4 Respuestas2026-01-27 01:53:18
Me encanta rescatar joyas que se quedaron fuera de las listas de 2023 y, si te soy sincero, tengo un pequeño top personal que me gusta recomendar a quien entra a la librería buscando algo distinto.
Entre las novelas que echaría de menos en cualquier listado están «Cicatriz» de Sara Mesa, por la manera en que destila tensión psicológica en cada página, y «Ordesa» de Manuel Vilas, que combina memoria familiar y confesión con una voz que te pega al pecho. También creo que «Intemperie» de Jesús Carrasco merece más menciones: su prosa seca y feroz sobre la supervivencia deja huella.
Además, no puedo dejar de mencionar «Los enamoramientos» de Javier Marías, una novela que medita sobre el amor y la muerte con una elegancia que pocas veces falla. Estos títulos, aunque ya conocidos por algunos, estuvieron inexplicablemente ausentes en muchas listas de 2023; para mí son lecturas necesarias, perfectas para quien quiere profundidad sin concesiones.
4 Respuestas2026-01-27 23:55:12
Me he pasado las últimas semanas pegado a novedades que antes costaba encontrar en el escaparate y no puedo evitar emocionarme: la escena del manga hecho en España está explotando de formas distintas y muy frescas.
Hay obras que combinan tradición europea con ritmo de shonen, como «La Ciudad de Tinta», que mezcla intriga urbana y un trazo dinámico que engancha desde la primera página. Otra que ha pegado fuerte en redes es «Sombras de Albahaca», una historia más pausada y lírica que rescata mitos locales y los reinterpreta con un tono casi onírico. Ambas venían siendo recomendadas en círculos pequeños y ahora han dado el salto a librerías independientes y ferias.
Me gusta cómo cada título trae una voz propia: «Estrella Errante» apuesta por la aventura juvenil con cómic de alto vuelo, mientras que «Nómada del Viento» juega con guion de corte más adulto. Personalmente, ver estas propuestas salir del underground me ha recordado por qué me metí en este mundillo: creatividad a raudales y ganas de experimentar, y eso se nota en cada página.
4 Respuestas2026-01-27 16:39:48
Me viene a la cabeza que muchas listas olvidan bandas sonoras que hacen la película más grande de lo que parece: por ejemplo, «El laberinto del fauno» tiene una atmósfera sonora que te cala hasta los huesos, con temas que combinan inocencia y peligro, y que elevan cada escena fantástica y cada momento trágico. Cuando la escucho de nuevo, noto cómo los motivos melódicos funcionan casi como personajes: te llevan de lo curioso a lo ominoso sin esfuerzo.
Otro título que suelo echar de menos en esas recopilaciones es «Hable con ella». La música ahí no solo acompaña, sino que susurra las emociones más íntimas hasta convertir silencios en diálogo. Y no puedo dejar de mencionar «Los otros», cuya banda sonora construye tensión desde tonos austeros y claves muy humanas, logrando que el miedo sea elegante y contenido. Esas tres me parecen imprescindibles para entender cómo la música española contemporánea dialoga con la imagen; siempre salgo de una sesión de peli con ellas con ganas de volver a escuchar cada pasaje en detalle.
5 Respuestas2026-01-27 04:23:25
Me flipa lanzarme a cazar merchandising raro y te cuento cómo lo hago paso a paso: primero rastreo en tiendas internacionales oficiales y marketplaces grandes como Amazon (UK, DE), eBay y tiendas japonesas tipo Mandarake o AmiAmi. Uso palabras clave en el idioma original del producto y el número de referencia o ISBN si es un libro; eso corta mucho la basura y me lleva directo a la ficha correcta.
Después miro servicios de proxy para comprar desde Japón o EE. UU. (Buyee, ZenMarket, FromJapan) y comparo costes de envío y aduanas. También sigo grupos en redes y foros; muchas veces alguien vende justo lo que falta en España o puede traértelo de una convención. Cuando algo es caro o raro, activo alertas de precio y me apunto a listas de espera en tiendas que hacen pre-orders.
Si es un artículo descatalogado busco en tiendas de segunda mano y apps locales: Wallapop, Vinted, MercadoLibre, y reviso tiendas físicas de segunda mano y ferias. Finalmente, me gusta contactar directamente con la distribuidora o editorial y pedir información sobre derechos o futuras ediciones: muchas veces se despiertan proyectos si hay suficiente demanda. Al final es paciencia, redes y saber cómo usar los proxies; así he completado colecciones que pensaba imposibles.
5 Respuestas2026-01-27 20:57:09
Me resulta fascinante cómo algunos escritores españoles han tenido que lidiar con lagunas en su obra y hablar de aquello que quedó fuera; me obsesionan esas ausencias casi tanto como los textos publicados. Pienso en Miguel de Cervantes, que juguetea con la ausencia de fuentes y con la invención del cronista «Cide Hamete Benengeli» para explicar lagunas en la narración de «Don Quijote»; no es una confesión literal de obras perdidas, pero sí una reflexión sobre lo que falta y lo que la ficción suplanta.
También recuerdo a Federico García Lorca, cuyas piezas incompletas o publicadas tras su muerte —como «Poeta en Nueva York» en ciertas ediciones— han generado discusiones sobre lo que el autor dejó sin cerrar y cómo sus amigos y editores tuvieron que decidir por él. Esa tensión entre intención y ausencia aparece igualmente en textos de Antonio Machado o Miguel Hernández, quienes dejaron poemas o registros que años después se rescataron o se reivindicaron.
Al mirar autores contemporáneos, veo a escritores como Antonio Muñoz Molina o Javier Cercas tratar la ausencia histórica: hablan de voces calladas, de archivos incompletos y de cómo esas lagunas moldean la narrativa. En fin, me gusta seguir esos hilos: las obras que faltan dicen tanto sobre el autor y la época como las que se conservan, y para mí eso es una de las partes más ricas de la lectura.