INICIAR SESIÓN[XAN]
En mi vida he conocido a muchas personas valientes que de alguna manera u otra le han hecho frente a la vida, y desde que entre a la D.E.A., todo esto se ha hecho mucho más fuerte, incluso yo soy un claro ejemplo de alguien quien busca hacer justicia por la muerte de su hermana a través de la manera correcta, pero el caso de Dhara es completamente diferente. Ella no solo es valiente por lo que esta haciendo, sino que tiene el coraje necesario para enfrentarse a sus demonios que esta circunstancia tienen nombre y apellido.
A pesar de que la conozco hace muy poco tiempo, la admiro demasiado por lo que esta haciendo y es que no sé si otra mujer en su lugar tendría el valor para hacer todo esto. La observo escuchando atentamente las instrucciones del entrenador y me quedo hipnotizado ante la forma que aprende perfectamente cada movimiento, cada golpe, cada patada, y cada táctica de autodefensa en caso de ser sujeta de diferentes maneras. Sin dudas es una gran aprendiz.
—¡Xan! ¿Puedes venir?— Me pide Jake quien es quien esta a cargo de esta parte del entrenamiento.
Rápidamente me levanto del banco donde estaba sentado, y me subo al ring de boxeo —Dime— Digo tratando de entender que necesita.
—¿Puedes hacer de cuenta que eres uno de los imbéciles esos y sujetar a Dhara?— Me pide y a pesar de que no me gustaría hacerle eso, sé que necesita este tipo de simulacros.
—De acuerdo— Respondo y voy detrás de ella para sujetarla llevando uno de mis brazos alrededor de su cuello y con el otro atrapo sus brazos llevándolos hacia atrás para inmovilizarla.
Puedo notar lo nerviosa que se ha puesto con mi cercanía, pero ella debe saber que si ellos la atacan será así o muchísimo peor —¡Dhara, defiéndete!— Exclama Jake, pero al parecer ella no reacciona.
—Dhara…—La llamo preocupado, pero noto que su respiración no esta normal —Dhara ¿estas bien?— insisto y la suelto para me mire, pero al ver que sus ojos se han cristalizado, levanto mi mano para pedirle a Jake que nos de un momento y él de inmediato se baja del ring —Dhara siéntate— Le pido tomando sus manos y ella lentamente me hace caso y se sienta frente a mi —¿Qué es lo que pasa? ¿Te molesto que te agarrara así?— Cuestiono y trato de hacer que me mire, pero ella pareciera estar en otra parte —Voy a pedir que aborten la misión, tú no puedes meterte allí de esta manera, es muy peligroso— Hablo, pero ella niega y toma mi rostro entre sus manos.
—No— Susurra —No lo hagas— Continua.
—No puedes ir así, ni siquiera soportas que yo este cerca sabiendo que solo es un simulacro— Explico.
De pronto ella se toma la cabeza con las manos y mira hacia el suelo —No sé que me pasa… no puedo tenerte cerca… me da miedo y no quiero que sea así— Susurra.
—¿Crees que te hare daño? Hasta hace poco todo estaba bastante bien ¿Qué es lo que cambio?— Inquiero lleno de dudas.
—Estoy confiando en ti y eso me da miedo— Confiesa haciéndome sonreír.
—Dhara, yo no soy él— Le informo —Yo no voy a traicionarte, no voy a hacerte daño— Le digo y miro hacia nuestro alrededor dándome cuenta de que nos hemos quedado solos.
—Prométeme que te infiltraras conmigo, que no me dejaras sola— Me pide y sonrió.
—Lo prometo, seré tu mejor booker gay y mejor amigo también, lo tendrás que convencer de que no puedes vivir sin mi— Le dejo saber y finalmente se ríe.
—¿Y sabes actuar como gay?— Me cuestiona y asiento.
—Claro que si, también me entrene para esto, aunque confieso que tú haces las cosas muy difíciles… eres…— Digo, pero me arrepiento antes de terminar la frase.
—¿Qué soy?— Presiona ella y niego.
—Es mejor que lo dejemos así ¿si? Tenemos reglas que cumplir— Explico y si las miradas hablaran, ella ya lo sabría todo.
—Esta bien ¿Seguimos con esto?— Propone.
—Sigamos, será lo mejor— Comento y me pongo de pie para después ofrecerle mi mano y ayudar que ella se levante también y así seguir entrenando a pesar de la crisis que acaba de sufrir.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







