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Capítulo 21. Luces dispersas

Autor: GERO
last update Fecha de publicación: 2023-07-24 12:36:21

Me había decidido, al menos de todas las cosas que no tenía clara, esa si lo era y resplandecía enormemente. Tendría la vida con la que tanto soñaba así tuviera que trabajar para ella toda mi vida.

Erick se había marchado a su viaje y yo me quedé recibiendo sus mensajes y llamadas, ninguno de los dos mencionó la última conversación durante sus días de viaje. Ninguno se disculpó, ni dijo nada al respecto, quizás eso era lo que más me gustaba de él. Su discreción, al menos la tenía cuando se enc
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  • A la oscuridad de sus deseos   Capítulo 70. Nueva realidad.

    Después de 25 años de viajar alrededor del mundo, de descubrir nuevas tradiciones, nuevas culturas, nuevas personas, un nuevo mundo, puedo decir que había disfrutado mi vida de la mejor manera, miré crecer a mi hermoso hijo Richard, 25 años después ya estaba mayor y en busca de una relación formal, creció creyendo en el amor verdadero, yo se lo inculqué desde pequeño, a decir verdad, lo cierto es que no fue difícil aprenderlo por su cuenta, era lo que siempre miraba en nuestra familia. Siempre pensé que la vida había jugado en mi contra todo el tiempo, siempre lanzándome dificultades, peligros e infelicidad justo después de creer que las cosas estaban a mi favor, pero ahora entiendo que todo fue para bien, aprendí mucho dirigiendo la empresa de los Cabrera, cumplí cada uno de mis sueños, como mujer, como hija, como madre y como esposa, seguí superándome, siendo mejor persona y creo que lo he logrado. También debo decir que cambié mi forma de pensar, ahora era más objetiva y prospera,

  • A la oscuridad de sus deseos   Capítulo 69. I want to be yours (Erick Black)

    –Bueno, cuéntame como te está yendo–dije con toda la felicidad del mundo. Veía a Mariana atrapada en su mundo, triste consigo misma y con todos a su alrededor, sin embargo, seguía resplandeciendo como solo ella sabía hacerlo, aún en sus peores días, era esa luz que me ayudaría a superar cualquier dificultad. –¿Qué puedo decirte? Debo cuidar de un bebé, de una empresa y también de mí, el bebé y la empresa están bien y bueno, yo busco enderezar mi camino–.–¿Tan retorcido está? –pregunté–.–Más de lo esperado–.Quise ofrecerle salvarle la vida, llevármela lejos, cuidar de su hijo, pero a pesar de quererla tanto, mi orgullo me frenaba en hacer más estupideces, si algo me caracterizaba era eso, ya me había rebajado mucho, no podía darme el lujo de seguirlo permitiendo. –¿A quien fuiste a ver al cementerio? –preguntó, los labios de Mariana se movían y yo solo podía imaginar besarlos–.–Ana–.–Ya veo. La querías mucho–.–Ahora solo siento tristeza, era solo una niña cuando se fue, no con

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    Llegué a casa abracé a Richard y lloré con él en mis brazos. Me sentía triste y sola, no tenía a nadie con quien hablar, mi madre nunca había sido tan cercana a mí, tenerla cerca era de gran ayuda, pero no me atrevía a contarle mis sentimientos o mis problemas.–Gracias por hacerme tan feliz–le dije a Richard mientras lo tenía en mis brazos–.–¿Son de felicidad? –preguntó mamá al ver las lágrimas en mis ojos–.Dejé a Richard en su cunita y me dirigí a la sala, el whisky se había vuelto mi mejor amigo durante todos estos meses.–¿Está todo bien? –preguntó mamá–.–Todo está bien–.–Tu suegra no se escuchaba muy tranquila hoy–.–Creo que no perdió tiempo para ponerte al corriente de la situación–.–Solo me dijo que al parecer que Erick se vaya a otro país te había descontrolado–.–Y como siempre solo cuenta lo que le conviene–.–Bueno, tú puedes contarme lo que pasó–dijo mamá–.–La verdad no quiero hablar de eso, es un tema en el que no tengo control–.–Tú tienes el control de tu vida hi

  • A la oscuridad de sus deseos   Capítulo 67. Noches o días.

    Pasaron muchos días desde aquella cena, Erick me llamaba, pero siempre me limitaba a no responder o pedían que dijera que me encontraba lo bastante ocupada para no poder contactarme con él. Durante mucho tiempo había pasado ocultando todo el amor que en algún momento sentí por él, pero después de su confesión, se me ha hecho muy difícil disimular, he recordado mucho cuando nos conocimos, todas las cosas que ha hecho por mí y todo por lo que hemos pasado, pero no sabía que hacer en ese momento, tan solo me sentía entre la espada y la pared. Entre días, tardes y noches con la misma rutina, ya ni siquiera sabía que tanto tiempo había pasado desde que Sebastián no estaba con nosotros, prontamente me di cuenta que era el mes 35 desde aquel entonces y cada día que pasaba veíamos menos probabilidades de su despertar. –Señora Mariana, el señor Erick está aquí–dijo Glenda, mi secretaría–.–Dile que no estoy –dije de inmediato–.–Lo siento señora, no pude evitarlo–dijo ella, abriendo la puert

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    –Te agradezco haberme dado esa noche tan fuera de la normal, me hacía falta disfrutar de la vida–dije, mientras íbamos en el auto camino a casa–.El silencio incomodo después de mi pequeño discurso me hizo sentir mal. Al menos durante los segundos que duró. Erick detuvo el carro a un lado de la carretera, aún faltaban un par de kilómetros para llegar a casa y ese lugar oscuro y apartado de la civilización parecía maquiavélico. –Mariana, solo quiero decirte que… Te amo, mis sentimientos por ti no han cambiado, ni por un minuto, te amo desde que te vi y te amaré por siempre, lamento no haberlo dicho antes y haber hecho todo lo posible por alejarte de mí, siempre pensé que merecías a alguien mejor que yo y no dudo ni por un segundo que Sebastián no sea ese hombre, sé que él es un buen hombre y que te hará muy feliz si despierta, pero créeme que me mata por dentro saber que no luché por ti, que te dejé sola, que te aparté de mí, si pudiera cambiar algo, fuera eso, sé que Sebastián te mer

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    Llegué a casa, disfruté de la alegría de Richard, sin duda, esa bella sonrisa me daba la fuerza para enfrentarme al mundo cada día. Richard se había convertido en mi motivación, es un sentimiento distinto, puro y sincero que ni siquiera hay palabras para describirlo, tan solo me hacía sentir viva. –¿Vas a salir? –preguntó mi madre–. –Si, ¿Cómo lo supiste? –pregunté–.–Creo que fue intuición. ¿Puedo saber con quién saldrás? –.–Con Erick–.–Sientes algo por él, ¿verdad? –.–MAMAAÁ ¿Por qué me haces esa pregunta? –.–Quiero saber, al menos tener todo claro. Erick me parece una buena persona a pesar de todo–. –A que te refieres con “a pesar de todo”–.–A pesar de que te acosaba al principio, a pesar de que siempre te trató mal, a pesar de que sea el hermano de Sebastián y se aproveche de la situación para estar contigo–.–Voy a pretender no haber escuchado eso–.–Es verdad, aunque debo aceptar que me alegra la idea de que te ayude a salir, distraerte, disfrutar tu vida, porqué quizás

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