Chapter: CAPITULO 9 : café tórtoloEl micrófono era del tamaño de un botón. Una mierdita.Adrián me lo pegó adentro del corpiño con cinta. No me miraba. Tenía la boca apretada, concentrado.-¿Se siente?-Me pica.-Bancatela.-Ya sé, boludo.A las nueve y cuarto salí. Hacía un frío de mierda. Avenida de Mayo olía a café quemado y a colectivo. Caminé con las manos metidas en el tapado y la cabeza a mil. 1998. Yo tenía cuatro años. ¿Qué carajo pasó cuando yo tenía cuatro años?En la puerta del Tortoni había turistas sacándose fotos. Un flaco vendiendo alfajores. Empujé la puerta y entré.Adentro estaba calentito. Oscuro, lleno de madera. Olía a tostado viejo. Mucho ruido, mucha gente hablando.Fondo. Me dijo mesa del fondo.Fui hasta el fondo. Había una sola mesa ocupada, contra una columna.Un viejo de sesenta, traje marrón gastado, bigote gris. Manos grandes, todas rajadas. De esas manos que laburan con fierros.Se paró cuando me vio.-Valeria.-¿Vos sos...?-Sentate, nena. Que te vas a caer.Me senté. Me pidió dos ca
Última actualización: 2026-10-13
Chapter: CAPITULO 8: debajo de la camaValeria viajó con el celular apretado y la rodilla saltando.Llamó a Mabel. Una vez. Dos. Tres.Nada.—Más rápido —le dijo al chofer.—Hay semáforo, señorita.Se mordió las uñas hasta sacarse sangre. Cuarenta minutos que se hicieron cuatro horas.Cuando llegó al penthouse el ascensor tardó una eternidad. Subió golpeando la pared con el puño.—¡Mabel! ¡Mabel!La puerta estaba entornada.Empujó. El living en penumbra. Un olor dulce, a jazmín. Fuerte.Ese perfume no era de Mabel.—¿Mabel?—Acá, mi vida.La voz venía de la cocina. Valeria corrió. Mabel estaba sentada en una banqueta, con un repasador en las manos y los ojos hinchados.—¿Estás bien? ¿Te hicieron algo? ¿Entró alguien?—Nadie, nena. Nadie entró.—¿Cómo que nadie? Hay olor a...—Es el difusor. Lo compré hoy —Mabel se sonó la nariz—. Perdoname. Me llamaron de lo de mi hermana. No escuché el teléfono.Valeria se quedó parada, con el pecho subiendo y bajando.—¿Segura que no entró nadie?—Segurísima.No le creyó. Pero no discuti
Última actualización: 2026-10-13
Chapter: CAPITULO 7: el que tiene llaveLa foto estaba en el piso del baño. Al lado de la pileta. La canilla seguía abierta y el agua corría y Valeria no podía dejar de mirarla.Alguien había estado parado al lado de la cama. Mirándola dormir.Levantó la foto con dos dedos. La dio vuelta. Esa letra redonda, prolija, de maestra.*Nunca dura.*-La puta madre.Cerró la canilla. Se vistió mal, un botón en el ojal equivocado, y salió al pasillo con la foto arrugada en el puño.Adrián estaba abotonándose la camisa.-¿Qué pasó? Tenés una cara...Ella le puso la foto en la mano.Él la miró. Se quedó callado. Se puso gris.-¿Dónde mierda estaba?-En el baño, al lado de la...-¿Anoche? ¿Estaba anoche?-¡No! Me habría dado cuenta.-Entonces entraron mientras...-O antes de que llegara Mabel.-Mabel llegó a las seis y cuarto.-Y yo me levanté a las siete.Se miraron. Los dos habían hecho la cuenta.Alguien con llave.---Adrián llamó a seguridad. Después al abogado. Después a "el de sistemas", que llegó en veinte minutos con un maletín
Última actualización: 2026-10-12
Chapter: Capítulo 6: La vozValeria buscó el tubo a ciegas.Lo encontró colgando del cable, todavía tibio. Se lo llevó a la oreja.Nada. Un zumbido. Después un clic, y el tono de línea muerta.-Cortaron.Adrián no contestó. Estaba apoyado contra la mesada, con las dos manos clavadas en el mármol y la cabeza baja. Respiraba como después de correr.-Adrián.-Era ella.-Pará. No puede ser...-Era ella, Valeria. Conozco esa voz. -Se le quebró en la última palabra-. Dijo lo que me decía todos los años. Mismo tono. Misma pausa.La luz volvió de golpe. Un parpadeo blanco, cruel, que los dejó mirándose como dos tipos que se descubren en pleno robo.Él estaba gris. Con sudor en la sien.-Sentate -dijo ella.-No.-Sentate o te caés.Lo agarró del brazo y lo llevó a una banqueta. Él se dejó. Eso fue lo que más la asustó: que se dejara.Le sirvió un vaso de agua. Se lo puso en la mano y le cerró los dedos alrededor. Tenía la piel helada, húmeda.-Tomá.Tomó. Le temblaba tanto que el agua le mojó la camisa.-Escuchame -dijo
Última actualización: 2026-10-08
Chapter: CAPITULO 5: lo que no se diceValeria se quedó en el piso del pasillo hasta que las piernas dejaron de temblarle.No sabía cuánto tiempo pasó. Diez minutos. Veinte. El llanto del otro lado se fue apagando, hasta que quedó solo el silencio. Un silencio espeso, como de casa con un muerto adentro.Se levantó. Se lavó la cara. Se miró en el espejo del baño y vio unos ojos hinchados que no eran los suyos.Qué mierda estás haciendo, Vale.No tenía respuesta.Se fue a su cuarto, se tiró en la cama vestida y miró el techo. Desde ahí se oía la ciudad, lejos. Una bocina. Un motor. La vida de otros.Y la foto. La sonrisa de él en la foto. Se le había grabado atrás de los párpados.Hacía tres días lo odiaba. Hoy no sabía qué sentía. Y eso la asustaba más que cualquier grito.A las nueve de la noche, golpearon la puerta.Dos golpes. Suaves.-Valeria.Era él.Ella no contestó. Se quedó quieta, con el corazón pegado a las costillas.-Sé que estás despierta. Se ve la luz por debajo.-¿Qué querés?-Hablar.-Yo no.-Cinco minutos.
Última actualización: 2026-10-04
Chapter: Capítulo 4: El cuarto cerradoValeria no durmió.Se quedó mirando el techo hasta que la luz gris se coló por las cortinas. Con el teléfono apretado contra el pecho. Con ese mensaje dándole vueltas en la cabeza.Primera esposa.A las seis y media se levantó. Descalza. El piso era un hielo.Lo iba a encarar. Lo iba a mirar a los ojos y se lo iba a preguntar.Llegó a la cocina y no había nadie. Solo la taza de él, todavía tibia en la mesada, y el olor a café recién hecho.Se había ido.-Mierda -dijo en voz baja.-Salió a las seis -contestó Mabel desde la puerta, secándose las manos en el delantal-. Siempre sale temprano cuando no durmió.-¿No durmió?-Lo escuché caminar toda la noche.Valeria no dijo nada. Se sirvió café y se quemó la lengua. Bien merecido.Pasó la mañana dando vueltas por el penthouse como una loca.Cuarenta metros de living. Una biblioteca sin un solo libro gastado. Un gimnasio. Una terraza con vista a todo y a nada.Y un pasillo, al fondo, con una puerta que no había visto nunca.Madera oscura. Pi
Última actualización: 2026-10-03
Chapter: CAPITULO 20 : Los que estaban en la salaNadie durmió esa noche.La lluvia siguió golpeando el techo hasta las cinco de la mañana. No era ruido de fondo, era un tambor encima de la cabeza. En la casa grande, cada puerta que se cerraba sonaba el doble. Cada paso en el pasillo se escuchaba como si fuera a entrar alguien que no debía.A la mañana siguiente, Dorian reunió a los mismos seis ancianos del consejo, más Bram, más Ivara, en la misma sala donde habían decidido que Toren saldría al amanecer con Bram.La sala olía todavía a humo de la noche anterior. Las tazas seguían sobre la mesa, con el té frío y una capa blanca arriba.—Alguien de los que estamos acá adentro —dijo Dorian, parado en el mismo lugar que la noche anterior, con las manos apoyadas en el respaldo de una silla— le avisó al Colmillo Negro que Toren y Bram salían juntos hoy, a las seis, por la ruta norte. Quiero saber quién fue.Feric, el más viejo, se cruzó de brazos. Tenía la barba mojada todavía.—¿Nos estás acusando? ¿A nosotros?—Estoy acusando a uno —dij
Última actualización: 2026-10-13
Chapter: CAPITULO 19: el que no debía morirLa lluvia ya caía fuerte cuando llegaron al límite norte.No era llovizna. Era de esa que te pega en la cara y no te deja abrir los ojos. El barro se pegaba a las botas y las antorchas se apagaban cada tres pasos.Dos guardias sostenían antorchas junto a un cuerpo tirado boca abajo, entre las piedras blancas que marcaban la frontera del territorio libre. No se movía. Desde lejos parecía una bolsa tirada.Dorian se acercó primero. No esperó a nadie. Se agachó y lo dio vuelta con cuidado, agarrándolo del hombro.Ivara se llevó la mano al pecho. Se le cortó el aire un segundo.No era Kael.Era Toren. El guardia que Ossian había asignado para acompañar a Bram al amanecer. El que esa misma tarde, en la mesa del consejo, había levantado la mano y había dicho "yo voy con él".—Todavía está tibio —dijo Dorian, con la voz baja, con los dedos todavía en el cuello de Toren—. Esto pasó hace menos de una hora. Quizás menos de media.Uno de los guardias que sostenía la antorcha tragó saliva. Estaba
Última actualización: 2026-10-13
Chapter: CAPITULO 18: el consejo no cree en fantasmaEran las diez de la noche.Los seis estaban ahí, en semicírculo, con cara de que los acababan de sacar de la cama. Nadie contento.Ossian habló primero.—Alfa. Son las diez. Más te vale que sea grave.—Lo es. —Dorian se quedó parado, no se sentó—. Hace una hora una mujer me paró en el bosque. Dice que protegió a la madre de Ivara. Dice que el Colmillo Negro la quiere para un ritual. En la luna llena. Seis días.Feric resopló.—¿Y le creíste? ¿A una que aparece de la nada?—No dije que le creí. Dije que no podemos hacernos los boludos.Ivara dio un paso al frente. Sacó el colgante.—Mi madre me dio esto.Lo tiró sobre la mesa del centro. La cadena rota brilló con la luz de las velas.Ossian se inclinó. Lo miró de cerca. Se quedó quieto.—Este diseño... —Se paró despacio, le temblaban las manos—. Lo vi una vez. Hace treinta años. Una mujer pasó una noche acá, de paso. Se fue antes de que saliera el sol. Lo tenía puesto.El aire en la sala cambió.—¿La conociste? —dijo Ivara.—La vi. Nad
Última actualización: 2026-10-12
Chapter: CAPITULO 17: la que vino del sirDorian no bajo la guardia. Puso el cuerpo entre Ivara y la mujer, firme, como una pared.Quien sos.Yenna. La mujer levanto las manos, despacio. Sirvo a la linea real desde antes de que nacieras, Alfa. Conoci a la madre de esta chica.A Ivara se le corto el aire.Conociste a mi madre.La escondi. Anos. Hasta que ya no pude mas.Tenes diez segundos para convencerme de que no sos una amenaza.No tengo diez segundos. Tengo menos. Yenna dio un paso. Las manos seguian arriba. El Colmillo Negro no quiere solo agarrarla. Quiere su sangre para un ritual. Luna llena. Con eso van a poder controlar a cualquier loba de cualquier manada. A todas. Para siempre.Eso no existe.No existia cuando se creia que su sangre estaba extinta. Ya no.Ivara salio de atras de Dorian. Le temblaban las piernas, pero camino igual.Cuanto tiempo tenemos.Seis dias.Dorian giro la cabeza. La mandibula apretada.No se van a acercar ni un metro.No van a tener que acercarse. Yenna bajo la voz. Van a mandar a alguien de
Última actualización: 2026-10-08
Chapter: CAPITULO 16:lo que kael dejóDorian salió corriendo del establo sin decir nada más.—¡Dorian! —Ivara fue detrás, esquivando el heno tirado—. ¿A dónde vas?—A buscarlo.—¡Espera, no sabemos si se lo llevaron a la fuerza o si se fue con ella por su cuenta!—No me importa cuál de las dos. Lo voy a encontrar.Bram lo agarró del brazo antes de que llegara a la puerta.—Si te vas solo, caés en la misma trampa de anoche. Nos separan, nos cazan de a uno.Dorian se lo sacó de encima de un tirón.—No me vas a decir cómo manejar esto.—Te lo estoy diciendo igual.Se quedaron los dos parados, tensos, hasta que Ivara se metió entre ellos.—Basta. Si nos peleamos entre nosotros les hacemos el trabajo más fácil.Dorian respiró fuerte por la nariz. Bram bajó los hombros, no del todo convencido.—Bram tiene razón —dijo Ivara—. Nadie sale solo.—Entonces vamos los tres.—No —dijo Bram—. Alguien se queda cuidando la casa. Ya perdimos a Kaela dos veces por confiarnos.Ivara agarró un cuchillo de la pared del establo, uno de los que
Última actualización: 2026-10-04
Chapter: CAPITULO 16 ; el informeGolpearon la puerta antes de que amaneciera. Ivara ya estaba despierta. Sentada en el piso, con la espalda contra la cama y el cuaderno de Kaela metido bajo el colchón todavía.—Es el sanador —dijo Bram del otro lado—. Trae lo de Fenn.Salió descalza. Sin botas, con el vestido arrugado de la noche anterior.En la sala ya estaban todos. Dorian con la misma ropa, con una cara de no haber dormido nada. El viejo del consejo y un tipo de manos manchadas de negro que ni quería saber qué era.—Hablá —le dijo Dorian al sanador. Sin hola, sin nada.El sanador dejó un frasco en la mesa. Adentro había algo negro, espeso, que se movía lento.—Fenn no murió por garras —dijo—. Lo envenenaron. Esto estaba en su sangre.—¿Veneno? —el viejo frunció la cara.—Uno que acá no se hace. Lo vi una sola vez, hace años, en un cuerpo que trajeron del norte. —Miró a Ivara de reojo—. Ninguna loba de acá usa esto. Es cosa del Colmillo Negro.El viejo se quedó mirando el frasco como si le diera asco.—Entonces lo
Última actualización: 2026-10-03