3 Respuestas2026-01-29 08:35:17
Me encanta rastrear entrevistas antiguas, y con Moebius es un viaje especial porque su voz aparece en lugares muy distintos y a veces escondidos.
Si buscas material subtitulado, mi primer puerto suele ser YouTube. Hay canales oficiales y subidas de charlas de festivales donde los creadores o los organizadores añaden subtítulos —además, YouTube permite activar subtítulos automáticos y traducirlos al español, lo cual no es perfecto pero muchas veces es suficiente para seguir el hilo. Procuro buscar tanto «Moebius interview» como «Jean Giraud entrevista» y combinar filtros por fecha y por canal: así doy con mesas redondas del Festival de Angoulême, presentaciones en Lucca o entrevistas televisivas que han sido capturadas.
Otro lugar que reviso con frecuencia es la biblioteca de archivos audiovisuales. En Francia, INA (ina.fr) tiene emisiones de televisión antiguas donde apareció Jean Giraud; a veces ofrecen transcripciones o subtítulos oficiales. También me fijo en plataformas como Arte (arte.tv), Vimeo y los canales de editoriales como Les Humanoïdes Associés o Moebius Production, porque en ocasiones suben documentales o clips con pistas de subtítulos en inglés o español. Si encuentro un video sin subtítulos, miro la caja de descripción y los comentarios: muchas veces alguien ha dejado un enlace a un archivo .srt o a una versión subtitulada. Al final, ver a Moebius hablar con subtítulos mejora mucho la experiencia y siempre aprendo algo nuevo sobre su proceso creativo.
3 Respuestas2026-01-29 09:20:17
Me resulta fácil imaginar la expectación que genera Moebius en cualquier cartel cultural, pero este año la situación en España está más repartida y menos centralizada de lo que muchos querríamos.
He estado siguiendo agendas culturales y, por lo que he visto, no hay una gran retrospectiva nacional de Moebius entrando en las programaciones principales de museos estatales este año. Sí han ido apareciendo muestras puntuales: exposiciones pequeñas en galerías privadas, muestras en ferias de cómic y presentaciones de originales en eventos especializados. En esas ocasiones suelen aparecer páginas sueltas o series temáticas dedicadas a obras concretas como «El Incal» o piezas relacionadas con «Arzach», pero no una muestra monográfica de gran escala.
Si te interesa verla en persona, yo revisaría las programaciones del Salón del Cómic de Barcelona, agendas de centros culturales y galerías independientes en Madrid y Barcelona, y las redes de editoriales y librerías especializadas. Además, merece la pena seguir las cuentas oficiales relacionadas con la obra de Moebius y los comunicados de instituciones europeas: a menudo las grandes retrospectivas están en Francia y después viajan, así que cualquier confirmación suele anunciarse con suficiente antelación. Yo mantengo la esperanza de que pronto haya una exposición grande por aquí; mientras tanto, disfruto redescubriendo sus páginas en libros y catálogos que siempre sorprenden.
3 Respuestas2026-01-29 13:31:41
Hace poco me puse a repasar las conexiones entre el cine y el universo de Jean Giraud, más conocido como Moebius, y me encantó ver cuánto se ha filtrado su imaginación en la pantalla. Si buscamos adaptaciones directas, la más clara es «Blueberry» (2004), dirigida por Jan Kounen: esa película toma personajes y arcos argumentales de los cómics clásicos de Giraud (firmados muchas veces como Gir en la saga de «Blueberry»), y los transforma en una mezcla extraña de western y misticismo psicodélico. No es una copia panel por panel, pero sí es una adaptación reconocible que intenta capturar el espíritu de la obra gráfica original. Kounen, además, ha mostrado interés por otras piezas de Giraud y realizó cortos y piezas visuales inspirados en sus páginas mudas y oníricas. Por otro lado, hay películas que no adaptan un cómic concreto de Moebius pero sí usan su arte y diseño como punto de partida. El caso más famoso es «The Fifth Element» (1997): Luc Besson contó con ideas y diseños de Moebius para el look y parte del universo visual, así que la deuda es estética más que narrativa. En la animación, trabajos como «Les Maîtres du temps» («Los amos del tiempo», 1982) incluyen la colaboración de Giraud en el diseño visual, aunque la historia proviene de otros autores; ahí su mano gráfica es claramente reconocible en ambientes y criaturas. También conviene destacar que muchas adaptaciones planeadas —sobre todo «The Incal», la gran obra en colaboración con Alejandro Jodorowsky— han tenido desarrollos largos y cambios, con intentos y proyectos en diferentes fases que no siempre llegaron a concretarse. Para mí, lo fascinante es esa doble vía: hay adaptaciones directas como «Blueberry», y luego hay films donde su trazo alimentó el ADN visual entero de la producción. Ver un cómic suyo en la pantalla puede significar, dependiendo del caso, una traducción fiel de personajes y tramas, o una reinterpretación estética que toma prestadas sus formas, colores y sensaciones. Eso hace que buscar «películas de Moebius» sea más una investigación sobre influencias y colaboraciones que una lista cerrada de títulos; aun así, «Blueberry», «The Fifth Element» y «Les Maîtres du temps» suelen aparecer en el centro de cualquier conversación al respecto, y me parece genial descubrir detalles nuevos cada vez que las revisito.
3 Respuestas2026-01-29 21:56:18
Me encanta recomendar una puerta de entrada al universo de Moebius y, si tuviera que elegir una sola obra que combine historia accesible y el desborde visual característico del autor, diría que «El Incal» es perfecta para principiantes.
Yo me enganché por la mezcla: tiene un protagonista reconocible, John Difool, una trama que avanza con cierta lógica de aventura y misterio, y al mismo tiempo despliega paisajes, criaturas y momentos que son puramente moebianianos. Eso la hace ideal para quien viene de cómics más convencionales y quiere ir explorando sin perderse. Además, al ser una saga en varios tomos, permite digerir el universo poco a poco; cada álbum ofrece escenas inolvidables que invitan a releer y a quedarse mirando los detalles del dibujo.
Si buscas empezar por algo que te mueva a la vez por la historia y por la imagen, «El Incal» te da ese equilibrio: narrativa amplia, estética impresionante y la puerta abierta a obras más experimentales. A mí me dejó con ganas de seguir explorando cada rincón de su imaginación, y creo que a cualquier principiante le ocurre lo mismo.
3 Respuestas2026-01-29 16:24:41
Conservo en casa un ejemplar viejo de «Métal Hurlant» que me abrió la cabeza: fue ahí donde descubrí el trazo de Moebius y entendí por qué tantos mangaka hablaban de él en entrevistas. Yo noté enseguida cómo su manera de dibujar paisajes urbanos infinitos y objetos tecnológicos con una claridad casi clínica resonaba con lo que luego vería en «Akira». Katsuhiro Otomo tomó esa capacidad de combinar escala épica con detalles minuciosos y la tradujo a un lenguaje narrativo propio; no es copia, pero sí una herencia visual palpable en sus cityscapes y en la sensación de asfixia tecnológica. También veo la influencia en autores que trabajan más la maquinaria y los gadgets, como Masamune Shirow, porque Moebius sabía cómo hacer que una bomba, un robot o una nave parecieran creíbles y poéticos al mismo tiempo. En el fondo, lo que trajeron artistas como Moebius a Japón fue una libertad formal: líneas limpias, colores planos potenciados por detalles sutiles, y la idea de que la ciencia ficción puede ser contemplativa y humana. Esa mezcla caló en revistas, fanzines y exposiciones que viajaron a Japón, y los jóvenes mangaka absorbieron esas ideas y las reinterpretaron con su propia tradición gráfica. Al final, lo que más me gusta es cómo esa influencia viajó de Europa a Japón y volvió transformada: los mangaka japoneses tomaron la precisión y la imaginación de Moebius pero la fundieron con la narrativa secuencial del manga, dando lugar a obras que se sienten familiares y a la vez completamente nuevas. Me encanta ver esas fusiones cada vez que vuelvo a hojear «Akira» o «Ghost in the Shell».