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Por Um Manga Eu Cancelei Um Pedido de 1 Bilhão do Meu Namorado

Por Um Manga Eu Cancelei Um Pedido de 1 Bilhão do Meu Namorado

Quando eu tinha sete anos, o papai trouxe pra casa uma mulher bonita. Ela me deu uma caixa de mangas. Naquele dia, enquanto eu comia as mangas toda feliz, a mamãe assinou o acordo de divórcio e se jogou do prédio. Desde então, manga virou o meu pesadelo. Por isso, no dia do meu casamento, eu disse pro meu marido, Ivan Ribeiro: — Se algum dia quiser se divorciar de mim, basta me dar uma manga. Ele me abraçou em silêncio. Desde então, manga também virou o tabu dele. No quinto ano de casamento, na véspera de Natal, a amiguinha de infância dele, Rafaela Lima, deixou uma manga em cima da mesa do escritório. No mesmo dia, Ivan anunciou o fim da amizade com Rafaela e a demitiu da empresa. Naquele momento, eu achei que ele era o homem da minha vida. Mas meio ano depois, voltei do exterior com um contrato de um bilhão fechado. Na festa de comemoração, Ivan me entregou um copo de bebida. Depois de meio copo, Rafaela, a mulher que ele havia expulsado da empresa, apareceu atrás de mim, sorrindo: — Tá gostoso o suco de manga? Olhei pro meu marido, incrédula, enquanto Ivan tentava segurar o riso: — Não fica brava, a Rafaela insistiu pra eu fazer uma brincadeira com você. — Eu nem te dei uma manga de verdade, só um suco de manga. — Mas olha, acho que ela tem razão, o seu problema com manga é exagero! — Você estava bebendo toda animada agora há pouco! De cara fechada, levantei a mão e joguei o resto do suco no rosto dele. Depois, virei as costas e fui embora. Algumas coisas nunca são brincadeira. Manga não é. E o meu pedido de divórcio também não.
Historia corta · Romance
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Reteniendo un nacimiento

Reteniendo un nacimiento

Tenía nueve meses de embarazo y estaba lista para dar a luz, pero mi esposo, Sean Conner, me encerró en el cuarto de almacenamiento del sótano y me dijo que retuviera el parto. Comentó que era porque la esposa de su difunto hermano, Quinn Faber, también estaba a punto de dar a luz ese día. Hacía años, Sean y su hermano habían acordado que el primer hijo nacido en la familia Conner sería criado como heredero y recibiría la herencia familiar. —El bebé de Quinn debe nacer primero —dijo Sean como si fuera algo trivial—. Ella perdió a su esposo y no tiene nada. Tú ya tienes mi amor, por lo tanto, es justo que la herencia sea destinada a su hijo. El dolor de las contracciones me dobló por la mitad y lloré, suplicándole que me llevara al hospital. Él me secó las lágrimas y con una tranquilidad inquietante, me dijo: —Deja de fingir. Luego, espetó: —Siempre supe que no me amabas. Todo lo que te importa es el dinero y el estatus. Forzaste el parto para robarle el lugar a mi sobrino... ¿Cómo puedes ser tan cruel? Con la cara pálida y temblando, logré susurrar: —No puedo controlar cuándo nace un bebé, esto es una coincidencia. Te juro que no me importa la herencia. ¡Yo te amo! Él soltó una carcajada llena de frialdad y me dijo: —Si me amaras, no habrías presionado a Quinn para que firmara ese contrato renunciando a la herencia de su hijo. Bueno, una vez que ella dé a luz, volveré a buscarte. Después de todo, el bebé que llevas en tu vientre lleva mi sangre. Sean se quedó fuera de la sala de parto donde estaba Quinn y solo después de que el recién nacido llegó al mundo, él se acordó de mí. En ese momento le ordenó a su secretario que me llevara al hospital, pero la voz de este tembló mientras decía: —La señora... y el bebé... Ambos han muerto... En ese momento, él perdió la razón.
Historia corta · Romance
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Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

A los siete años, papá llevó a casa a una mujer hermosa y fue ella quien me regaló una caja de mangos. Ese mismo día, mamá me vio comerlos con tanto gusto. Firmó los papeles del divorcio sin decir nada y, poco después, se lanzó del edificio. Desde entonces, el mango se convirtió en la pesadilla que me acompañaría toda la vida. Por eso, el día de mi boda le dije a mi esposo, Héctor Preciado, que si algún día quería divorciarse, solo tenía que regalarme un mango. Él me abrazó sin responder y, desde ese momento, el mango también se volvió su tabú. Cinco años después de casarnos, en Nochebuena, su amiga de la infancia dejó un mango sobre su escritorio. Ese día, Héctor anunció que cortaba toda relación con Violeta Sánchez y la despidió de la empresa. Y ahí sí creí, sin dudarlo, que él era el hombre indicado para mí. Hasta que, seis meses después, regresé del extranjero tras cerrar un trato de cien millones de dólares. En la cena de celebración, Héctor me pasó una bebida. Y, cuando ya me había tomado la mitad del vaso, Violeta, la mujer a la que había despedido de la empresa, apareció detrás de mí con una sonrisa provocadora y preguntó en tono despreocupado: —¿Está bueno el jugo de mango? Me giré para mirar a Héctor con incredulidad. Él apenas contenía la risa. —No te enojes —dijo—. Violeta insistió en que te hiciera esta broma. —No te di un mango, solo jugo de mango. Luego añadió, como si nada: —Pero, creo que Violeta tiene razón: que no comas mango es una manía tuya. —Mira lo feliz que estabas tomándolo hace un momento. Mi expresión se endureció. Levanté la mano, le arrojé el resto del jugo en el rostro y me di media vuelta para irme. Porque hay cosas con las que no se bromea. El mango no lo es. Y mi decisión de divorciarme, tampoco.
Historia corta · Romance
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Términos de Rendición

Términos de Rendición

Romance, seducción y un dulce sabor a venganza. Destruida por la traición de su prometido, Patricio Garza, Valeria Rivas hace lo impensable en una noche de desesperación: llama a la puerta de Damián Figueroa, el enigmático y peligrosamente atractivo magnate al que todos temen y desean en secreto. Lo que sigue es una noche de rendición absoluta, un fuego que consume toda razón y la deja marcada para siempre. Para Valeria, fue un acto impulsivo de revancha contra el hombre que le rompió el corazón. Poco imaginaba que acababa de caer en la red exquisitamente tejida por Damián, un hombre acostumbrado a conseguir siempre, exactamente, lo que desea. Valeria Rivas, antes la joya de la alta sociedad, admirada por su belleza, pero tristemente célebre por haberse humillado por amor a Patricio. La infidelidad la convirtió en el foco de los chismes de la ciudad, un hazmerreír público. ¿Quién diría que su caída más estrepitosa la llevaría directamente a los brazos del hombre más poderoso e inalcanzable de todos? Ella creyó que esa noche prohibida sería un borrón y cuenta nueva, un adiós silencioso. Él decidió que era solo el principio de su plan. Damián Figueroa no estaba dispuesto a soltar a la mujer que había despertado algo inesperado en él. Una noche, él la acorrala en su puerta. Su mirada arde con una mezcla de reproche y una posesión que la hace estremecer. —¿Creíste que podías usarme y luego marcharte como si nada? Desde entonces, escapar se vuelve una fantasía inútil. Cada noche, Damián la reclama, llevándola al límite entre el dolor y un placer adictivo que la deja temblando, agotada pero sintiéndose, para su propia confusión, más viva que nunca. «¡Dios mío! ¿Por qué este hombre... por qué es tan imposible resistirme a él?»
Romance
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De um Casamento de Mentira ao Altar com um Ricaço: Agora Não Há Perdão

De um Casamento de Mentira ao Altar com um Ricaço: Agora Não Há Perdão

Lívia Lins e Ian Santiago estavam casados há três anos, mas, enquanto planejavam o aniversário de casamento de três anos, ela descobriu que a certidão de casamento era falsa... A verdadeira Sra. Santiago, na verdade, era sua melhor amiga! Por três anos, Ian, Viviane e toda a família Santiago a enganaram como se ela fosse uma tola. E a razão para tudo isso era ela ter sofrido um acidente de carro que danificou seu útero, impossibilitando-a de ter filhos. Mas, na época, o motivo pelo qual ela se feriu tão gravemente foi por salvar Ian! Ian: [Eu te amo, eu só quero ter um filho!] Viviane: [Eu não quero atrapalhar o relacionamento de vocês, só quero fazer parte!] Lívia: [Você está maluca?!] Já que eles acham tudo isso muito divertido, então ela vai entrar na brincadeira também. Querem tirar dela o projeto que é seu? Que seja, ela se casa com o herdeiro de uma família rica e, num piscar de olhos, se torna a cliente mais importante do próprio projeto. Não querem dar a ela um casamento digno? Ora, cem bilhões de reais de dote resolvem isso, e a cerimônia se transforma no evento mais comentado da cidade inteira. Duvidam que ela possa ter filhos? Ela dá à luz gêmeos perfeitos, sorrindo de leve enquanto eles ficam verdes de inveja, impotentes diante de sua felicidade. A notícia do casamento do herdeiro da família rica se espalhou rapidamente, e todos lamentavam pela suposta sorte da sua nova esposa. Todos sabiam que o herdeiro ainda amava sua primeira paixão, a sua musa intocável. Embora ela já fosse casada, ele nunca a esqueceu. Dizem que, no dia do casamento da sua musa intocável, ele ficou inconsolável e chegou a tentar se suicidar. E houve até quem o visse assistindo repetidamente aos filmes estrelados por ela, chorando sem conseguir se controlar. Quando Lívia dá à luz, pensando que é hora de deixar o herdeiro e a sua musa ficarem juntos, ele a segura nos braços e grita desesperado: — Quem espalhou esses boatos sobre mim?! Querida, você precisa acreditar em mim!
Romance
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La Princesa Alfa Que Él Perdió Para Siempre

La Princesa Alfa Que Él Perdió Para Siempre

Para prepararme para el papel que me esperaba, oculté la verdad… que era la única hija de un Rey Alfa. En mi primer año en la manada Luna Oscura, me enamoré de Leo —el hijo menor del Alfa— en el instante en que lo vi. Fueron tres años de amor. Aquel hombre frío y despiadado me consentía hasta el exceso. Y aun así… nunca aceptó realizar conmigo la ceremonia de marcaje. Más tarde descubrí la razón: su manada jamás me consideró digna. Después de todo, la manada Luna Oscura era la más poderosa de los Territorios del Norte, y a sus ojos, yo no era más que una loba errante sin nombre, proveniente de una manada insignificante. A medida que los susurros sobre la diferencia entre nuestros rangos se hacían cada vez más fuertes, decidí contarle la verdad sobre mi linaje. Pero entonces Leo empezó a desaparecer… día tras día. Hasta que, en la noche noventa y nueve de su ausencia, vi una historia en la red social de su amor de infancia. Un árbol de Navidad… decorado con juguetes sexuales. El texto decía: "Leo me lo prometió… la noche de nuestra ceremonia de marcaje, vamos a probarlos todos." Antes de que pudiera siquiera asimilarlo, mi teléfono vibró de nuevo. Un mensaje directo. De la misma mujer. "¿Tienes idea de cuánto me necesita Leo? Cada año, en tu cumpleaños, en cada aniversario… espera a que te duermas y luego viene a pasar la noche conmigo." "Una loba de sangre noble como yo es la única digna de ser su compañera. Tú no eres más que un estorbo entre un Alfa y su Luna." Me quedé mirando las palabras en la pantalla, con el pulgar suspendido en el aire. “¿Debería enfurecerme? ¿Debería derrumbarme?”, me pregunté. Nada… no sentía nada. Solo un vacío, justo donde antes estaba mi corazón. Bien. Este amor contaminado… este hombre… Ya no significaban nada para mí. Cerré los ojos y extendí mi mente a través del enlace mental, buscando a mi padre, el Rey Alfa. "Papá, acepto volver a casa… y heredar el trono."
Historia corta · Hombres Lobo
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