ホーム / Romance / EL TRATO DE MI EX / Capítulo 6: Padre de repente

共有

Capítulo 6: Padre de repente

作者: A. Beatriz
last update 公開日: 2026-07-01 05:19:39

El resto del día pasó más rápido de lo que esperaba… o quizás solo fue la cantidad absurda de trabajo lo que me hizo perder la noción del tiempo. Apenas regresé a mi oficina, me encontré con una nueva tarea sobre el escritorio. Porque al gran señor montenegro se le ocurrió la brillante idea de asignarme personalmente la revisión de ciertos datos financieros que, siendo honesta, perfectamente podrían haber sido delegados a cualquier otro del departamento. Pero no. Tenían que llegar a mi. Ni siquiera es mi área ... .seguro lo hace para fastidiarme. Aun así, hice mi trabajo, tampoco es como si pudiera quejarme libremente. Cuando por fin terminé eran alrededor de las cuatro de la tarde, me recoste apenas un momento para relajarme. Silencio por fin. Pero duró poco.

El teléfono vibró sobre el escritorio. Al ver que era de Cris, respondí casi de inmediato. No fue una llamada larga, solo lo suficiente para que me explicara que tenía una reunión que se alargaría más de lo previsto y que no podría pasar por los niños esa tarde. Asentí, aunque él no pudiera verme. No era un problema. Nunca lo era cuando se trataba de ellos. Colgué y miré la hora. Ya era tarde. Recogí mis cosas sin pensarlo demasiado, apague el ordenador y salí de la oficina.

......

El trayecto hasta el colegio lo hice más rápido de lo normal. No sabía exactamente por qué, pero tenía esa sensación incómoda en el pecho que no terminaba de desaparecer desde la reunión. Como si algo no estuviera del todo bien. Cuando llegué, ya no había tantos padres en la entrada. Solo algunos rezagados. Baje del auto y camine directo hacia la reja, buscando con la mirada a los niños entre los que quedaban. Pero no estaban.

—Buenas tardes, señorita Valeria —escuche, levanté la vista y la maestra de Sofía y Mateo venía saliendo junto a la directora, ambas con una expresión tranquila.

—Buenas tardes —respondí, intentando no sonar apresurada —. Si… vengo por los niños ¿Donde están? —pregunte, mirando detrás de ellas, esperando verlas aparecer en cualquier momento. Pero no. Ambas intercambiaron una mirada breve. No fue nada exagerado… pero fue suficiente para que algo dentro de mi se tensara.

—Se los acaban de llevar —respondió la maestra con total naturalidad.

Parpadee…

—¿Cómo que… se los llevaron?— la interrogue confundida, apenas la directora lo notó su sonrisa vaciló.

—Si… hace unos minutos. Pensamos que usted ya estaba al tanto.

—¡¿Quién se los llevó?! —pregunte, esta vez sin poder ocultar la tensión en mi voz. La maestra frunció el ceño ligeramente, aparentemente confundida por mi reacción.

—Un señor… bastante elegante —respondió —. Dijo que era su padre.

—¿Su…. padre? —repetí, sintiendo la palabra extraña en la boca —. Directora, ¿estará confundida? ¿… acaso se refiere a su tío Cristopher?

Ambas negaron casi al mismo tiempo.

—No, no era el señor Hale —intervino la directora —. Era otro señor. Ah, sí. Su nombre es Adrian. Muy amable por cierto.

Al oírlo , mi pulso empezó a acelerarse.

—¡¿Y ustedes simplemente …. se los entregaron?! — pregunté, dando un paso al frente —. ¿Así sin más ?

La incomodidad en sus rostros fue inmediata.

—Presento documentacion — añadió la maestra rápidamente —. Se identificó… y dijo ser su esposo.

—Mi… que? —mi mente se quedó en blanco por un instante.

—Pensamos que era lo correcto —continuó la directora, ahora claramente preocupada —. Los niños lo reconocieron… no parecían incómodos. Se marcharon tranquilos con él.

Sentí un frío recorrerme la espalda.

—Dios… —murmuré, llevándome una mano a la cabeza —. ¿Hace cuanto se fueron?

—No más de cinco minutos. Acaban de salir.

Cinco minutos, aún podía alcanzarlos.

—¿En que se fueron? —pregunte inmediatamente.

—En un auto negro…—dijo la directora, intentando recordar —. Un … Rolls Royce, creo.

No espere a escuchar más. Me gire sin perder un segundo y eche a correr. El corazón me latía con fuerza, y mi mente ya estaba acelerada, tratando de encajar todo. Apreté el paso. Si todavía estaban cerca… tenía que alcanzarlos. Por suerte no tardé en verlo. El auto negro avanzaba unos metros mas adelante , aprete el paso ignorando el ruido a mi alrededor, concentrandome unicamente en alcanzarlo.

—¡Espere! —grite, aunque mi voz se perdió entre el tráfico. Y el vehículo disminuyo la velocidad. Por un segundo pensé que era coincidencia…hasta que finalmente se detuvo. Mi respiración estaba agitada cuando llegué, pero no importaba eso ahora y solo me acerque a la puerta trasera. Pero la ventanilla bajó antes de que yo pudiera tocarla, y entonces lo vi. Adrian estaba ahí sentado, con la misma calma de siempre, como si no acabara de llevarse a mis hijos sin decir una sola palabra.

Nuestros ojos se encontraron… seis años…y ahí estaba.

—¡¿Se puede saber que estás haciendo? !—solté de inmediato, sin rodeos —. ¡¿Acaso pretendes secuestrar a mis hijos en pleno día?!

—¿Secuestro?—repitió, con tono bajo, casi indiferente —Son mis hijos, Valeria. ¿De qué secuestro hablas ?

—No te atrevas —respondí, apretando la mandíbula mientras daba un paso más cerca —. No apareces en seis años y de repente decides llevartelos como si tuvieras algún derecho.

—Tengo todo el derecho —dijo simplemente.

Solté una risa corta, sin humor ante sus descaro.

—Claro… ahora resulta... bajate del auto —añadi, señalando hacia adentro —. Ahora.

— ¿Se supone que debo hacerte caso ?—preguntó él, con indiferencia.— No has cambiado nada.

—¿Que se supone que significa eso? —pregunte , manteniendo la voz baja, controlada… aunque por dentro todo estuviera lejos de estarlo.

—Significa exactamente lo que estás pensando —respondió con total tranquilidad.

Solte una risa corta e incredula.

—¿Ah, si? Porque yo estoy pensando que perdiste completamente la cabeza.

—Sube —dijo, pero eso pareció más una orden que una petición.

—¿Perdón?

—No voy a repetirlo —añadió, sin cambiar el tono —. O entras …. o me llevo a los niños y no los vuelves a ver. Tu decides.

Apreté la mandíbula. Por un segundo pensé en negarme. Exigir. Gritarle todo lo que tenía guardado. Pero no podía hacerlo, menos delante de los niños.

—¡Mamá, mira! ¡Papi nos compro dulces! —gritó Sofía, con una pequeña sonrisa. Y Mateo estaba justo a su lado.

—No voy a discutir esto aquí —continuó tranquilo —. O subes… o me voy, tú decides.

—¿Me estás amenazando ?

—Tomalo como quieras.

Mire hacia el interior del auto. Sofía y Mateo seguían ahí, tranquilos. Rodee el vehículo con pasos rápidos, abriendo la puerta del otro lado y subiendo sin decir una palabra más.

….

この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード

最新チャプター

  • EL TRATO DE MI EX   Capítulo 91 : Cambio de mando

    Marco deslizó una copia de su propuesta hacia el centro de la mesa. —Todo está incluido. La supervisión de los accesos, la revisión de los protocolos y los informes periódicos para ambas compañías. También he establecido plazos de evaluación para que Aurelis no tenga que esperar hasta el lanzamiento para comprobar si estamos cumpliendo. Si no alcanzamos los objetivos previstos, habrá mecanismos para corregir el rumbo antes de que el problema se convierta en otro riesgo financiero. Adrián revisó las primeras páginas. Las condiciones estaban detalladas con suficiente precisión para demostrar que su hermano no había preparado aquella propuesta de un día para otro. Había plazos razonables, responsabilidades asignadas y medidas que podían verificarse. No era una solución improvisada, y eso lo hacía más difícil de combatir. —¿Y qué ocurrirá con el trabajo que ya se ha realizado? — preguntó Adrián —No podemos tratarlo como si nunca hubiera existido. Hay avances que todavía pueden aprove

  • EL TRATO DE MI EX   Capítulo 90: El plan sigue

    El vestíbulo apenas comenzaba a llenarse cuando las puertas del ascensor privado se abrieron en el último piso. A esa hora, los empleados todavía intercambiaban saludos junto a los escritorios y el personal de recepción terminaba de organizar la agenda del día. Sin embargo, en las oficinas de dirección, la jornada había comenzado mucho antes. Había informes pendientes, llamadas sin devolver y una negociación que amenazaba con convertirse en el problema más costoso que la compañía había enfrentado en años. Adrián salió del ascensor con el teléfono en una mano y una carpeta a la mano. Había pasado buena parte de la noche revisando los movimientos de las últimas semanas, buscando alguna alternativa que permitiera recuperar la confianza de Aurelis. Seguía convencido de que podía resolverlo. La situación era grave, pero todavía existían opciones, y no pensaba abandonar el proyecto sin agotar cada una de ellas. James lo esperaba frente a su despacho. —Sera mejor que no te acomodes. Aur

  • EL TRATO DE MI EX   Capítulo 89: Antes de la caida

    Marco había abandonado la sala aquel día.No necesitaba mirar atrás para saber lo que había provocado ni lo que había dejado sobre aquella mesa. Ya había conseguido exactamente lo que quería: que su propuesta dejara de parecer una alternativa personal y empezara a ser considerada como una solución para toda la compañía.Eso era lo importante.Había construido su planteamiento alrededor de las necesidades de Aurelis y de las dudas que habían surgido después de la filtración. Su compromiso de supervisar personalmente el proyecto no había sido una promesa hecha para impresionarlos. Era una respuesta calculada a la principal debilidad que Aurelis veía en la situación actual. Después de lo ocurrido, necesitaban saber quién asumiría la responsabilidad si algo volvía a salir mal.Marco les había dado un nombre.El suyo.También había cuidado los beneficios. Si el proyecto tenía éxito, ambas compañías tendrían mucho que ganar después del lanzamiento. Aurelis obtendría una estructura que consi

  • EL TRATO DE MI EX   Capítulo 88: Nuevamente en el juego

    —¿Qué haces aquí? Adrián había vuelto su atención hacia la mesa. Su expresión permanecía seria, pero la mirada que dirigió a su hermano estaba mucho más fría que antes. Marco ya había tomado asiento. Se movía lentamente sobre la silla, haciendo pequeños giros mientras observaba a los presentes con una tranquilidad que parecía fuera de lugar.—Me enteré del desastre, hermanito. Pensé que quizá podría ser útil. Adrián soltó una breve risa sin humor y se reclinó contra el respaldo de su asiento. —Qué rápido te enteraste. —Las noticias corren rápido cuando se trata de una empresa como esta — Marco detuvo finalmente la silla y apoyó los brazos sobre los reposabrazos —Pero no vine a hablar de cómo me enteré. Tengo una posible solución.Adrián lo miró durante unos segundos.—¿Tú? La incredulidad en su voz fue suficiente para que uno de los accionistas bajara la mirada, incómodo. Marco en cambio, no pareció ofendido. —Creo que deberíamos escucharla— propuso Caldwell, que había permanec

  • EL TRATO DE MI EX   Capítulo 87: El siguiente movimiento

    La noche había avanzado mucho más de lo que Adrián había imaginado. Cuando Valeria salió de la ducha, todavía encontró la luz de la habitación encendida. Adrián seguía sentado frente al computador, con la camisa ligeramente arrugada y las mangas remangadas hasta los antebrazos. Había dejado el teléfono junto a él, con varias notificaciones acumulándose en la pantalla, pero parecía no prestarles atención. Llevaba horas revisando informes. Desde aquella reunión con los accionistas, no había podido mantenerse tranquilo. Ella se detuvo un instante junto a la puerta del vestidor. Ya conocía lo ocurrido. Adrián le había contado lo esencial después de regresar de la reunión, aunque había omitido algunos detalles que ella podía imaginar por la expresión de su rostro. Sabía cuánto había trabajado por conseguir aquel proyecto y cuánto significaba para él demostrar que podía llevar adelante una operación de aquella magnitud. Se acercó despacio y tomó asiento a su lado. —¿Necesitas ayuda?

  • EL TRATO DE MI EX   Capítulo 86: Punto de quiebre

    La revisión no terminó ese día.A primera hora de la mañana siguiente, el equipo de seguridad de Aurelis regresó acompañado por especialistas en auditoría digital. Ya no buscaban el archivo filtrado. Buscaban el recorrido completo que había seguido antes de aparecer fuera de la empresa. Durante horas revisaron registros de acceso, horarios y terminales autorizadas. Nadie hablaba demasiado. El ambiente se había vuelto tan pesado que hasta el sonido de un teclado parecía fuera de lugar.Cerca del mediodía apareció el primer resultado que cambió por completo la investigación. La ruta de acceso conducía directamente al área bajo responsabilidad de Adrián. A una terminal segura instalada dentro de su oficina, utilizada únicamente para consultar y validar la documentación confidencial del proyecto. El silencio que siguió fue peor que cualquier acusación. Adrián miró la pantalla sin pestañear. —Eso es imposible.Uno de los especialistas levantó la vista. —La terminal fue utilizada para ac

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status