A mí me encanta desentrañar este tipo de dudas: lo que decide si eres Libra o Escorpio es el momento exacto en que el Sol pasó de un signo a otro.
Normalmente, en la astrología occidental tropical que se usa en España, Libra rige desde el 23 de septiembre hasta el 22 de octubre y Escorpio desde el 23 de octubre hasta el 21 de noviembre. Si tu fecha de nacimiento cae claramente dentro de esos
rangos (por ejemplo, 10 de octubre o 30 de octubre), la cosa está resuelta: eres Libra en el primer caso y Escorpio en el segundo. El lío viene cuando naciste el 22 o el 23 de octubre, el llamado “cúspide”. En ese caso hace falta la hora exacta y el lugar de nacimiento para calcular la posición del Sol aquel día.
Mi consejo práctico: reúne fecha, hora y localidad, y mete esos datos en un calculador fiable de carta natal (por ejemplo, páginas de
efemérides o servicios como el de swiss ephemeris o «Astro.com»). Ten en cuenta la zona horaria: España usa CET/CEST y puede haber cambios históricos en el huso, así que si naciste hace muchas décadas conviene confirmar el huso de entonces. Si el cálculo te da el Sol justo en el cambio, tu personalidad puede mezclar rasgos libranos y escorpianos; si el resultado es claro, ya sabes tu signo solar. Yo lo probé una vez con el acta de nacimiento de mi abuela y me dejó con ganas de mirar también la Luna y el Ascendente: esos detalles completan el retrato.