INICIAR SESIÓN[DHARA]
Al día siguiente: 9 de junio
Todo lo que me ha pasado anoche me ha recordado a mis peores momentos, a aquellas noches donde dormir era imposible, donde la noche se convertía en cómplice de mis pesadillas, pero la diferencia la marco él. No sé que fue lo que hizo Xan para tranquilizarme de esa manera, a veces siento que tiene el poder para hacer que se me quiten todos los miedos y eso debería darme más miedo porque podría dejarme total indefensa en situaciones muy complicadas.
Tengo temor de confiar en él y que me falle, pero al mismo tiempo siento que puede ser mi salvación, es tan contradictorio que no sé como explicarlo. Respiro profundo mientras que me termino de arreglar cuando de pronto escucho que llaman a la puerta y a pesar de que no estoy lista, voy a abrir sabiendo de que es él —Hola Xan buenos días, lo siento se me hizo tarde, pero es que pase una noche fatal— Me disculpo mientras que lo dejo pasar y él me mira de pies a cabeza haciendo que deba cerrarme el albornoz de seda negro que llevo puesto y que hace juego con el camisón.
—Eh… puedo regresar en un momento— Comenta y niego.
—Pasa, solo me queda cambiarme de ropa— Explico y asiente.
—Esta bien, procura ir cómoda— Me deja saber y asiento.
—No te preocupes, no iba a ir con una minifalda y tacones— Digo con mi mejor animo y consigo que se ría.
—Es bueno saberlo— Bromea y se sienta en sofá.
Me recojo el cabello bajo su atenta mirada y trato de no ponerme nerviosa ante la manera que sus ojos grises me observan tan intensamente —¿Qué tan fuerte es el entrenamiento?— Pregunto tratando de hacerle conversación.
—Mucho, debes tener en cuenta que vas a tener que estar lista para todo, asique te vamos a entrenar para todo eso— Me informa y respiro profundo.
—Intentare dar lo mejor de mi— Digo lo más segura que puedo, pero me cuesta muchísimo trabajo.
Rápidamente agarro mi ropa deportiva de la maleta y entro al baño para cambiarme y así lo hago para después salir y una vez más ser observada por él —Perfecta— Dice bajito —La gente de Javier creerá que iras a un entrenamiento normal con ese top y ese leggin— Comenta y me lo quedo mirando.
—¿Todavía nos vigilan?— Cuestiono y él asiente.
—Hay un auto afuera del hotel con dos hombres dentro, están esperando a que salgas, pero no te preocupes, yo pedí refuerzos también— Me explica y cada vez que me dice que estoy siendo vigilada, siento pánico.
Me siento a su lado en el sofá y casi como si fuera un acto reflejo llevo una de mis manos a su rodilla y él me mira de una manera tal como si me estuviese preguntando que es lo que estoy haciendo —Prométeme que no vas a dejar que me pase nada— Le pido y él se sonríe.
—Te lo prometo… sabes, me gusta saber que tienes tantas ganas de vivir a pesar de esto— Comenta señalando el tatuaje en la muñeca.
Respiro profundo y es que tal vez todo esto me este llevando a un viaje de autodescubrimiento —Me estoy dando cuenta de que tengo muchas ganas de vivir… que quizás todavía hay una oportunidad para mi en el amor, no lo sé… tal vez pueda hasta ser madre ¿Quién sabe? ¿no? pero si me muero nunca lo sabré, por eso es tan importante sobrevivir— Explico y él se sonríe.
—Me gusta que pienses así, y no te preocupes, mi intensión no es que te pase nada— Expresa y sonreímos juntos.
Quiero confiar en que él me cuidara como lleva haciéndolo estos días y que a pesar de todo todavía queda gente buena en este mundo. Lo miro y a pesar de que él pueda parecer un tipo más de esos que solo podría querer llevarse al mundo por delante por su apariencia física, me doy cuenta de que es de los pocos que realmente se esta tomando el tiempo de conocer quien soy de verdad. De verdad me da miedo abrirme de esa manera con alguien, pero también sé que es la única manera de que alguien pueda ayudarme.
Quiero acabar con mi pasado para ser libre finalmente y poder escribir una nueva historia —¿Estas lista para irnos y comenzar a convertirte en la mejor?— Me pregunta y tal vez debería decirle que no, que me muero de miedo, que no sé si pueda lograr algo así… pero decido dejar todo eso atrás y confiar.
—Estoy lista— Respondo y ambos nos levantamos del sofá para salir de aquí y comenzar con todo esto que puede llegar a ser el principio del final de mi pasado o tal vez de mi vida… no lo sé… solo espero que pueda ser lo suficientemente buena para que salga bien.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







