No puedo evitar sonreír al pensar en lo que hizo Tom Ellis con el personaje: él es quien interpreta a Satanás, más conocido como Lucifer Morningstar, en la serie basada en el cómic. La serie «Lucifer» toma como punto de partida al personaje creado originalmente en los cómics de «The
sandman» de Neil
gaiman y luego desarrollado en el spin-off publicado por Vertigo, y Ellis le da vida en la pantalla con una mezcla de arrogancia encantadora y una vulnerabilidad sorprendente.
Desde mi punto de vista, su interpretación es lo que sostiene gran parte del atractivo de la serie. Tiene una presencia magnética: entra en escena con ese porte elegante, traje impecable y una sonrisa que a veces es dulce y otras, cortante. Pero lo que más me llama la atención es cómo logra humanizar a un ser tan mítico. No es solo el diablo seductor de manual; Ellis incorpora inseguridades, curiosidad por la moral humana y un sentido del humor que transforma muchas escenas en momentos tan humanos como absurdos. Esa dualidad —el ser casi omnipotente que no entiende del todo las emociones humanas— está muy bien manejada.
También me encanta cómo la serie se distancia del cómic en ciertos tonos: el Lucifer de la viñeta es más distante y filosófico, mientras que Ellis permite que el personaje sea accesible y, a ratos, muy simpático. Su química con el resto del elenco, en especial con la actriz que interpreta a
chloe, ayuda a construir esa narrativa de crecimiento personal. En definitiva, si me preguntas quién interpreta a Satanás en esa serie basada en el cómic, te diré con convicción que es Tom Ellis, y que su versión del personaje es una de las razones por las que la serie logró enganchar a tanta gente y, personalmente, seguir viéndola con ganas cada temporada.