Chapter: Apagada. 5En cuanto terminó, chilló como si su cuerpo estuviera siendo arrancado de sí mismo otra vez, su pelaje negro comenzó a desprenderse en mechones gruesos que caían al suelo como cenizas, cada mechón que caía dejaba ver debajo un brillo distinto.Un blanco puro, un blanco imposible, un blanco que no pertenecía a ningún lobo común.— No... no puede ser... — susurró River, con la voz rota.El pelaje negro cayó en cuestión de segundos, y donde había estado ese lobo azabache poderoso y fiero, ahora se alzaba uno blanco, reluciente, casi luminoso, su respiración era profunda, el aire a su alrededor parecía temblar. Masón dio un paso adelante, sin poder despegar los ojos de la criatura.— Ese... no es un lobo corriente. — susurro — Es un lobo de luna... — murmuró, temblando por primera vez en siglos — Un lobo que nace una sola vez cada era. — el cuervo graznó con violencia desde su rama.El lobo blanco —Leo— giró su cabeza hacia el hospital, y en sus ojos, en ese blanco gélido que había sustit
Last Updated: 2026-05-09
Chapter: Apagada. 4Apenas cruzaron la puerta del área de emergencia, los monitores que Aileen llevaba conectados comenzaron a emitir un sonido extraño, primero un pitido irregular, luego uno más rápido, y de pronto.Piiiiiiiiiiiiiiiiiiii.— ¡RITMO INESTABLE! — gritó una enfermera — ¡ASISTOLIA INMINENTE! — los números en la pantalla cayeron en picada.De 89 latidos por minuto... a 40... 20... 10... Eleonor soltó un alarido que desgarró el pasillo.— ¡¡AILEEN NO!! ¡¡NO TE VAYAS MI NIÑA, NO TE VAYAS!! — Anna la abrazó con fuerza, sintiéndola temblar completa.— ¡NECESITO ADRENALINA! — ordenó un médico mientras empujaban la camilla más adentro — ¡PREPAREN EL DESFIBRILADOR! — Leo llegó corriendo en ese mismo instante.Su rostro estaba rojo, su pecho subía y bajaba con violencia, cuando vio los monitores bajando, los cables, los médicos rodeándola, el mundo se le estrechó en un túnel.— ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?! — rugió, intentando empujar a los enfermeros.— ¡Saquen al familiar afuera! — gritó una doctora — ¡Está
Last Updated: 2026-05-09
Chapter: Apagada. 3Al otro lado del instituto, la práctica seguía como cualquier mañana, los chicos corrían, reían, se quejaban del frío y del cansancio, la pelota rebotaba contra el suelo, los silbidos marcaban las jugadas, y Leo, como siempre, era el centro del equipo, pero algo estaba mal.Muy mal, Leo falló un pase sencillo, después falló otro, luego un tiro a quemarropa, Noah y River lo miraron raro.— Bro... ¿Qué te pasa? — preguntó River, acercándose con la respiración agitada.Leo no respondió, el lazo, algo en su pecho estaba apretado, inquieto, vibrando como si alguien lo llamara desde abajo del agua, el entrenador dio dos pasos hacia él.— Whitmore ¿Te golpeaste? Estás pálido. — Leo abrió la boca para responder, pero de pronto.¡PAF!Un golpe invisible, seco, directo al abdomen, se dobló en dos con un gemido brutal, las rodillas casi tocando el suelo.— ¡LEO! — Noah corrió a sostenerlo — ¿Qué carajos fue eso? — Leo respiró entrecortado, sintiendo un calor insoportable que se extendía desde su
Last Updated: 2026-05-09
Chapter: Apagada. 2Aileen dudó, su estómago dijo no, su cabeza dijo no, pero conocía demasiado bien esa expresión derrotada que Rebeca sabía imitar cuando quería conseguir algo.— Está bien... — dijo finalmente — Vamos, pero rápido. — Rebeca sonrió como si hubiera ganado un premio.— Gracias, mi amor, tu sí tienes buen corazón. — Aileen no respondió.Se colocó un poco al frente para guiarla, Rebeca la siguió con pasos tranquilos, casi felices, como si fueran madre e hija en un día normal, pero cada par de segundos, Aileen notaba cómo la mirada de Rebeca se desviaba hacia el cuervo, que no batía las alas, no graznaba, no volaba; solo caminaba detrás de ellas, sin apuro, con las plumas hinchadas y los ojitos negros clavados en la nuca de Rebeca.— ¿Ese pájaro siempre te sigue así? — preguntó Rebeca con un tono incómodo.— Leo lo entrenó para que me cuide. — respondió Aileen sin darle mucha importancia, aunque sabía que eso, para Rebeca, tenía un peso distinto.La mujer soltó una risa incómoda.— Ah... qué
Last Updated: 2026-05-09
Chapter: Apagada. 1Leo ya tenía todo preparado cuando el reloj marcó las cinco y media, no había dormido ni un minuto desde que se acostaron, se levantó sin hacer ruido, bajó a la cocina y armó dos cajas de desayuno: panqueques, fresas, un termo con chocolate caliente para ella y café fuerte para él, metió todo en una mochila y la dejó en la mesa, junto a las llaves y su chaqueta.Cuando volvió al cuarto, Aileen apenas empezaba a moverse entre las sábanas, su cabello estaba revuelto, su voz ronca de recién despierta.— ¿Leo? ¿Por qué estás vestido? — preguntó, frotándose un ojo.Él se sentó en la orilla de la cama y le tomó la mano.— No quiero que te quedes sola aquí, hoy no... — dijo con suavidad, aunque el cansancio y la tensión le endurecían los ojos — Me voy a entrenar, pero... te voy a llevar conmigo, te acomodas en las gradas, te quedas viendo o duermes, lo que quieras, pero no te quedas aquí. — Aileen lo observó un momento, callada.Sabía que algo lo tenía inquieto desde la noche anterior, pero
Last Updated: 2026-05-09
Chapter: Cumpleaños de bruja. 3Los puestos seguían iluminados con luces naranjas, moradas y verdes, y el olor a comida se mezclaba con el aire frío de la noche, aunque todos estaban satisfechos por la cena del claro, ver tanta botana irresistible era un pecado, así que pecaron felices.Aileen compró un pay de calabaza "para el pollo de Satán", como ella decía, el cuervo graznó indignado porque eso de "pollo" le hería el ego, pero cuando le dieron una cucharadita de relleno dulce, dejó de quejarse. Noah y Elías pidieron pinchos de carne; River se comió uno antes de siquiera pagarlo; y Aileen recibió su vasito de elotes con su mezcla favorita; mantequilla, queso y chile.— No sé cómo te cabe más. — bromeó Leo, tomando un pedazo del pay "de Satán" sin permiso.— Soy bruja... — respondió Aileen con la boca llena — Metabolismo sobrenatural. — le guiño un ojo.— Eso no existe. — rio él.— Pues invéntalo. — mientras todos reían, Leo sintió el celular vibrar en el bolsillo.Sacó el teléfono y la pantalla decía claramente:
Last Updated: 2026-05-09
Chapter: Final feliz. 2Cuando Owen regresó a su oficina, se encontró con su belleza embarazada profundamente dormida en el sofá, se veía adorable, con ese pequeño puchero que hacía cada vez que soñaba. Esperaba que fuera algo bueno, sin darse cuenta, se quedó de pie frente a ella por casi cinco minutos, pensando en cómo sería su vida si no la hubiera conocido. El año pasado no tenía muchas proyecciones más que trabajar; ahora tenía una infinidad de planes, tantos que resultaba abrumador, por calenturiento le había arruinado el final de carrera a Edneris, pero en su lado egoísta estaba feliz de tenerla consigo. Amaba su sonrisa amorosa, esa que aparecía cada vez que lo veía.Al darse cuenta del tiempo que llevaba observándola dormir, se rio de sí mismo, se sentía como un viejo acosador incapaz de dejar de mirarla, dejó las bolsas sobre el escritorio y sacó una bandeja para comenzar a comer; no pensaba despertarla. Ella hacía trabajo doble; mientras respondía llamadas y organizaba su agenda profesional, tambi
Last Updated: 2025-10-13
Chapter: Un final feliz. 1Edneris logró convencer a Owen para ayudarlo en su oficina mientras conseguía otra secretaria, pero fue tan eficiente que poco a poco aplazó aquella búsqueda; le encantaba su desempeño, y además ¿Quién no desearía tener a su prometida en la oficina? Desde el primer día, las puertas de su despacho no volvieron a cerrarse: quería verla todo el tiempo.De su llegada a la empresa habían pasado ya unos meses y su pancita estaba visiblemente grande, redondita y preciosa, estaba cerca de entrar en el séptimo mes de embarazo, tenían el cuarto completamente listo con todo lo que su bebé iba a necesitar, pues sabían que tendrían una niña. En grandes letras cursivas estaba escrito el nombre Sophie en la pared, y ambos contaban los días para que llegara el gran momento.Con respecto a la familia de Edneris, no habían vuelto a saber de ellos, salvo de Alberto, que estaba en prisión preventiva mientras la fiscalía terminaba de investigar su evasión de impuestos. La suma ascendía a tres millones de
Last Updated: 2025-10-13
Chapter: Nueva etapa. 3Mientras Edneris se probaba sus nuevos labiales, Owen lavaba los platos de la cena: las hamburguesas más deliciosas que había probado en su vida, y no era solo porque su prometida las hubiera hecho; eran impresionantes, preparadas con tanto cuidado que podían convertirse en su comida favorita. Seguramente se las pediría más seguido, pero lo que más le encantaba de aquella noche era la sonrisa de Edneris, sus ojitos brillando de emoción por el regalo que le había hecho.Terminó de lavar los platos y los colocó a secar, esas labores no le molestaban en lo absoluto. Cuando se dio la vuelta, ella ya estaba devolviendo todo a su caja, preparándose para subir al cuarto a dormir, aunque se había olvidado de que todavía no había guardado su ropa.— Me iré a dar una ducha. — comentó Owen mientras se quitaba la camisa.— Está bien... — respondió Edneris — En eso guardaré mi ropa y veré dónde acomodo la cajita de la mariposa. — no quería tirarla; era demasiado bonita.— Sobre el gavetero de la r
Last Updated: 2025-10-13
Chapter: Nueva etapa. 2Edneris se quedó en el centro comercial mientras Jake llevaba las bolsas al auto, antes de entrar a la última tienda había visto una que rebosaba papelería kawaii, y como llevaba tiempo pensando en comprarse otra agenda, aprovechó la oportunidad. Sabía perfectamente que no saldría solo con eso —su amor por los artículos de papelería era casi una debilidad—, pero aun así cruzó la puerta con una sonrisa.Apenas entró, se volvió loca con todo lo que vio en aquella pequeña tienda: colores pastel, estantes repletos de libretas y cientos de adornos diminutos que parecían susurrarle “llévame”. Sin pensarlo dos veces, tomó una cesta y se detuvo un momento para decidir por qué pasillo empezar, eligió el de la derecha.Ojalá Owen la hubiera llamado en ese momento para frenarla un poco, pero no fue así, terminó eligiendo la agenda más bonita —aunque eso le costó bastante, porque todas eran hermosas—, varios lapiceros, gomas con olor, lápices decorados, cintas correctoras, cuchillas en forma de n
Last Updated: 2025-10-13
Chapter: Nueva etapa. 1Edneris despertó en una cama que no era la suya. Entreabrió los ojos viendo todo nublado hasta que la vista se le aclaró; las cortinas color crema apenas dejaban pasar la luz de un nuevo día. Estiró el brazo tocando la almohada a su lado y comenzó a preguntarse dónde estaba Owen y cómo había hecho para subirla cargando hasta el apartamento sin romperse la espalda, porque ella pesaba mucho más que cuando se conocieron. Pero aquel pensamiento se desvaneció pronto, sustituido por la felicidad: por fin estaban en Seattle, lejos de aquella familia espantosa. No pudo evitar sonreír ampliamente mientras estiraba los brazos hacia arriba.— Buenos días, mi preciosa princesa… — Owen entró al cuarto con una sonrisa cálida — Qué lindo poder verte así de contenta ¿A qué se debe? — preguntó, sentándose a su lado en la cama.— Buenos días, mi viejo sabroso… — respondió ella, recostándose de lado y sonriendo aún más— Mi sonrisa se debe a que, por fin, estamos juntos; a que no volveremos a estar cerca
Last Updated: 2025-10-13
Chapter: Esfuerzo insuficiente. 3Cuando Edneris finalmente se calmó, pudieron salir del auto a caminar un rato por el parque al que Owen la llevó después de comer, porque necesitaba aire fresco. Se sentía mal por todo: por el miedo, por la rabia, por la impotencia, y lo peor era saber que no debía estar pasando por eso, no ahora que esperaba un bebé del hombre al que amaba con locura. Le dolía haber tenido que dejar su carrera tan cerca del final, pero nada la enfurecía más que saber que la mujer que la trajo al mundo quería hacerle daño… quería matar a su bebé y verla tirada en el suelo, desangrándose.— Siento que ya no hay nada en este lugar para mí. — comentó Edneris mientras caminaban entre los árboles.— Déjame ofrecerte una vida nueva en Seattle, entonces. — respondió Owen, llevándola hacia una banca para que se sentara.— ¿Qué hora es? — preguntó ella, había dejado el reloj y los aretes en el auto durante su ataque de ansiedad.— Las doce y cuarenta. — respondió él, sin entender el motivo de la pregunta.— Si
Last Updated: 2025-10-12