4 Respuestas2026-02-02 18:24:26
Me fascina cómo muchas novelas contemporáneas prescinden de un centro único y se despliegan como redes: en lugar de un camino lineal, ofrecen múltiples nodos que se conectan en direcciones inesperadas.
En mi experiencia leyendo obras como «Rayuela» o «La casa de hojas», el rizoma se manifiesta en capítulos que pueden leerse en distinto orden, en notas a pie de página que abren otras historias, y en fragmentos que funcionan como microuniversos autónomos. Cada fragmento actúa como una raíz lateral: puedes entrar por una anécdota, salir por un tema y volver por un personaje, y esa movilidad transforma la lectura en exploración.
Además, esa lógica rizomática aparece cuando los motivos se replican en diferentes planos temporales y geográficos, creando ecos más que causas. A mí me encanta trazar esas conexiones en un cuaderno, ver cómo un motivo reaparece en forma distinta y cómo un personaje secundario se vuelve nodo central en otro capítulo; eso convierte al libro en un mapa vivo, no en un camino ya marcado. Al final, la novela rizomática me deja afectado: pienso en lecturas que invitan a perderse y encontrarse a la vez.
4 Respuestas2026-02-02 05:50:01
Me entusiasma recomendar sitios donde rastrear textos sobre el rizoma; yo mismo he pasado tardes enteras siguiendo citas y pistas hasta dar con ejemplares interesantes.
Si lo que buscas son las fuentes originales, empieza por localizar «Mil mesetas» y «El Anti-Edipo» de Deleuze y Guattari: los encontrarás en grandes librerías como Casa del Libro, Fnac o La Central (tanto en tienda física como en sus catálogos online). Para ediciones más académicas o fuera de circulación, revisa IberLibro/Abebooks y Todocolección para ejemplares de segunda mano; muchas veces salen copias a buen precio.
En cuanto a acceso gratuito o más académico, consulta el catálogo de la Biblioteca Nacional de España, el catálogo REBIUN (catálogo colectivo de bibliotecas universitarias españolas) y Dialnet para artículos y reseñas que expliquen el concepto de rizoma. Por mi parte, complementé la lectura con reseñas y guías en Google Scholar y textos de introducción a Deleuze y Guattari en editoriales españolas, y eso me ayudó a entender mejor el enfoque. Al final, mezclar una edición propia con lecturas críticas es lo que realmente hizo que el concepto hiciera clic para mí.
4 Respuestas2026-02-02 20:30:57
Me encanta bucear en películas que funcionan como enredos vivos, y si hablamos de rizoma en el cine español, lo primero que pienso es en Julio Medem. En obras como «Los amantes del Círculo Polar» y «Vacas» veo tramas que se enroscan, saltan de generación en generación y se conectan por motivos repetidos: la casualidad, los símbolos recurrentes y esa sensación de que no hay una sola causa-efecto, sino múltiples entradas y salidas. Eso es muy rizomático para mí, porque la narración se ramifica y puedes entrar desde distintos personajes o recuerdos.
También me interesa cómo Pedro Almodóvar maneja el entrelazado narrativo en «La mala educación» y, en menor medida, en «Hable con ella»: historias dentro de historias, personajes que cuentan versiones distintas de lo mismo y metáforas que funcionan como nodos. No es rizoma puro en sentido teórico, pero sí comparte la idea de no jerarquizar una única verdad.
En resumen, si buscas cine español rizomático, arranco por Medem y luego miraría a Almodóvar y a algunas películas corales o antológicas —por ejemplo «8 citas» o «El otro lado de la cama»— donde la red de relaciones y episodios permite múltiples lecturas. Personalmente, disfruto volver a estas películas porque cada visionado te ofrece nuevas ramificaciones y conexiones que antes no habías visto.
4 Respuestas2026-02-02 18:10:33
Nunca pensé que una metáfora botánica pudiera cambiar tanto mi manera de leer y pensar: el rizoma me sacudió en cuanto entendí que no todo tiene que tener un centro.
Yo recuerdo haber descubierto el término en «Mil mesetas» y quedarme con la imagen de un montón de raíces que se extienden lateralmente, sin jerarquías ni troncos dominantes. En filosofía, el rizoma sirve para describir procesos, relaciones y conocimientos que son múltiples, heterogéneos y conectivos: no hay una única raíz que explique todo, sino nodos que se enlazan en direcciones impredecibles.
En literatura la idea se traduce en textos que permiten ramificaciones, saltos temporales, fragmentación y redes intertextuales: novelas que se leen en distintos órdenes, relatos que se cruzan, universos compartidos. Me encanta cómo el rizoma propone libertad para reorganizar significados y para ver conexiones donde antes solo había líneas rectas; es una invitación a leer con curiosidad y paciencia.
4 Respuestas2026-02-02 14:50:21
Me topé con la noción de rizoma durante una tertulia literaria y desde entonces me fascina cómo muchos autores españoles la incorporan sin nombrarla directamente.
Si parto desde la literatura, pienso en Enrique Vila-Matas y su forma de ensamblar voces, citas y digresiones en obras como «Bartleby y compañía»: es un tejido de nodos que se ramifica sin jerarquía central. Juan Goytisolo también explora trayectos fragmentados en novelas como «Señas de identidad», donde los hilos narrativos se bifurcan y se conectan de modo casi orgánico. Juan José Millás y Rosa Montero, aunque desde registros distintos, usan la fragmentación y la intertextualidad para construir relatos que recuerdan a un rizoma.
Además, en el campo teórico pienso en nombres como Manuel Castells y Santiago Alba Rico: no siempre citan a Deleuze y Guattari textualmente, pero su mirada sobre redes, polisemia y multiplicidad ofrece afinidades claras con la idea de rizoma. Para leerlos con ese filtro funciona bien combinar relatos y ensayos: se aprecia cómo, en España, el rizoma aparece tanto como estrategia narrativa como metáfora social. Personalmente me encanta comprobar cómo esos hilos se cruzan y reinventan la lectura.