considerada ofensiva por sectores del régimen y por la Iglesia, y como consecuencia quedó vetada y prohibida oficialmente en España durante años. Eso significó que no pudo competir ni recibir galardones públicos ni reconocimientos formales dentro del país en aquel momento.
Fuera de nuestras fronteras la situación fue muy distinta: ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1961, un triunfo que subrayó su enorme impacto internacional. Pero insisto, en España no obtuvo premios oficiales debido al veto cultural y político. Personalmente encuentro fascinante cómo una obra puede ser vilipendiada en su tierra y a la vez encumbrada fuera; esa contradicción dice mucho sobre el poder del arte y las pulsiones sociales de la época.
5 Respuestas2026-01-11 04:34:13
Que conste que tengo debilidad por el cine de Buñuel; en los últimos años he rastreado sitios para ver «Viridiana» y puedo darte un panorama claro.
Lo más directo en España suele ser echar un ojo a plataformas de cine de autor como Filmin y MUBI: ambas programan clásicos europeos con frecuencia y han tenido títulos de Buñuel en sus ciclos. Si no están en catálogo en ese momento, conviene mirar en tiendas digitales como Google Play, Apple TV/iTunes, Rakuten TV o la sección de alquiler/compra de Amazon Prime Video, porque a veces aparecen allí para alquilar o comprar en SD/HD.
También recomiendo usar un buscador de disponibilidad —yo uso JustWatch— para ver en tiempo real dónde está «Viridiana» disponible en España. Y si prefieres copias físicas, muchas veces hay ediciones en DVD o Blu-ray en Amazon España o FNAC, que suelen traer mejor restauración o extras. En mi caso, disfruto más la versión restaurada en Blu-ray cuando la encuentro; tiene otra dimensión que compensa la búsqueda.
5 Respuestas2026-01-11 20:45:17
Me resulta imposible separar a «Viridiana» de la tormenta que provocó cuando salió; recuerdo leer sobre cómo abrió el Festival de Cannes y ganó la Palma de Oro, mientras que en casa —bajo la dictadura— fue vista como un escándalo moral. En mi cabeza de cinéfilo mayor se mezclan las imágenes del filme con los recortes de prensa sobre censura: la Iglesia y la policía cultural pusieron trabas, y muchas copias no circularon en España durante décadas.
Hoy esa hoja de servicio me permite decir con tranquilidad que ya no está prohibida. Tras la caída del régimen y los cambios legales, la película se rehabilitó culturalmente: la verás en ciclos de cine clásico, en bibliotecas de filmotecas y en ediciones en DVD o plataformas que manejan catálogo clásico. No existe hoy un veto oficial que impida su proyección pública.
Sigo yendo a esas proyecciones porque la fuerza de «Viridiana» no es solo su polémica, sino su cinematografía y su capacidad de incomodar de forma artística. Verla en una sala en España, hoy, tiene más que ver con la historia que con la ley vigente.
5 Respuestas2026-01-11 04:14:40
Recuerdo con nitidez cómo, en los libros y artículos que colecciono, siempre se menciona que «Viridiana» se rodó sobre todo en España, con un anclaje fuerte en Madrid.
Buñuel combinó decorados interiores con localizaciones reales: muchas escenas domésticas y de la casa se rodaron en palacios y conventos madrileños y en estudios de la capital, mientras que los exteriores más rurales se buscaron en localidades cercanas a la Comunidad de Madrid y en pueblos de la meseta castellana. Ese contraste entre lo urbano y lo campestre ayuda a la atmósfera moral y religiosa del film.
Como amante del cine clásico, me impresiona cómo esas localizaciones españolas —entre mansiones, conventos y plazas de pueblo— funcionan casi como personajes, dándole a «Viridiana» su textura tan reconocible y provocadora.
5 Respuestas2026-01-11 20:41:17
Recuerdo haber visto «Viridiana» en una retrospectiva de cine y quedarme pegado a la butaca por la presencia de quien la encarna: Silvia Pinal. Yo la nombro sin dudar porque es ella la actriz protagonista, una figura que carga la película con una mezcla de inocencia y extrañeza que todavía me pellizca. Pinal no es española: es mexicana, pero su interpretación atraviesa fronteras y se convirtió en la voz del personaje en cualquier país donde la película circuló.
Me interesa cómo su actuación provocó tanto en España como fuera: la película fue controvertida durante el franquismo y se enfrentó a censuras, pero la fuerza de Silvia Pinal hizo que el retrato de Viridiana resultara inmortal. Cada vez que repaso escenas pienso en el riesgo que asumieron Buñuel y Pinal, y en la valentía de dar vida a un personaje que desafía convenciones. Al final, me quedo con la sensación de que su trabajo elevó «Viridiana» a algo más grande que un simple escándalo; es cine que resiste el paso del tiempo.