Teilen

Capítulo 2

last update Veröffentlichungsdatum: 20.01.2026 13:24:58

El temblor en las piernas de Emma fue tan súbito que casi la hace perder el equilibrio, obligándola a recargarse contra el marco de la puerta. Su mano, aún aferrada al pomo, vibraba con una intensidad que parecía ajena a su cuerpo, mientras rogaba internamente que aquel gemido hubiera sido una mala jugada de su mente, una alucinación producto del cansancio. Sus ojos se llenaron de agua, nublando su visión, y en un acto de masoquismo involuntario, giró el pomo y empujó la puerta. La escena que encontró al entrar la dejó petrificada: la mujer pelirroja estaba empotrada contra el borde del escritorio, con el vestido desacomodado y los pechos al aire, mientras Noah la embestía con una fuerza animal, sus manos apretando la carne de la desconocida con la misma posesión con la que alguna vez tomó la de ella. Emma se quedó pasmada, con el alma deshilachándose, sin saber si quería encararlo para gritarle que era un maldito desgraciado o simplemente echarse a correr hasta que los pulmones le fallaran. Una lágrima traicionera se deslizó por su mejilla justo cuando él levantó el rostro y la vio. Pero lo que siguió fue mucho peor. Noah no se detuvo, ni siquiera mostró un atisbo de vergüenza, en cambio, continuó con la faena manteniendo una sonrisa que la destrozó por completo. Aquella expresión le confirmó que ella nunca había sido más que un entretenimiento.

Emma retrocedió con el labio tembloroso, sintiendo un vacío negro expandirse en su interior, y cerró la puerta con una fuerza que resonó en todo el pasillo.

​Salió corriendo, ignorando las miradas de los empleados que aún quedaban en sus puestos. No era solo lo que había visto, era el peso de cada mentira y cada promesa de amor lo que la estaba asfixiando.

Al llegar a la recepción, su ceguera por el llanto provocó que chocara abruptamente con alguien. Unos brazos firmes la sostuvieron por la cintura para evitar que cayera al suelo, y al levantar la vista, se encontró con unos ojos grises, contrarios a los verdes de Noah, pero con un aire mucho más altivo y una profundidad gélida que la intimidó al instante. Era Benedict Campbell, el tío de Noah.

—Lo... lo siento —logró articular Emma, con el corazón martilleando contra su pecho como un animal enjaulado. Lo tenía tan cerca que pudo percibir su aroma masculino, que la envolvió por un segundo. El hombre era imponente y sus brazos se sintieron grandes cuando ella se apoyó en ellos para recomponerse. Benedict la observó con una arrogancia que la hizo apretar los dientes.

—Esto es una empresa, no un parque de diversiones; debería tener más cuidado —le dijo con una voz grave que vibró en el aire. Emma sintió una punzada de irritación; lo único que le faltaba era lidiar con otro miembro de esa familia.

Se limpió una lágrima de forma disimulada y lo miró con un toque de ironía.

—Lo tendré en cuenta —respondió, aunque por dentro quería gritarle que se fuera al diablo.

—Ahora, ¿podría soltarme? —le preguntó, y Emma se dio cuenta de que, en su shock, ella misma se estaba aferrando demasiado a la tela fina de sus brazos. Aquel toque le quemó por un instante.

Se apartó de prisa y salió de inmediato al exterior, buscando el aire frío de la tarde mientras Benedict le dedicaba una última mirada antes de subir a su propio auto de lujo.

Caminó por las calles hasta que decidió detener un taxi para ir a casa, pero en cuanto se desplomó en el asiento trasero, su celular empezó a sonar. Era Noah. Decidió ignorarlo, apretando el aparato contra su pecho mientras sollozaba en silencio. Sin embargo, al llegar a su casa y bajar del vehículo, se encontró con que él ya la estaba esperando, apoyado en su deportivo con una arrogancia que la dejó sin aliento. Sin darle tiempo a reaccionar, la tomó del brazo y la obligó a subir a su auto, conduciendo a toda velocidad hacia un hotel discreto en las afueras de la ciudad. Emma estaba indignada, la bilis subiendo por su garganta ante la audacia de ese hombre.

—No tuviste suficiente con la mujer en tu oficina y ¿ahora quieres follar conmigo? —le preguntó en cuanto estuvieron solos en la habitación. Sus ojos ardían y sentía que el corazón se le rompía en pedazos; lo amaba tanto que el dolor era físico, una agonía que la consumía. Noah se encogió de hombros, quitándose el saco con una tranquilidad que la enfermaba.

—No esperaba que volvieras, y mucho menos que entraras sin llamar a la puerta —respondió, como si la culpa fuera de ella por haber descubierto su traición. Emma no podía creer lo que escuchaba.

—¿Ahora es mi culpa? Eres un maldito, un hijo de puta —le espetó, con la voz rota—. Creí que me amabas, que lo que teníamos era real.

​Él soltó una carcajada que terminó de aniquilar cualquier esperanza que ella albergara.

—¿Qué esperabas? ¿Que me casara contigo y jugáramos a la casita? Lo nuestro no puede ser más que esto, Emma. No puedo casarme contigo porque hay una gran diferencia entre nosotros —le soltó, empezando a hablarle de las clases sociales que los separaban y de cómo su familia jamás aceptaría que se casara con una simple asistente. Sus palabras eran como cuchillas que la hacían pedazos, reduciéndola a nada.

—Pero podemos seguir con lo que tenemos, no puedes negar que la pasamos bien juntos. Me encanta tenerte sobre mi verga y sé que a ti te encanta tenerla dentro —le dijo con una voz seductora y cruel, acercándose para intentar tocarla. Emma sintió una rabia ciega que la hizo retroceder. Ella no sería su amante, no sería el plato de segunda mesa de un hombre que la despreciaba de esa forma. —Se acabó —le aseguró con firmeza—. No quiero volver a verte, ojalá te pudras.

Se dio la vuelta para marcharse, pero él la hizo detenerse con una última frase cargada de veneno.

—Espero que no seas tan estúpida para hacer un escándalo por esto. Con esto asumo que tendré tu renuncia mañana a primera hora.

El muy maldito no solo la había engañado y humillado, ahora la estaba corriendo de su trabajo, dejándola sin nada.

.

Emma salió de aquella habitación con el eco de sus palabras martilleándole los oídos. Una vez en la calle, el aire frío no fue suficiente para calmar la presión en su pecho. El asfalto pareció moverse bajo sus pies y el ruido de los autos se convirtió en un zumbido agudo. Se detuvo, aferrándose a una pared mientras el mundo perdía nitidez. El estómago se le revolvió con violencia y, antes de que pudiera reaccionar, sus rodillas cedieron. Alguien logró sostenerla antes de que cayera por completo, y entre voces confusas que pedían ayuda, Emma se desvaneció.

​Cuando despertó, estaba en una clínica cercana. Una enfermera le ajustaba el suero y comenzó con las preguntas de rutina mientras anotaba en una tabla.

Le preguntó sobre su último periodo, si había tenido mareos previos o náuseas. Emma respondió mecánicamente, recordando el asco repentino que le había provocado el café esa misma mañana, algo que en su momento atribuyó al estrés de los informes de la oficina.

​El médico entró poco después con unos resultados en la mano. Se detuvo frente a ella y revisó los papeles antes de hablar.

​—Le hicimos un análisis de sangre para confirmar la causa del desmayo —dijo el doctor con tono profesional—. Las sospechas eran ciertas, señorita Spencer. Los niveles hormonales no dejan lugar a dudas. Está usted embarazada.

​Emma se quedó inmóvil, mirando un punto fijo en la pared blanca. El silencio en la pequeña habitación se volvió pesado. Bajó la vista hacia su vientre mientras la noticia terminaba de asentarse: llevaba un hijo del hombre que acababa de destrozarle la vida.

Lies dieses Buch weiterhin kostenlos
Code scannen, um die App herunterzuladen
Kommentare (22)
goodnovel comment avatar
Jackeline Echavez
emma salió a lavar con lavadora alquilada y le llovió sobre mojado
goodnovel comment avatar
Jackeline Echavez
dios mío que cruel noticia un hijo no siempre es bien superado y no me vengan que es bendición a veces no lo es Pero eso no quiere decir que no se pueda volver una bendición o que no se le vaya a querer con todas sus fuerzas
goodnovel comment avatar
gloria meneses
hay pero que patán de lo peor tiene el descaro de buscarla para seguir con ella después que se acaba de revolcar con otra,,, patán descarado espero que en su vida lo perdone se ve que no la quiere ni un poco
ALLE KOMMENTARE ANZEIGEN

Aktuellstes Kapitel

  • Atada a un Hombre Mayor   Capítulo 259

    Pavel permaneció inmóvil. Las provocaciones y la ironía desaparecieron por completo de su rostro. Estiró la mano, tomó la carpeta de cuero y comenzó a hojear los anexos financieros redactados por los abogados de la francesa. Revisó los números, las estructuras de las concesiones portuarias y las pro

  • Atada a un Hombre Mayor   Capítulo 258

    Ivy reacomodó las manos sobre su regazo. Su familia controlaba Morel International, un colosal conglomerado europeo enfocado en la infraestructura, la logística marítima, las inversiones de gran escala y la operación de terminales portuarias privadas en puntos clave del continente. La fortuna de los

  • Atada a un Hombre Mayor   Capítulo 257

    —Quiero casarme contigo. Pavel no movió un solo músculo. Apoyado contra el respaldo de su sillón de piel, con la camisa todavía abierta hasta la mitad del pecho , sostuvo la mirada de la francesa durante varios segundos en un silencio absoluto. Cualquier otro hombre habría dejado escapar una carcaj

  • Atada a un Hombre Mayor   Capítulo 256

    Ivy ni siquiera se giró a verla. Mantuvo sus ojos fijos en los de Pavel, ignorando por completo la existencia de la otra mujer como si se tratara de un accesorio insignificante de la habitación. No había viajado a Rusia para perder el tiempo con rivales de paso. Pavel dejó escapar una risa baja, si

  • Atada a un Hombre Mayor   Capítulo 255

    La oficina en el piso superior del complejo empresarial en Kazán era vasta, decorada con tonos oscuros, madera pulida y amplios ventanales que ofrecían una vista completa de la ciudad. Sobre el enorme sofá de cuero que descansaba pegado a la pared, la atmósfera estaba cargada de un calor denso y des

  • Atada a un Hombre Mayor   Capítulo 254

    Novelita: Casada con un Mafioso Sinopsis Ivy Morel siempre había conseguido todo lo que quería. Heredera de una de las fortunas más importantes de Francia, arrogante, caprichosa y con un carácter capaz de desesperar a cualquiera, jamás imaginó que llegaría el día en que tendría que pedirle matrim

Weitere Kapitel
Entdecke und lies gute Romane kostenlos
Kostenloser Zugriff auf zahlreiche Romane in der GoodNovel-App. Lade deine Lieblingsbücher herunter und lies jederzeit und überall.
Bücher in der App kostenlos lesen
CODE SCANNEN, UM IN DER APP ZU LESEN
DMCA.com Protection Status