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Novels by JJBenitez

Subrogada para el Millonario

Subrogada para el Millonario

Alicia Bennett desaparece en altamar durante una tormenta y es dada por muerta. Pero sobrevive. Rescatada cerca de la costa de la Isla de Wight, despierta sin recuerdos, sin identidad y sin pasado. Incapaz de recordar quién es realmente, termina construyendo una nueva vida bajo el nombre de Helena Hamilton. Años después, presionada por las deudas y sin muchas opciones, acepta convertirse en madre subrogada para una poderosa pareja millonaria. Lo que parece ser una oportunidad para empezar de nuevo pronto se convierte en una pesadilla. Desde su llegada a la mansión Spencer, Helena comienza a experimentar extraños recuerdos, emociones intensas y una inexplicable conexión con William Spencer, un hombre frío, poderoso… y peligrosamente irresistible. Al mismo tiempo, Leonor Patterson, la esposa de William, empieza a verla como una amenaza. Entre secretos, tensión y una atracción imposible de ignorar, Helena se verá atrapada en una red de mentiras donde nada es lo que parece. Porque su pasado sigue vivo. Y alguien está dispuesto a hacer cualquier cosa para que jamás lo recuerde.
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Chapter: Capítulo 35: El reflejo real de una ilusión.
Durante dos semanas, Leonor repitió la misma estrategia con cada dosis. Ocultaba la pastilla bajo la lengua y luego la guardaba en la ranura del cabecero de la cama, donde se acumulaban. Para engañar a Matilde durante las revisiones, contenía la respiración o se agitaba antes de que la enfermera entrara, alterando su ritmo cardíaco. Sabía que no podría mantener la farsa por mucho tiempo, pues Matilde la vigilaba de cerca. Necesitaba conseguir que la enfermera saliera de la casa.En la planta baja, William se concentraba en Helena, quien se encontraba en los últimos días de su embarazo. El parto sería mediante una cesárea programada. Aquella tarde, Helena descansaba en un diván de la biblioteca. William entró con una taza de té, se sentó a su lado y le acarició el cabello. Ella abrió los ojos y le sonrió.Por un instante, William recordó a Alicia, su difunta esposa, al ver aquella sonrisa. Apartó el pensamiento de inmediato.—Te ves cansada, mi amor —dijo William—. ¿Cómo te sientes?—
Last Updated: 2026-10-15
Chapter: Capítulo 34: Estrategias Malévolas
Al mediodía del día siguiente, la puerta de madera de la mansión se abrió para recibir a la nueva enfermera, la señora Matilde, una mujer de origen alemán. Era una mujer adulta, de complexión robusta, rostro severo y uniforme blanco. Sus ojos grises denotaban años de experiencia en cuidados intensivos y una disciplina estricta.William la recibió en el despacho de la planta baja. Sobre el escritorio extendió el informe médico falsificado de Leonor junto a una libreta de anotaciones.—Señora Matilde, gracias por venir tan rápido —dijo William—. El estado de mi esposa es delicado. Como leyó en el expediente, padece una miocardiopatía restrictiva grave. No podemos permitirnos errores.—Entiendo, señor William —respondió Matilde—. En cuidados intensivos no hay margen para el error. He tratado con pacientes terminales toda mi vida.William asintió y detalló las instrucciones sobre la rutina de Leonor:—Por favor, léalas, memorícelas y cúmpla las al pie de la letra. Leonor también debe acat
Last Updated: 2026-10-10
Chapter: Capítulo 33: Diagnóstico Terminal comprado
El trayecto en auto hacia la clínica privada transcurrió en silencio. Leonor mantuvo los ojos cerrados y la cabeza apoyada en la ventanilla, simulando agotamiento, mientras William conducía sin dirigirle la palabra. Al llegar, un camillero los recibió en la entrada y trasladó a Leonor en silla de ruedas hasta el área de cardiología.A las cuatro de la tarde, el doctor Martínez los recibió en su consultorio. Tras un breve interrogatorio sobre el síncope anterior, el médico ordenó pasar a Leonor a la sala de ecocardiogramas y toma de muestras de sangre para los exámenes de rutina. William esperó en la recepción de la clínica.Dentro de la sala de examen, el técnico encargado del equipo resultó ser el contacto de Leonor. Mientras preparaba los electrodos, el hombre asintió en silencio, confirmando que la transferencia bancaria ya se había reflejado en su cuenta. El procedimiento se realizó de manera normal para no levantar sospechas en las cámaras de seguridad.Una vez que Leonor regresó
Last Updated: 2026-10-05
Chapter: Capítulo 32: La enfermedad perfecta
Durante los siguientes cuatro días, Leonor permaneció en su habitación, pero su presencia afectó la rutina de toda la casa. Siguiendo las instrucciones médicas, pasaba la mayor parte del tiempo en la cama, aunque comenzó a exigir atención constante.Durante el quinto día, las exigencias de Leonor aumentaron. William entró a su habitación a las ocho de la mañana para revisar el cumplimiento de las dosis del medicamento. Leonor estaba recostada contra las almohadas, con los ojos entrecerrados.—Me duele la cabeza, William. Siento una presión muy fuerte en la nuca —dijo Leonor con la voz baja—. Dile a la empleada que suba a cambiarme las cortinas, la luz me está lastimando los ojos.—El ama de llaves ya cerró las persianas hace una hora —respondió William, mirando el frasco de pastillas en la mesa de noche—. ¿Te tomaste la cápsula de las siete?—Apenas puedo pasar la saliva, William. Necesito que te quedes un momento. Si me levanto, me voy a desmayar otra vez. Los brazos me tiemblan.—El
Last Updated: 2026-09-30
Chapter: Capítulo 31: Fingiendo.
William entró de golpe en la habitación. Leonor estaba sentada frente al tocador, cepillándose el cabello con calma, ignorando el fuerte golpe de la puerta contra la pared. Lo miró a través del espejo con una sonrisa fría.—¿Qué significa esta intrusión, William? —preguntó, dejando el cepillo en la mesa despacio.—Sabes perfectamente por qué estoy aquí —dijo William, hablando en un tono bajo y tenso mientras se paraba en medio del cuarto—. Destruiste la habitación de Helena. Destrozaste la ropa y los perfumes que le compré. Cruzaste el límite.Leonor se levantó de inmediato para enfrentarlo. Estaba visiblemente resentida.—¿Tus límites? ¿Y qué hay de los míos? —reclamó—. Tienes a tu amante embarazada viviendo en mi casa. La sientas a la mesa con tus padres y me humillas delante de todos. ¿Esperabas que no hiciera nada? Esa mujer merece algo peor que perder su ropa.—¡Cállate! —gritó William, avanzando un paso—. Helena no tiene la culpa de que nuestro matrimonio sea un fracaso. Si vuel
Last Updated: 2026-09-26
Chapter: Capítulo 30: La paciencia llegó al límite.
Después de la comida, se reunieron en la sala principal. Eleanor Macalister se mostraba emocionada y cercana con Helena; la rodeó de atenciones y preguntas sobre su salud, mientras le acariciaba el vientre con ternura. Leonor se acercó e intentó saludar a su suegra. Eleanor le respondió únicamente por cortesía, con un gesto rígido que no ocultaba su descontento.Leonor se sentó al extremo de un sofá largo. Observaba en silencio cómo hablaban con tanta naturalidad y cómo los sirvientes servían el vino. Cada vez que intentaba intervenir, Eleanor apenas le dirigía la palabra y se limitaba a asentir de forma cortante, ignorando deliberadamente sus comentarios.Edward Spencer, el padre de William, estaba muy feliz. No dejaba de repetir que el apellido ahora tendría dos herederos legítimos para asegurar los negocios de la familia. Se dio la vuelta hacia Helena, la miró con aprobación y le dijo que se veía muy bien, añadiendo que William parecía estar cuidándola como correspondía. Helena so
Last Updated: 2026-09-21
Amor ciego, Matrimonio por Conveniencia

Amor ciego, Matrimonio por Conveniencia

Tras perder a su madre y ser separada de su hermana, Olivia lucha por sobrevivir con una sola promesa: rescatar a Emma del orfanato donde quedó atrapada. Su destino cambia cuando conoce a Alessandro Visconti, un poderoso magnate ciego que le propone un matrimonio por conveniencia para proteger a su pequeña hija. A cambio de devolverle a su hermana, Olivia acepta un contrato que los unirá frente al mundo. Pero, mientras enfrentan traiciones, ambiciones familiares y peligros inesperados, descubrirán que el amor puede nacer incluso donde ninguno de los dos esperaba encontrarlo.
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Chapter: Capítulo 22 : El orgullo de un amo herido.
—Que alguien me explique en qué momento los empleados comenzaron a ocupar los lugares de los invitados. ¿O acaso hemos olvidado que cada uno tiene su sitio?Me miró con aire de superioridad y sonrió con desprecio. El silencio del comedor se volvió denso. Sentí cómo la humillación pública me desnudaba frente a los demás Damián aprovechó ese vacío para continuar.—Es como esos perros que se acercan al banquete de sus amos buscando las migajas que caen de la mesa y terminan creyendo que tienen derecho a sentarse con ellos.Sentí las miradas de los presentes clavadas en mí. Pero Damián no había terminado; buscaba mi destrucción emocional.—Hay personas que deberían agradecer que se les permita entrar por la puerta principal, en lugar de comportarse como si fueran dueñas de la casa. —Su mirada descendió deliberadamente hacia mí—. Dime, Olivia, ¿fue Alessandro quien te invitó a sentarte aquí o decidiste por tu cuenta que atender a una niña te daba derecho a ocupar un lugar entre los Viscont
Last Updated: 2026-10-21
Chapter: Capítulo 21: El peso de las diferencias Sociales
De pronto, un hombre joven entró al salón. Era alto, elegante, apuesto, de cabello negro peinado hacia atrás y ojos claros. Tenía un aire de superioridad que captaba la atención de inmediato.Victoria, apenas lo vio, se puso de pie de golpe. Lo abrazó efusivamente.—¡Cariño! Damián. Hijo mío, por fin llegaste. Te extrañé mucho —le dijo, dándole un beso en la frente antes de acomodarle la corbata con devoción.Yo ya había escuchado rumores de los empleados sobre él. Damián, el hermano menor de Alessandro. Lo describían como un hombre distante, rebelde y completamente despreocupado por los asuntos familiares. Verlo aparecer allí, rompiendo la dinámica de la mesa, confirmó lo que se decía de su personalidad magnética pero conflictiva.Damián se acercó a la mesa. Saludó a Leonardo con un asentimiento frío y a Alessandro apenas le dirigió la palabra, ignorando deliberadamente su presencia por unos segundos. La atmósfera de la mesa Visconti se tensó al instante. El ambiente monótono del mom
Last Updated: 2026-10-20
Chapter: Capítulo 20: Un momento Divertido.
—¿Qué sucede?—Picante... está muy picante —logré decir mientras tosía. Busqué con desesperación un vaso de agua mientras jadeaba.Alessandro escuchó con atención. Luego soltó una carcajada divertida.—Seguramente acabas de probar el paccheri con salsa arrabbiata. Ese sí que es fuerte.—Sí, demasiado —le respondí, forzando una sonrisa mientras el ardor bajaba.Creo que la comida italiana no es mi fuerte —admití—. Menos la de menús sofisticados.Alessandro sonrió, orientando el rostro hacia donde escuchaba mi voz. Esa sutil forma suya de buscar mi mirada, aun sin verme, siempre lograba ponerme un poco nerviosa.—Tienes razón —dijo, apoyando las manos sobre la mesa—. Pero yo podría asesorarte y darte algunas sugerencias de platillos. ¿Qué clase de ingredientes te gustan?Me quedé pensando un momento.—No lo sé. Lo normal. Las carnes, pollos, verduras, arroz... lo que come la gente normal.—Ya veo —Alessandro volvió a sonreír, asintiendo con calma—. ¿Entonces qué es lo que no te gusta?.
Last Updated: 2026-10-19
Chapter: Capítulo 19 : Pieza prescindible.
Con actitud firme, continuó hablando ante la mirada juzgadora de la alta sociedad:—Por eso, he decidido aumentar su sueldo. No como un favor, sino porque su trabajo, su compromiso y su lealtad merecen ser reconocidos. Espero que, de ahora en adelante, nadie vuelva a cuestionar su lugar en esta casa.Me alegré al escuchar que Alessandro se ponía de mi lado. Por un instante, la ingenuidad me hizo creer que cancelaría el compromiso, pero la realidad me abofeteó de inmediato. La justicia de Alessandro tenía un límite muy claro. A pesar del rechazo que le causó la actitud de Abigail, prefirió mantener la cabeza fría y sostener el matrimonio. Para él, las alianzas financieras, los pactos de clase y las exigencias de Victoria pesaban mucho más que una agresión.Sentí una punzada de desilusión. Entendí que, para los Visconti, las personas como yo éramos piezas prescindibles. Alessandro acababa de demostrar que sus decisiones de vida seguían ligadas estrictamente a los negocios de su dinastí
Last Updated: 2026-10-18
Chapter: Capítulo 18: El rostro de la Derrota.
—¡Eso no es cierto! —hablé con voz firme y fuerte—. Yo no la he agredido. Ella fue la que me agredió a mí.Mostré mi mejilla , aún con la marca de sus dedos en mi rostro.— Mi única intención aqui es proteger a Sofía y cumplir con mi trabajo. No tengo motivos para generar conflictos con los demás. Y Menos con ella. La prometida de mi jefe. Al escuchar mi defensa, Los murmullos siguieron a mi defensa. El público se dividió: unos observaban a Abigail ocultando sus sonrisas o comentarios detrás de las manos, mientras el resto me examinaba a mí. La atención entera de la sala estaba sobre nosotras.El rostro de Abigail estaba completamente desencajado. Ver que los presentes ponían en duda su palabra por el testimonio de una empleada la hizo perder los estribos. Expuesta y humillada, recurrió a la crueldad para destrozarme frente a todos.—¡¿De verdad van a escucharla?! —bramó, buscando el respaldo de la multitud—. ¡Por favor! Es una vil mentira, algo absurdo. Solo busca perjudicarme. ¿Qui
Last Updated: 2026-10-17
Chapter: Capítulo 17: Un feroz Enfrentamiento.
Tras la pausa, Abigail soltó una carcajada seca.—¿Qué? ¿Esa mocosa malcriada? Ya tengo planes para ella. Apenas me case con Alessandro la voy a enviar a un internado. No voy a dejar que arruine mi vida ni mis planes. Mi único interés es la fortuna Visconti, y lo sabes.Al escucharle decir aquello, enseguida me vinieron a la mente las palabras de preocupación de Leonardo sobre el futuro de su nieta. El peligro era inminente, real y destructivo: si Abigail lograba enviar a Sofía lejos, la pequeña sufriría un infierno y yo perdería mi empleo de inmediato. Con eso, se sepultaría la única vía económica que tenía para pagar el rescate de Emma.Continuó hablando, riéndose con la persona al otro lado de la línea. Su voz destilaba una seguridad descarada:—Me merezco todo esto. No estoy dispuesta a renunciar a lo que considero que me pertenece. —¡Vamos! Claro que no, qué dices. Él no sabe nada, es un pobre ciego discapacitado. Jamás sospecha nada.Luego continuó riéndose a carcajadas.—¿Vict
Last Updated: 2026-10-16
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