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Resoluciones II

Author: Jhon W
last update publish date: 2026-09-24 22:01:17

—Al diablo con lo que deberíamos hacer, preciosa —dijo con esa sonrisa juguetona que me desarmaba por completo—. Solo por hoy. Mañana vuelves a tu vida perfecta y a tu realidad. Pero hoy… quédate conmigo.

No pude más. La tentación, la necesidad de sentirme querida sin contratos de por medio y el deseo acumulado durante semanas ganaron la batalla. Lo tomé del cuello de la chaqueta de cuero y lo besé.

Fue un beso hambriento, salvaje y cargado de una electricidad acumulada. Sus labios sabían a mez
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  • Amor de una "noche"   Resoluciones II

    —Al diablo con lo que deberíamos hacer, preciosa —dijo con esa sonrisa juguetona que me desarmaba por completo—. Solo por hoy. Mañana vuelves a tu vida perfecta y a tu realidad. Pero hoy… quédate conmigo.No pude más. La tentación, la necesidad de sentirme querida sin contratos de por medio y el deseo acumulado durante semanas ganaron la batalla. Lo tomé del cuello de la chaqueta de cuero y lo besé.Fue un beso hambriento, salvaje y cargado de una electricidad acumulada. Sus labios sabían a mezcal y a peligro. Me sujetó por la cintura con la fuerza suficiente para pegarme a su pecho, y por unos minutos, el resto del universo simplemente dejó de existir.Veinte minutos después, no sabíamos exactamente cómo, estábamos entrando a la habitación de un hotel boutique discreto en la zona colonial. Un lugar de paredes de piedra, luces tenues y sin fotógrafos acechando en las esquinas. Pagué la habitación con billetes en efectivo que traía en la cartera para no dejar ni un solo rastro digital.

  • Amor de una "noche"   Amor de otra noche

    Ahí estaba él.En medio del humo denso teñido de luces moradas, el retumbo sordo de los bajos retumbando en el suelo y el olor penetrante a tequila barato con limón, Fernando parecía una visión directamente esculpida para poner a prueba mi cordura. Llevaba unos jeans oscuros desgastados, una camiseta negra descolorida que le marcaba el pecho y esa chaqueta de cuero que parecía haber sobrevivido a tres guerras mundiales. Pero lo que me hizo tragar saliva de golpe fue su cabello: una melena hasta las orejas, rebelde y castaña que le caía con una desenvoltura salvaje.En ese preciso instante, la abogada fría y analítica que llevaba dentro le dio una bofetada metafórica a la tonta obsesionada de la mañana.«¡Pero qué imbé... es decir, qué delirante fui en la mañana!», me recriminé en un grito mental mientras me agarraba del borde de la barra para no caerme de espaldas. «¡Míralo! Fernand es un médico cirujano estirado que huele a clínica privada, habla como un diccionario de derecho consti

  • Amor de una "noche"   Se supone que fue cosa de una noche

    —Todas las manos de los hombres de un metro ochenta y cinco con buena genética se ven parecidas en fotos de alta resolución, Alessia —respondió ella, rodando los ojos con dramatismo—. Además, ¿me estás diciendo que el hijo del presidente de la nación, en lugar de estar revisando presupuestos del Estado o salvando vidas en un quirófano, se puso una peluca de león, se cambió el nombre por una 'o' al final, se subió a un carro viejo y se fue a un club de mala muerte a emborracharse con dos chicas despechadas?—¡Podría ser un hobbie! —defendí, aunque la frase sonó ridícula incluso en mi cabeza en cuanto salió de mis labios.—¿Un hobbie? —Lily soltó una carcajada tan fuerte que casi se ahoga con el café—. Claro, el pasatiempo favorito de la alta alcurnia política: hacerse pasar por un rockero sin dinero para que las abogadas ricas les regalen tragos. Alessia, por favor, estás buscando un fantasma porque tienes miedo de lo que sientes por este hombre y porque tu cerebro no puede procesar qu

  • Amor de una "noche"   Dudas que bailan

    Salimos al estrado. El impacto de los flashes fue como una explosión de luz blanca que casi me deja ciega. Los gritos de los reporteros llamando nuestros nombres se superpusieron unos a otros en un caos absoluto.¡Licenciada Díaz! ¡Señor Fernand! ¡Una foto juntos! ¡¿Es verdad que la boda será en diciembre?! ¡¿Qué responde a los rumores de que esto es una estrategia de campaña?!El Presidente de la República, a nuestro lado, levantó las manos pidiendo silencio y se acercó al podio con la solvencia de un político veterano.—Buenas tardes a todos los miembros de la prensa —comenzó el mandatario con voz potente—. Hoy no solo estamos aquí para anunciar la adjudicación definitiva de la licitación del proyecto del Centro Comercial del Estado a la Constructora Díaz, una empresa de probada solidez y excelencia técnica… sino también para compartir una noticia que llena de alegría a nuestra familia.El salón quedó en un silencio absoluto. Todos los micrófonos se inclinaron hacia el podio.—Mi hi

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