INICIAR SESIÓNClarisse:
Todo comenzó cuando una tarde recibí la llamada de mi querida amiga Antonella pidiéndome quedarse en mi apartamento. Me pareció raro, hasta donde sabía ella estaba viviendo muy feliz con su novio, además que me entere que la familia de este pasaría las fiestas con ellos.
No la presione en aquel momento, no quería que se sintiera peor pero tome el primer vuelo de regreso a casa. Ahí me encontré a una devastada Antonella. Lloro como no lo había hecho hace mucho tiempo, para luego relatarme lo que sucedió. Me pidió no contarle a nadie sobre su paradero. Por una parte, no quería que su familia se preocupe en estas fechas, así que para ellos ella continua con él.
Para los demás prefiere estar desaparecida en especial cualquiera que pueda darle información de donde se encontraba a él. Lo que ella desconoce es que el causante de su dolor apenas se entero de su huida salió a buscarla y como iba como un loco termino accidentándose.
Por lo que me conto mi hermano no fue tan grave pero termino entrando a cirugía por una pierna rota y estuvo inconsciente una noche. Pero por lo visto todos leyeron la dichosa carta que le dejo mi amiga y le hicieron el carga montón convirtiéndose en la paria de su familia. Así que dudo que pueda siquiera salir de su habitación.
Lo que me preocupa es el estado de salud de ella, está toda triste, no tiene apetito, a la vez todo le da asco sin olvidar las nauseas matutinas. Le exigí que fuera a ver al doctor y se puso un mar de lagrimas porque le recordé a él ya que por lo visto estuvo hace días mal y quería que la revisaran. Si no fuera porque sé que estuvo cuidándose juraría que está embarazada porque hasta se le ve una ligera barriga. Quizás sean ideas mías sin embargo seria bueno que se haga un test de embarazo.
Suena mi celular. Me alejo de la habitación en la que descansa mi amiga.
—Aló. – Contesto bajito.
—Clarisse, hasta que por fin te ubico. – No reconozco la voz.
—¿Quién habla? – Dudo en seguir la conversación.
—Soy Michael, quiero saber sobre Antonella. He estado tratando de hablar con ella pero no sé nada. – Me explica.
—¿Por qué? – Me parece raro.
—Quería saber cómo estaba. – Me dice.
—Michael ¿Hay alguna posibilidad que ella este embarazada? – Soy directa porque ese apuro por localizarla me es extraño.
—¿Por qué lo dices? – Me pregunta él.
—Ella me dijo que se cuidaba sin embargo su estado me hace sospechar.— Le cuento.
—Oh… No le digas nada a ella hasta estar seguros… Tal vez a él para que la cuide. – Me sugiere.
—Ni hables de ese… Al final sólo jugo con sus sentimientos pero ahora explícame como es que lo que le diste fallo. – Sospecho de algo.
—Creí que seria bueno para ella formar su propia familia y él se veía bueno… — Se explica.
—Así que hay una posibilidad grande… Ella ha planeado renunciar a su trabajo y buscar uno en el sector privado pero si está como lo sospechamos nadie le va a dar trabajo. Tu sabes que todo eso es costoso ¿Ahora que va ser de ella sin trabajo? – Me preocupo.
—¿Crees que él la abandonara? – Puedo sentirlo mortificado.
—Ella no querrá su ayuda, entrara en un estado de pánico… ¿Michael qué hiciste? La has metido en un lío grande. –Lo regaño.
—La vi tan feliz la última vez, pensé que un embarazo la ayudaría. –Se excusa.
—Cuando se entere va arder Troya pero desde adentro, ella dirá que todo esta bien cuando en verdad se encuentre agobiada. Bueno no quedara de otra que apoyarla. – Le respondo.
—¿Cómo jugo con sus sentimiento? – Ahora desea conocer los detalles.
—Por lo visto este se encontraba enamorado de la esposa de mi hermano pero para olvidarla uso a Antonella pero según me cuenta Antonella su plan no funciono, ella lo escucho mientras hablaba con otra persona… Aparte tuvieron otros problemas diciéndose palabras hirientes. Ella no quiere saber nada de él. – Soy breve.
—Si que la he puesto en aprietos ¿Él no se aparecido por ahí? —Me pregunta.
—No tenemos que preocuparnos por él. – Le informo.
—¿Por? – Se interesa.
—Por lo visto el día que se fue Antonella él salió disparado tras ella pero en el camino tuvo un accidente fuerte, estuvo inconsciente pero ya despertó además de una pierna rota, le han operado para ponerle clavos, no puede moverse por si solo mínimo por dos meses y medio. Lo peor es que mientras estaba dormido todos leyeron la carta que le dejo Antonella y no piensan ayudarlo a buscarla. – Le informo.
—¿Clarisse tu sabias de los sentimientos que tenía hacia tu cuñada? – Me ofende.
—Claro que no, si hubiera estado al tanto desde principio hablaba con Antonella para que no termine herida… Me recuerda a la Antonella que vimos hace dos años atrás cuando despertó aunque quizá hasta peor porque en este caso todavía continua enamorada del patán ese. Luego será peor cuando se entere. – Hablo.
—¿Enterarme de qué Clarisse? – Rayos Antonella escucho algo.
—Sobre una fiesta que va dar Michael por año nuevo… Le dije que mejor no. No voy a dejarte sola. – Le advierto.
—Es Michael. – Se alegra. – Dile que puedo tomar para las nauseas… No las soporto. – Creo que no ha escuchado casi nada. – Déjale mis saludos voy al baño.
¿Era ella? – Pregunta.
—Si, nos salvaron sus malestares ¿Es normal? ¿Qué puede tomar? – Me preocupa.
—No es bueno porque eso significa que ella ni el bebe están recibiendo los nutrientes suficientes… Dale gravol, eso debe funcionar sino tendremos que ponérsela por inyección y si continua con que su estomago no consiente nada va tener que ser internada y ponerle suero.— Me explica
Eso me asusta y en ese caso le guste o no tendremos que informarle a Giancarlo.— Le digo.
. Si corre peligro ella y el posible bebe, no es bueno que ella lo soporte sola. – Esta de acuerdo con mi idea.
—¿Así fue la última vez o fue diferente? – Quería saber.
—Cada embarazo es diferente Clarisse, aunque esa vez fue todo tranquilo salvo por sus antojos de media noche. Ella me contaba que se despertaba a media noche o en la madrugada a comprar helado, chocolate o hasta papitas… Ella también lo paso sola. – Me cuenta.
—En esta ocasión nosotros la cuidaremos aunque ese dice que no ha parado de intentar escapar, a veces creo que es capaz de venir arrastrándose. Bradley me ha dicho que cuando quiere una cosa no para hasta conseguirlo. – Le relato.
—Yo creo que si la quiere ¿Le han preguntado que siente? – Ahora se pone a favor de él.
—Michael tu la conoces, ella no es de las que habla de sus cosas o deja que la vean llorar…El día que llego no esperaba que estuviera allí. Te soy sincera no me costo mucho hacerla hablar y verla llorar así me rompió el corazón. Debes imaginarte como debía estar. – Le digo.
—Muy mal… Pobre de ella pero no entiendo ese día que hable con él lo vi muy preocupado por Antonella, hasta siguieron las indicaciones al pie de la letra y a ella la vi tan feliz y enamorada cuando me conto de él. Deben hablar con Giancarlo. – Insiste. – Tal vez sea un mal entendido
—Bradley lo intento y lo mando a lo profundo de los infiernos por que no lo ayudo a escaparse además que no quiere hablar con nadie, se ha peleado con todo el mundo hasta con la misma Teodora… Se ha vuelto un huraño completo. Es lo que me hablo mi hermano que no perdona el hecho que hiciera llorar a su esposa y Bradley opina igual que tu pero no lo sé… — Dudo.
—Dos testarudos se juntaron.— Son sus palabras.
—Clarisse voy acostarme de nuevo. – Me avisa Antonella.
—Te cuelgo, voy a verla.— Le informo
—Bien y mañana oblígala a que venga hacerse los análisis, el lunes la reviso además de darle la noticia. – Me da el plan.
—Supongo que sin contarle cuales son… Pasamos el año nuevo en tu casa. – Le digo.
—Si quiere venir esta bien, aunque recuerda que en mi casa año nuevo nos reunimos toda mi familia más la de Ariana y varios amigos eso es igual a una multitud de gente en la fiesta, no creo que Antonella tenga ánimos. – Me advierte.
—Si accede vamos sino estaré con ella. – Le digo.
—Bien, cuídense hasta el sábado o el lunes. – Se despide.
—Clarisse si quieres ir con Michael corre, voy a estar bien. – Es Antonella que al final regreso a verme.
—Amiga no que ibas a descansar. – Prefiero cambiar de tema.
—Estoy harta de estar en la cama. De verdad ve y festeja año nuevo no pienso arruinarte otra celebración. – Intervine.
—Nada de eso, tu estas mal y me necesitas. – No accedo a su idea. – Mañana vamos a ir a que te saquen los análisis para saber que tienes, Michael ya me mando la lista además de hacer los arreglos para que los hagan en la clínica a primera hora.
—¿Qué? No quiero que me saquen sangre. – Se queja.
—Lo harán y también de orina…. Así que prepárate que el lunes ya esta también tu cita a primera hora. – Le aviso.
—Bien y sabes que vamos el sábado a la fiesta de Michael no pienso pasar encerrada el año nuevo. – Nunca la vi tan decidida.
—¿Segura? – Dudo.
—Si.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







