3 Réponses2026-01-11 21:05:09
Me pierdo con gusto por las librerías de la ciudad, y la Casa del Libro que suelo visitar en Sevilla está en el Centro Comercial Nervión Plaza. Está en el barrio de Nervión, muy cerca del estadio Ramón Sánchez Pizjuán, así que si conoces esa referencia ya tienes una buena guía. El acceso es sencillo tanto en coche como en transporte público: varias líneas de autobús paran por la zona y la estación de metro más próxima es la de Nervión, que deja a pocos minutos caminando del centro comercial.
Dentro del centro comercial la librería ocupa un espacio bastante visible; es de las tiendas grandes de la cadena, con secciones de novela, cómic, literatura juvenil y un surtido interesante de novedades. Lo mejor es que, si buscas algo concreto, puedes comprobar la disponibilidad desde la web oficial de Casa del Libro o en Google Maps antes de ir, y así evitar vueltas innecesarias.
Personalmente disfruto más llegando en día de partido sin el gentío del estadio: aprovecho para ojear títulos tranquilos y a veces salgo con una pequeña bolsa de novelas y cómics. Si vas con tiempo, merece la pena darse una vuelta por las tiendas del centro y terminar tomando algo en los alrededores.
3 Réponses2026-01-11 13:54:58
He paseado por Sevilla con una mochila llena de libros y te cuento cómo yo suelo llegar a la Casa del Libro sin complicaciones: primero localizo en el mapa cuál de las sucursales me viene mejor (centro o Nervión) y luego elijo la combinación más directa de transporte público. Si estoy cerca de la estación de tren (Santa Justa), normalmente cojo un autobús urbano que me deja en el centro histórico; las líneas de TUSSAM pasan con frecuencia y suelen llevar a paradas céntricas como Plaza Nueva o zonas próximas donde puedo bajar y caminar unos minutos hasta la librería. El trayecto desde Santa Justa suele ocupar entre 15 y 25 minutos en transporte público, y menos en taxi si prefiero gastar un poco más de tiempo en leer.
Cuando vengo desde barrios como Nervión o Los Remedios, reviso la línea de tranvía o los autobuses que paran en paradas cercanas a centros comerciales y calles principales; muchas veces me bajo en una parada bien situada y disfruto de un paseo corto hasta la librería, aprovechando para curiosear escaparates. Si prefiero la bici, utilizo el servicio municipal compartido y dejo la bicicleta cerca: Sevilla es bastante cómoda para pedalear y muchas librerías tienen acceso sencillo desde carriles bici.
Un truco práctico que siempre uso es abrir la ruta en Google Maps o en la app de TUSSAM antes de salir: así veo tiempos reales, incidencias y combinaciones. Llevo siempre una tarjeta del transporte recargable para evitar pagar en efectivo y así subo y bajo rápido. Al final, llegar a la Casa del Libro es parte de la experiencia: camino, descubro calles nuevas y llego listo para perderme entre estanterías.
2 Réponses2026-01-04 17:38:40
Me encanta hablar de sitios como Lagoh Sevilla porque siempre hay algo interesante que descubrir. Este centro comercial está en el área de San Juan de Aznalfarache, justo al lado de Sevilla. Es súper fácil llegar, ya que está cerca de la SE-30 y tiene un montón de transporte público alrededor. La zona es perfecta para ir de compras o pasar el día con amigos, con cines, restaurantes y tiendas de todo tipo.
Lo que más me gusta es su ambiente moderno y abierto, con espacios amplios y mucha luz natural. Además, organizan eventos geniales, desde firmas de libros hasta conciertos. Si vas en coche, no tendrás problema con el aparcamiento, porque tiene un parking enorme. Eso sí, los fines de semana puede llenarse bastante, así que si prefieres tranquilidad, mejor ir entre semana. Personalmente, siempre que voy encuentro algo nuevo que me sorprende.
3 Réponses2025-12-08 05:04:39
Antonio Burgos tiene una relación fascinante con Sevilla, ciudad que ha retratado con pasión y crítica en sus columnas. Su mirada es la de un amante que no idealiza, sino que desentraña las contradicciones de la urbe: la glorifica por su patrimonio y folclore, pero también expone sus vicios urbanísticos y sociales. Burgos juega con la dualidad sevillana, ese «duende» que él mismo define como mezcla de luz y sombra.
En textos como «Sevilla en los labios», captura la esencia de barrios como Triana o La Macarena, pero nunca evita señalar cómo el turismo masivo ha alterado su autenticidad. Su pluma oscila entre lo lírico y lo mordaz, revelando una ciudad que resiste a perder su alma frente a la modernidad. Para él, Sevilla es un personaje literario vivo, con sus glorias y heridas.
4 Réponses2026-01-15 13:41:08
Me flipa recorrer Sevilla buscando artistas con voz propia, y Lobo López es uno de esos nombres que aparece en conversaciones entre galeristas y en carteles de barrios alternativos.
Normalmente primero reviso los grandes espacios: el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (en La Cartuja) y el Museo de Bellas Artes suelen programar exposiciones colectivas donde aparece obra de creadores locales o invitados; no es raro que piezas de autoras y autores emergentes se vean ahí. También paso por centros culturales municipales y por la agenda del Ayuntamiento, que avisa de inauguraciones en salas más pequeñas.
Para los hallazgos directos busco galerías independientes y espacios de creación en La Alameda, el barrio de San Lorenzo y Triana. La Casa Invisible y CICUS son sitios donde a menudo se montan muestras independientes, charlas y pequeñas retrospectivas. Si prefieres algo más informal, librerías especializadas y tiendas de cómic en el centro suelen tener cartelería y fichas de autores. Al final, lo mejor es combinar la agenda oficial con paseos por esos barrios: suelen ser los lugares donde realmente sorprendes con una obra que no esperabas; a mí siempre me alegra el día encontrar algo nuevo allí.
4 Réponses2026-01-15 00:53:12
Hace un tiempo me puse a buscar si Lobo López tenía tienda física en Sevilla y, tras mirar varias fuentes, no encontré una dirección fija que aparezca como establecimiento permanente en la ciudad.
He seguido su rastro en redes sociales y en su página web —cuando la tienen activa— y suele ocurrir que Lobo López funciona más como proyecto independiente: ventas online, pedidos por mensaje y presencia en ferias o mercadillos creativos. En Sevilla es habitual ver artistas y marcas pop-up en barrios como Triana o en eventos culturales, así que es posible topar con sus productos en fechas concretas, pero no como una tienda abierta todos los días.
Si lo que buscas es tocar los productos en persona, mi recomendación práctica es vigilar sus perfiles en Instagram o Facebook para anuncios de quedadas, mercados o colaboraciones con tiendas locales. Yo lo hice una vez y acabé encontrando su puesto en un mercadillo de diseño; fue una experiencia muy cercana y personal.
4 Réponses2026-01-15 15:03:54
Hoy me puse a rastrear opciones en Sevilla y encontré varias vías sólidas para conseguir libros de Lobo López sin volverse loco.
Primero, reviso las grandes cadenas: suele merecer la pena mirar en la web de «Casa del Libro» y en los servicios de compra de El Corte Inglés, porque muchas veces disponen del catálogo nacional y pueden pedir el ejemplar si no lo tienen en stock. También uso plataformas generales como Amazon.es o IberLibro para ediciones agotadas; ahí he pillado títulos que en tienda física no localizaba.
Mi jugada favorita sigue siendo entrar en librerías independientes del centro, Triana o la Alameda: los libreros suelen ser aliados magníficos, te consultan en distribuidoras y, si hace falta, encargan el libro y te lo guardan. Cuando busco algo concreto, primero llamo o escribo por redes para ahorrar tiempo. Al final, lo mejor es combinar tienda física y búsqueda online según la urgencia y la edición que busques; así siempre termino con algo que me entusiasma.
3 Réponses2026-02-23 17:37:30
Me fascina cómo Zorrilla coloca buena parte de la acción en Sevilla y la convierte casi en otro personaje de «Don Juan Tenorio». Desde la primera escena uno siente la presencia de una ciudad tradicional: palacios, calles estrechas, conventos y el ambiente religioso que marca el tono romántico y moral de la obra. Zorrilla toma la leyenda del seductor y la inserta en un escenario reconocible para el público español del siglo XIX, aprovechando la herencia de la Sevilla del Siglo de Oro y de obras anteriores sobre Don Juan.
En la obra aparecen claramente lugares típicos —salas de casa señorial, plazas y, sobre todo, el ambiente eclesiástico y funerario que culmina en la famosa escena del cementerio donde la estatua del Comendador cobra protagonismo—; todo eso remite a una Sevilla imaginada pero muy concreta en su iconografía. No es una Sevilla topográfica al detalle, sino una Sevilla teatral: suficiente para que el público identifique costumbres, nombres y sensaciones.
Me quedo con la sensación de que Zorrilla eligió Sevilla porque la tradición literaria la había convertido en la ciudad del mito de Don Juan, y porque su mezcla de fe, ritual y pasión encajaba perfectamente con los conflictos románticos que quería poner en escena. Es una Sevilla dramática, cargada de simbolismo, y eso hace que la obra siga funcionando en el teatro hoy en día.