Share

Cansada de Siete Años de Drama
Cansada de Siete Años de Drama
Author: Bagel

Capítulo 1

Author: Bagel
En la parte delantera, ellos dos seguían discutiendo.

—¿Crees que no estoy harta de ti? La semana pasada tiraste mi reloj de edición limitada a la pecera. ¡Me lo vas a pagar!

—Eso fue después de que empaparas mi vestido favorito con vino tinto.

—Lo hice a propósito. ¿Qué harás al respecto?

La comisura de los labios de Finn se curvó ligeramente.

—Qué infantil.

—¡El infantil eres tú!

Mia, otra amiga que viajaba conmigo en la parte de atrás, se inclinó hacia mí para calmar el ambiente.

—Chloe, ¿no estás acostumbrada a volar tan alto? Recuéstate un rato y descansa. Traje pastillas para el mareo.

Al principio me pareció un gesto amable, pero enseguida levantó la voz hacia el frente.

—Amanda, tú también cálmate. Finn necesita concentrarse en pilotar.

A simple vista, parecía tratarnos a las dos por igual, pero la diferencia era evidente.

Con Amanda hablaba con la confianza de siempre. Conmigo, en cambio, mantenía una cortesía distante. Me limité a abrocharme el cinturón y guardé silencio.

Durante siete años, hice todo lo posible por encontrar un lugar en el mundo de Finn.

Aprendí los juegos de su grupo de amigos, memoricé sus bromas internas e incluso imité la forma en que servían las bebidas.

Antes creía que, si me esforzaba lo suficiente, algún día llegaría a formar parte de ellos.

Pero la realidad era otra. Amanda nunca se esforzó. Al contrario, se la pasaba peleando con él y, aun así, siempre era ella quien ocupaba el asiento a su lado.

Hay lugares que, por mucho que te esfuerces, nunca serán para ti. Y hay personas que, por mucho que lo intentes, jamás te elegirán.

—¿Qué es esta música tan cursi y aburrida?

Amanda frunció el ceño mientras tocaba la pantalla de la consola.

—¡Qué sofocante está el ambiente!

En la cabina sonaba una lista de reproducción de country folk de mi biblioteca.

El sistema estaba conectado a mi cuenta. Finn siempre lo dejaba así en su helicóptero porque sabía cuánto disfrutaba escuchar mis canciones favoritas.

—No toques eso.

Finn le apartó la mano de un manotazo.

—Me siento sofocada. ¿No puedo poner algo un poco más animado?

Amanda volvió a extender la mano hacia la pantalla, sin el menor remordimiento.

Tras un par de segundos de silencio...

—Haz lo que quieras.

Finn terminó cediendo. Amanda cerró mi sesión y enseguida abrió la suya. Al instante, los altavoces de la cabina estallaron con música heavy metal.

Finn rio con resignación.

—¿A esto le llamas música para animarse?

—A mí me relaja.

Amanda no se inmutó al responder.

—Lo que pasa es que ya te estás haciendo viejo.

Y ahí estaban otra vez. Burlándose del gusto musical del otro, discutiendo por quién había recomendado aquella película malísima y echándose en cara quién había empezado cada discusión...

Sentí un nudo en el pecho. Ya no sabía si era por el mareo o por otra cosa.

El océano pasaba como un borrón al otro lado de la ventanilla. Abrí un poco más la rejilla de ventilación. El aire frío de las alturas entró de golpe y los ojos se me llenaron de lágrimas.

Finn me miró a través del reflejo del panel de instrumentos.

—El viento aquí arriba es bastante fuerte. Cierra la ventilación o te vas a resfriar.

Fingí no escucharlo. Ni siquiera me moví.

Amanda ya había cerrado la suya y siguió discutiendo con Finn.

—Me prometiste que me llevarías a correr en Las Vegas. Han pasado tres meses. ¿Cómo piensas compensármelo?

—¿Y yo cuándo prometí eso?

—¡Ni se te ocurra hacerte el tonto! Me lo dijiste en tu casa, junto a la mesa de billar. Tengo testigos.

—¿Estás loca? ¿De verdad conseguiste que esos tipos mintieran por esto?

—Cuando tienes que lidiar con un desgraciado como tú, nunca está de más guardar un par de ases bajo la manga.

Se miraron fijamente a través del reflejo del panel y, casi al mismo tiempo, los dos sonrieron.

Fue una sonrisa fugaz, pero entre ellos había una complicidad a la que nadie más tenía acceso.

Miré el reflejo de los dos en la pequeña superficie espejada y entonces me di cuenta de que mi rostro ni siquiera aparecía allí.

Acurrucada en el asiento trasero, no era más que una completa extraña. Los veía discutir. Los veía enredarse entre sí.

Durante siete años, creí que Finn simplemente era frío por naturaleza. Un hombre reservado, incapaz de expresar con facilidad lo que sentía, alguien que mantenía sus emociones bien resguardadas.

Pero con Amanda era capaz de todo.

Podía dejarse llevar. Podía reír. Podía ceder. Siempre acababa siguiéndole el juego. Solo que nada de eso era para mí.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Cansada de Siete Años de Drama   Capítulo 10

    Unos años después, durante el invierno, me tomé unas largas vacaciones y viajé sola al otro lado del mundo.A un famoso acantilado frente al mar.Uno diferente.Este quedaba más lejos, era más escarpado y, para llegar, había que tomar dos vuelos con escala.Durante mucho tiempo me pregunté por qué seguía sintiendo la necesidad de venir a un lugar como este.Tal vez porque algunas cargas del pasado solo podían encontrar descanso en un lugar como este. Un lugar donde por fin pudiera ponerles un punto final.Aquel día el sol brillaba con intensidad.El mar parecía cubierto por un inmenso manto de luz dorada.Caminé sola hasta la cima del acantilado y sentí la brisa marina.Había muy pocos turistas. Todo estaba en calma.El viento soplaba con fuerza y hacía ondear el bajo de mi vestido alrededor de mis piernas.Me apoyé en la barandilla, contemplé la interminable línea de la costa y respiré hondo.—Chloe.Alguien pronunció mi nombre a mi espalda.Me di la vuelta.Un hombre e

  • Cansada de Siete Años de Drama   Capítulo 9

    Esa noche se desató una tormenta. Me quedé trabajando hasta tarde en la galería.Cuando llegué a la salida del edificio, seguía lloviendo con fuerza y no llevaba paraguas.Esperaba junto a las puertas de cristal a que dejara de llover cuando un Maybach blindado negro se detuvo frente a la entrada.La ventanilla trasera bajó y apareció Finn.Tenía el hombro izquierdo cubierto por una venda gruesa. Llevaba el saco sobre los hombros, sin abrochar, y una mancha de sangre oscura asomaba por el borde del vendaje.Detrás del suyo había otro auto estacionado. Varios hombres de traje permanecían afuera con sus paraguas y guardaban cierta distancia.—Chloe, sube. Te llevaré a casa.Su rostro estaba inusualmente pálido y sus labios habían perdido todo el color.—No hace falta.—Con esta lluvia nunca conseguirás un taxi.—Puedo esperar.—Chloe.Abrió la puerta y bajó del auto.Uno de los guardaespaldas se acercó enseguida con un paraguas, pero Finn le hizo un gesto para que se retirar

  • Cansada de Siete Años de Drama   Capítulo 8

    Después de instalarme en la nueva ciudad, conseguí trabajo en la galería de arte.Era un lugar pequeño. El jefe era amable y el horario era fijo.Anna, mi compañera, se sentaba frente a mí. Era una chica alegre y muy habladora.—¿Eres nueva? ¿De dónde eres? ¿Dónde trabajabas antes? ¿Has tenido pareja?En cuanto hizo esa última pregunta, media oficina guardó silencio por un momento. Al darse cuenta de que había metido la pata, se frotó la nariz.—Era broma, era broma.Sonreí, pero no respondí. Todo marchaba bien en el trabajo.Entraba a las nueve de la mañana y salía a las seis de la tarde.De vez en cuando me quedaba hasta tarde. Compartía comida para llevar con algún compañero mientras hablábamos de cualquier cosa.Mi vida era tranquila y estable.Por primera vez en mucho tiempo, ya no sentía la necesidad de revisar el teléfono cada vez que vibraba a mitad de la noche.Un día, mientras preparábamos una nueva exposición, trabajé hasta las ocho de la noche.Solo Anna y yo s

  • Cansada de Siete Años de Drama   Capítulo 7

    Regresé a mi ciudad natal al día siguiente, al atardecer.Mi madre regaba las flores en el patio. Se volteó al escuchar el chirrido del portón de hierro.—¿Por qué regresaste tan de repente? ¿No estabas de vacaciones en una isla? ¿Cómo es que...?Su mirada se detuvo en la maleta que llevaba en la mano y dejó la frase sin terminar.—Mamá.—¿Sí?—Finn y yo terminamos.Permaneció inmóvil durante dos segundos.Luego tomó mi maleta y, sin decir una palabra, la llevó al interior de la casa.—Seguro que tienes mucha hambre. Voy a prepararte algo caliente.—Está bien.Me senté en el sofá y observé el vapor que salía de la cocina. Por fin, la tensión que llevaba dentro comenzó a disiparse.El teléfono vibró varias veces. Era una noticia de última hora."Última hora: Sustituyen de forma repentina al socio del proyecto comercial de la Costa Este; la familia que estaba a cargo queda fuera del acuerdo."Le eché un vistazo y dejé el teléfono boca abajo sobre la mesa.Entonces sonó e

  • Cansada de Siete Años de Drama   Capítulo 6

    Amanda lo agarró del brazo.—Ella ya no te quiere, Finn.En su voz había una claridad cruel.—Si de verdad le importaras, no habría dicho lo que dijo.—Además, una chica tan protegida como ella nunca podría sobrevivir en tu mundo.—Suéltame.—No.Amanda se aferró a su camisa mientras las lágrimas le corrían por el rostro.—¡Esta vez no te dejaré ir!No miré hacia atrás.La grava crujía bajo mis pies con cada paso. Era como si algo muy dentro de mí acabara de romperse.Cuando regresé, la villa estaba vacía.Entré en la suite principal y me detuve al pie de la cama, mirando la maleta abierta.La ropa de Finn se mezclaba con la mía. Sobre el tocador, dos vasos descansaban uno al lado del otro.Siete años.Nuestras cosas se habían mezclado hacía mucho tiempo.Recogí mis pocas pertenencias, cerré la maleta y la arrastré fuera de la habitación. Al final del pasillo, dos hombres vestidos de negro se acercaron a mí.—Señora, el jefe nos envió para escoltarla.—No será necesario

  • Cansada de Siete Años de Drama   Capítulo 5

    —No.El viento aullaba en lo alto del acantilado y, abajo, las olas chocaban contra las rocas. En cuanto pronuncié esas palabras, el mundo quedó envuelto en un silencio absoluto. Todos quedaron atónitos.Finn seguía arrodillado sobre la roca, sosteniendo en alto la caja del anillo. La expresión de su rostro pasó de la ilusión al desconcierto, como si fuera incapaz de asimilar lo que acababa de oír.—¿Qué... qué dijiste?Su voz tembló ligeramente cuando volvió a preguntar, llena de incertidumbre. Lo miré desde arriba. Llevaba demasiado tiempo arrodillado. La rodilla del pantalón estaba cubierta de polvo y tierra.—Chloe.Tragó saliva.—No bromees con esto, Chloe. Nuestras familias nos están viendo...Detrás de él, las risas bulliciosas de Mia y los demás se apagaron.—Dije que no.Esta vez pronuncié cada palabra con claridad.La expresión de Finn cambió por completo. No era enojo, sino una profunda confusión.La confusión de un hombre que creía haber hecho todo bien y no era

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status