Si te pica la curiosidad por el tema, te lo explico con gusto: para mí el 'Kindle' es básicamente una librería ligera que llevo en el bolso. Es un lector de libros electrónicos con pantalla de tinta electrónica (e-ink), lo que significa que se lee como papel y no cansa la vista igual que una tablet. Yo lo uso en transporte, en la playa y en la cama: la batería me dura días o semanas según cuánto lo use, y la luz frontal ajustable hace que no dependa de una lámpara. Además, hay modelos hidratados (waterproof) para leer cerca del agua sin drama, y algunos vienen con más almacenamiento, resolución mejor y carga inalámbrica si te gusta complicarte con gadgets bonitos.
En cuanto al precio, lo que yo veo en tiendas suele moverse por franjas: el modelo básico suele rondar entre 80 y 120 dólares/euros, la gama media, conocida como 'Paperwhite', suele estar en torno a 120–180, y los modelos tope de gama o con lápiz (como el 'Scribe') suben bastante, entre 300 y 400 dependiendo de la versión. Los precios varían mucho por país y por ofertas: en Black Friday, Prime Day o rebajas de fin de temporada he visto descuentos de 20–40%. También existen reacondicionados oficiales y mercados de segunda mano donde yo he pillado buenas gangas.
Para rematar, comprar un Kindle no solo es pagar el dispositivo: piensa en la tienda de libros digitales, en suscripciones como Kindle Unlimited (si lees mucho) y en las funciones extra (audio, anotaciones, tamaño de pantalla). Yo, honestamente, lo recomendaría si consumes muchos libros y prefieres algo cómodo y ligero; si solo lees un par de libros al año quizá te compense más la app gratuita en el móvil.