LOGINMe quedé en posición fetal en la cama y bastante dolorida, cuando esos hombres se marcharon de la habitación riendo. Vi como Duncan aun trataba de soltarse de las cuerdas que lo tenían amiantado, pero tumbó el sillon cayendo al suelo, haciéndose daño en uno de sus brazos, Quise ayudarle, pero estaba demasiado mareada así que me quede tumbada en la cama, mirando hacia la puerta. Un rayo de sol entró por la ventana cuando vi que se abría la puerta de la habitación, asustandose la enfermera que entro cayendo de sus manos la bandeja que traía.—- !! Por favor ayuda ¡¡ Que alguien me ayude!---- gritaba la mujer mientras se acercaba a donde estaba Duncan intentando levantar el sillon donde estaba.De pronto vimos entrar a dos enfermeros, el doctor y un administrativo de la clínica, soltaron del sillon a Duncan acercándose él enseguida a mi cama.—- Doctor ayude a Rebeca, quien nos atacó anoche, la violaron varias veces, mire está sangrando en sus partes, —- comentó Duncan.—- Ya veo, pero
Me quedé en la misma puerta de urgencias llorando mientras veía irse la ambulancia donde se llevaban a Mario, destrozada y sin saber si mi amor se pondría bien, hasta que sentí como me rodearon el cuerpo unos cálidos brazos, viendo que era Duncan quien estaba a mi lado..—- Tranquil Mario se pondrá bien, solo le han pinchado una espasmódico, lo dejará paralizado unos dias, ven vamos a tu habitación, ya has tenido demasiados sobresaltos por hoy, si mañana te dan el alta, iremos a ver a Mario — me comentó Duncan.—- Duncan ¿y si lo vuelven a intentar con Mario, él está solo en la clínica?--- pregunte.—- No tranquila, Harri y dos de sus guardaespaldas lo están vigilando, ven vámonos de aquí, esta noche me quedaré contigo en la habitación, si lo han intentado con Mario, no me extraña nada que lo vuelvan a intentar contigo — me respondió Duncan muy serio.Abrazados Duncan y yo nos fuimos hacia mi habitación, entramos sentandome yo en la cama y él en un sillon enfrente mia. De pronto nos
Los días en la clínica eran igual, menos alguna de las noches que Mario y yo entrábamos en nuestra intimidad, El doctor nos decía que mi recuperación era sorprendente, pues día a día iba mejorando muy bien y que pronto me daría el alta y que me podría ir a mi casa. Una de las mañanas estabamos Mario y yo sentados en uno de los bancos que había al lado de la piscina, cuando vimos como se acercaban a nosotros Duncan y Harri, nos levantamos y con dos besos a cada uno nos saludamos, sentandonos los cuatro otra vez en los bancos.—- Te vemos estupenda ¿ya pasó la abstinencia?¿Qué os ha dicho el médico? —- nos preguntó Duncan.—- Pronto le darán el alta y nos podremos ir a casa, aunque si ves aqui no se está nada mal, aunque tengo que trabajar, por ahora Harri es quien se está ocupando de mi empresa, de llevarla mientras yo estoy con mi mujer,--- dijo Mario— ¿Y tú Rebeca?¿cómo te encuentras? ¿Dispuesta a ir a pelear con este? — preguntó Duncan señalando a Mario con el dedo, mientras nos
Me quedé sola en la habitación con aquel hombre que me recordaba a alguien que conoci algún día, cuando los otros dos hombres se marcharon, me puse en la cama al estilo fetal, mientras acariciaba mi mano y mi mejilla el hombre que se quedó conmigo. —- Hola, ¿cómo está Rebeca? —- escuche una voz de un hombre..—- El médico acaba de marcharse de la habitación con Duncan, al parecer como no ha sido mucho tiempo el que le han estado dando la heroína, me ha dicho que no tardará mucho tiempo en curarse ¿y tu como has visto donde ella estaba encerrada? —- pregunto.— Siempre que la visitaba estaba en su dormitorio, donde al parecer recibia a los clientes que estos dos sinverguenzas le mandaban, pero no se lo recuerdes cuando esté bien, demasiado le han hecho pasar esos dos, para que se sienta mal por ti. — dijo el otro hombre.— No, ella me ha visto con esa maldita mujer follándola como yo he visto a mi esposa con ese cabrón, nada de culpa podemos echarnos, —- contestó.—- Una pregunta Harr
—- Sueltame, dejame por favor, !! MARIO AYUDA ¡¡ —- grité a la persona que me tenía cogida.por la cintura—- Estate quieta de una vez, ¿creías que te iba a dejar marchar con lo que pagué por ti? — escuche la voz de Grant.Me hicieron ir por un subterráneo aunque se escuchaban disparos y a los hombres como gritaban en la parte de arriba, de donde estabamos nosotros, cuando subimos por unas escaleras para subir a la superficie, Grant me obligó a subir a un coche que estaba esperando fuera, viendo a Katia sentada dentro. Pelee, le di patadas, le mordí, pero no pude huir.—- Pinchale ahora la droga, veras como se está quieta — dijo Katia—- No, por favor, Grant no me pinches, me estaré quieta lo prometo — le dije.—- Si, si, mucho hablas pero no me fio de ti, dame el brazo — pero no se lo di, me movía para evitarlo—- Katia ayudame, cogerle el brazo, no se está quieta esta zorra — dijo él.Después de pincharme la droga, me quede como medio adormilada, hasta que después de unas horas el
Al día siguiente, vi entrar en el dormitorio a Grant llevando en sus manos una bandeja, dejándola encima de la mesita que yo tenía a mi lado.—- Buenos días, supongo que tendrás hambre, te he traído café, leche y unas tortas — me dijo.— Gracias, Grant ¿porque estoy algo nerviosa y tengo algo de ansiedad? — pregunte.—- Tranquila, ahora te sentirás mejor, voy a pincharte y veras como vas a estar mucho mejor —- me dijo.Sacó una jeringuilla de un cajón de la cómoda y una goma, se sentó a mi lado, sonriendo mientras me miraba.—- Haber ese brazo, dámelo, —- me dijo.Estire el brazo, pinchandome aquello, encontrandome mucho mejor a los pocos minutos. Nada más terminar de desayunar, Grant me ayudo a levantarme de la cama y acercarme al cuarto de baño, pues necesitaba una ducha, me quito la ropa, abrió los grifos metiéndose conmigo en la ducha, Me estaba enjabonando la espalda, cuando sentí su mano en el bajo de mi espalda, doblando mi cuerpo hacia adelante.—- ¿Qué haces? —- pregunte.—-







