Una madre para la hija del CEO resucitado
La diferencia de edad no era tanta, pero lo que las distinguía era que Kisa tenía una mirada y un semblante más maduro y serio, a lo que Marfil brillaba por su inexperiencia en la vida.
Aunque la diferencia de edad entre ambas no era mucha, Marfil tenía una cara mucho más juvenil, esa frescura que la hacía parecer aún más inocente y despreocupada. Con sus deiciocho años, Marfil parecía tener la energía y el entusiasmo de la juventud, mientras que Kisa, con veintitrés años, tenía una actitud más reservada.
—Hola, Marfil. Un gusto conocerte —saludó Royal—. Imagino que la propuesta que escuchaste te interesó bastante, así que esper