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Capitulo 5

مؤلف: Aria Salvatore
Otro silencio. Luego, un sonido bajo, gutural, pura violencia desatada.

—Diez minutos. Dime dónde.

—Callejón trasero. Festival de cine. —Le di las calles—.

—Mantente con vida. Voy en camino.

La llamada se cortó.

A lo lejos, desde el vestidor cálido y seco, aún podía oír la risa tenue de Vincent.

Nueve minutos.

Conté cada uno. El dolor en mis rodillas latía constante, anclándome a la realidad.

Entonces, la noche se partió en dos.

No con sirenas, sino con el rugido de motores de alto rendi
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  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capítulo 8

    La obsesión y la locura alimentaron el último estallido de energía de Vincent.Arrastró su pierna rota a través de una tormenta de nieve, avanzando centímetro a centímetro, dejando un rastro de sangre hasta la salida del estacionamiento subterráneo del edificio Rossetti.Esperó.Tres días y tres noches. Sin comida. Solo sorbos de nieve derretida, sucia.No tenía un plan.Solo sabía que tenía que ver a Elara. Una vez más. Se arrastraría. Le besaría los pies. Haría lo que fuera.En la cuarta noche, mientras la nieve caía con más fuerza, un Bentley blindado negro salió de la rampa, escoltado por dos SUVs oscuras.Vincent se lanzó.Se arrojó hacia adelante, cayendo de rodillas justo frente a la parrilla del Bentley.**THUD.**El golpe de sus rodillas contra el asfalto helado resonó.Los frenos chillaron.Vincent quedó arrodillado en la nieve sucia, revuelta con hielo. Comenzó a golpear su frente contra el suelo.Golpe. Golpe. Golpe.La sangre, intensamente roja, se mezcló con

  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capítulo 7

    Un mes después de que la boda se cancelara.La vida de Vincent se convirtió en una pesadilla despiadada.El decreto de exclusión de Federico significaba que nadie en el submundo de la ciudad lo tocaría. Ni contrabandistas, ni corredores de apuestas, ni siquiera las pandillas de bajo nivel. Era veneno.Se estaba ahogando en deudas. Doscientos millones en fondos malversados que había intentado desviar de negocios conjuntos tambaleantes, además de incontables penalizaciones y contratos rotos. Su pequeño imperio de estudios de cine y viñedos no era más que una cáscara vacía, embargada por acreedores.Sofía, que se había aferrado a él susurrando “Vincent, cariño”, desapareció en cuanto estalló la noticia. Usó su última confianza desesperada para vaciar los últimos treinta mil de su cuenta offshore privada.Huyó del país.Antes de que su avión despegara, envió un último mensaje:‘Mucho ruido y nada de fortuna, Vincent. Eres menos útil que una rata muerta. ¿De verdad creíste que iba a

  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capítulo 6

    El fuego en la gran chimenea de piedra de la finca privada de Federico Falcone crepitaba, empujando hacia atrás el frío profundo de la noche.Yo estaba sentada, envuelta en una bata gruesa, con el cabello aún húmedo por la ducha que había borrado la suciedad y el hielo de la calle. En mi muñeca, el brazalete de esmeraldas y diamantes de mi abuela había vuelto a donde pertenecía.El médico de la familia acababa de vendar mis rodillas y se había retirado en silencio.Federico se acercó con una taza humeante en la mano. Me la puso entre los dedos. Chocolate caliente. No leche. Se sentó a mi lado en el gran sofá de cuero y me atrajo junto a él, envolviéndome con la manta de cachemira y su calor sólido.—El equipo legal está listo —dijo, su voz grave rozando mi oído—. También los gestores de cuentas.Di un sorbo. El calor dulce me ancló. Mi mente, clara y fría, encajó en su sitio.—Ponlos en pantalla.Federico hizo un gesto. Un monitor grande en la pared se encendió, dividiéndose en

  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capitulo 5

    Otro silencio. Luego, un sonido bajo, gutural, pura violencia desatada.—Diez minutos. Dime dónde.—Callejón trasero. Festival de cine. —Le di las calles—.—Mantente con vida. Voy en camino.La llamada se cortó.A lo lejos, desde el vestidor cálido y seco, aún podía oír la risa tenue de Vincent.Nueve minutos.Conté cada uno. El dolor en mis rodillas latía constante, anclándome a la realidad.Entonces, la noche se partió en dos.No con sirenas, sino con el rugido de motores de alto rendimiento que no pertenecían a una calle de alfombra roja. Los neumáticos chirriaron. Las barreras metálicas gimieron en protesta.Faros. Docenas atravesaron la lluvia, pertenecientes a un convoy de SUVs blindadas, negras, con vidrios polarizados. Formaron un círculo perfecto, intimidante, bloqueando todos los accesos.El vehículo principal, un Rolls-Royce Cullinan negro mate, se detuvo justo frente a la entrada de servicio. La puerta se abrió.Federico Falcone descendió.No llevaba saco. Solo

  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capitulo 4

    La esmeralda atrapó la luz dura del backstage. Ese anillo era mi ancla a un mundo anterior a Vincent Cassio, a una familia que elegí ocultar para proteger a un hombre que me veía como un mueble.Sus dedos se cerraron con más fuerza alrededor de él.—Tres.Todo mi cuerpo temblaba. Hundí las uñas en mis palmas hasta sentir la humedad.—Dos.—Lo haré.Las palabras sabían a ceniza.La sonrisa de Vincent fue de victoria. Guardó el anillo en el bolsillo y me dio unas palmadas en la mejilla.—Buena chica. Ahora apúrate. Está a punto de salir.Entré al baño más cercano y cerré con llave. Miré al fantasma en el espejo: pálida, empapada, con los ojos vacíos.Durante cinco años, oculté quién era. Enterré a Elara Vitale, hija de Arturo Vitale, el hombre al que incluso otros Capos llamaban “El Fantasma”, para convertirme en la sombra silenciosa de Elara Cassio. Creí que Vincent estaba construyendo algo real, algo separado del legado sangriento del que yo había huido.Me equivoqué. Aliment

  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capítulo 3

    La bolsa cayó en un charco con un golpe húmedo. La cremallera estaba medio abierta.Dentro, vi satén blanco barato. Un vestido hecho para una extra de fondo. El dobladillo estaba deshilachado.La voz de Marco era plana.—El señor Cassio es misericordioso. La señorita Ross necesita a alguien que le sostenga la cola de su vestido en la alfombra roja esta noche. Haces esto, usas eso, y tus tarjetas vuelven a estar activas por la mañana. El lugar de la boda sigue en pie.Quería que sostuviera la cola del vestido de la mujer que llevaba mi vestido. Con eso.Era una humillación pública, calculada.Miré la bolsa, luego a Marco. Mi cuerpo temblaba, pero mi columna se mantenía firme.—Dile a Vincent Cassio que se vaya al infierno.La expresión de Marco se volvió desagradable. Dio un paso hacia mí, clavándome un dedo.—Estúpida imbécil. ¿Crees que sigues siendo la señora de la casa? No eres nada. ¡Sin el señor Cassio, estarías comiendo de la basura!Hizo una seña brusca.Las puertas del

  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capítulo 2

    **Golpe seco.**El sonido del cerrojo resonó en la calle silenciosa.Me giré.Vincent estaba al otro lado de la puerta de cristal blindado, balanceando con despreocupación mi inconfundible bolso de lona. Sonreía.—Te dije que no ibas a ir a ninguna parte, Elara.Ahora solo tenía mi teléfono. Gol

  • Cancelé la boda… y ahora él me debe todo   Capítulo 1

    Silencio.Del tipo que cae justo antes de un disparo.La mano de Vincent, aún sobre el vestido de Sofía, se quedó completamente inmóvil.Giró despacio. Los cristales de sus gafas de diseñador no ocultaban el desprecio helado en sus ojos.—Elara. ¿Qué acabas de decir?Su voz era baja. Una amenaza

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