Compartir

Falso amor de padre

Autor: Yubel Writer
last update Fecha de publicación: 2022-03-29 05:44:24

Giancarlo:

Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.

—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.

—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.

—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.

—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.

—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.

Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.

—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.

—No me interesa así que podría retirarse. – Me fastidia su presencia.

—Ahora eres un hombre de familia. Te casaste con aquella mujer y por lo visto pronto serás padre. – Intenta sonar agradable. – Conseguiste mucho a pesar de la adversidad… ¿Qué opinarías si llevas el apellido de los Coppola?

No demostré mi asombro ante ese pedido: Soy un orgulloso Madicci, no necesito tu apellido. No lo necesite antes, ni ahora ni nunca.

—Pienso en lo que recibiría tu hijo, a fin de cuentas a estás alturas no espero nada de Giovanni, esa niña no lleva nuestra sangre. En cambio el tuyo heredera todo lo que siempre le debió corresponder. – Valla acaso recién le pico el bicho de la culpa.

—Soy un Madicci, mis hijos también lo serán… Recuerda que tu tienes un solo hijo. Yo en tu vida no existí jamás, olvídate que te cruzaste con mi familia piensa que te ganaste la lotería y formaste con eso tu fortuna. Si seria tan amable de retirarse. – Le respondo.

—¿Acaso te preocupa la reacción de tu mujer al enterarse que eres el medio hermano de su ex marido? Se molestara y qué. – Si intenta convencerme va por el mal camino.

—No te metas con ella suficiente daño le hiciste. Si tanto quieres reivindicarte comienza por tu hijo Giovanni cuéntale la verdad sobre el monstruo que eres. A mi no me busques más. Si no te retiras, llamare a seguridad para que lo haga. – Me exaspera.

—Me iré, pero no me rendiré. Por más que lo niegues eres mi hijo. –Se va.

—Largo. – Le grito.

Un rato después apareció Antonella junto a Adam, con solo verla se me quito el mal humor. Ella me preguntaba a cada rato como estaba si tenía dolor o necesitaba alguna cosa. Pasamos el resto de la tarde juntos, no quiere separarse de mi lado. Es tan frágil y la vez sé que muy fuerte por todo lo que tuvo que soportar. Eso me recuerda el pensar en mi madre ¿Ella soporto tanto abuso como Antonella? Seguro que si y me carcome la rabia de solo imaginar lo indefensa que estuvo ella a merced de un demonio como Massimo. Si hubiera podido defenderla, seguiría viva. Incluso hace no mucho Antonella sufrió a causa de él y su m*****a avaricia.

—¿Qué sucede? Estás con cara de pocos amigos. – Me habla ella.— No debes estresarte.

—Eres valiente Antonella. —Le suelto.

—¿Por qué? – Me ve raro. – El doctor dijo que todo salió bien, que en menos de un mes estarás caminando normal. Esperar no es ser valiente. Si lo hago es porque te amo.

Me alegra escucharla decir que me ama: Si lo pienso es porque soportaste mucho y tuviste el valor suficiente para dejar a tu ex marido.

—No lo fui. —Responde seco. – No hablemos de eso. – Desvía la mirada.

—Sabes Antonella, yo no sé como fue mi madre. – Le cuento.

—¿Tu abuela no te hablaba de ella? – Me pregunta.

—Si, cuando le preguntaba pero se ponía triste por eso evitaba el tema. A veces me pregunto si ese hombre alguna vez le levanto la mano, si la trato mal. – Hago una pausa. — ¿Qué tal si ella padeció lo mismo que tu? – Me fastidia imaginármelo.

—Pensar en ello no ayuda en nada. Es igual que los hubiera, lo único que hacen es agrandar el dolor. – Podía sentir como se le quebraba la voz.

—¿Piensas en tu bebé? – Le pregunto y sintiéndome mal por haberle hecho recordar el tema además de hasta cierto punto sentirme responsable por tener un laso sanguíneo con quienes le hicieron tanto daño.

Ella asiente con su cabeza: Por más que me digan que soy una víctima en esa historia. Soy tan culpable como Giovanni. Mi deber era protegerlo.

Al escucharla recordé las palabras de Michael acerca que ella se culpaba de lo ocurrido, le digo: Se aprovecharon de tus sentimientos. A veces uno lo hace inconscientemente pero en el momento en que te das cuenta que eres egoísta puedes cambiar o terminar esa relación. Ninguno de los dos se dio cuenta de ese hecho. Hasta cuando fue demasiado tarde.

—Yo lo amaba. – Hay tristeza en su voz. – Amaba a mi bebé, en ese tiempo me imaginaba como podía ser… Me preguntaba ¿Será una niña o un niño? En todo ese tiempo no sentí casi malestares a las justas uno que otro mareo… Aunque era muy antojoso. – Ríe triste al final.

—Antonella. – Susurro.

—Esa noche se me ocurrió esperar a Giovanni, demoro tanto que me quede dormida en el sillón. Recién desperté cuando el comenzó a zarandearme exigiendo una explicación del engaño. – Me cuenta algo que no espero.

—¿Quieres seguir? No es necesario que lo hagas. – Intento detenerla.

—Ya comencé, que más da si termino.— Me reponde mientras acaricia su vientre.

—Está bien pero ven siéntate aquí. – Le señalo la cama, arTeodoraconándome para hacerle un sitio.

Veo que va protestar, medita un momento para luego levantarse. – Discutir sobre esto va ser en vano así que muévete. – Me da un empujoncito y se acurruca en mis brazos.

—¿Estás mejor? – La abrazo.

—Si… Yo no comprendía a que engaño se refería, le pedí que se detuviera que lastimaría al bebé. Eso lo molesto más y me tiro al suelo. Me dijo que era una p**a al meterme con Michael y que él no era estúpido para hacerse cargo de un hijo ajeno. Yo respondí diciéndole que era suyo, que nunca lo traicionaría. –Se detiene. – Lo gracioso es que en todo ese tiempo Giovanni si me fue infiel con Alexandra, como dicen, el ladrón piensa que todos son como él. Después de eso me tomo de los hombros y me dijo que era una cínica, que pagaría caro. Me asuste mucho y le suplique que no lastimara al bebé. Se río para lanzarme contra un mueble que había un jarrón junto unos portarretratos. Quise levantar y salir corriendo pero me dolía todo. Se puso encima de mí, continúe pidiendo clemencia y me dio una cachetada diciendo que me callara, me beso de forma brusca mientras sus manos recorrían mi cuerpo y todo su peso me aplastaba. Junte todas mis fuerzas para empujarlo, me levante y corrí hacia el segundo piso con el fin de encerrarme hasta que se calmara pero me detuvo al pie de las escalera me tiro al suelo y comenzó a darme de patadas. Creo que ahí me golpee la cabeza porque me sentí mareada y por más que trate de poner mis manos para cubrir mi vientre no tuve las fuerza suficiente y me desmaye. – Se quedo en silencio. – Creí que morí pero me repetía que no podía por mi bebé que él me necesitaba así que no sé cuanto tiempo paso y desperté, me dolía todo el cuerpo. Me arrastre hasta el teléfono y llame a emergencias, más no recuerdo hasta que estuve en la clínica y el medico me informo que perdí a mi hijo… — Ahí comenzó a llorar.

Ahora conocía ambas partes de la historia: Antonella. — . la abrazo muy fuerte.

—Él era un angelito que no tenía la culpa de nada… Fue inocente en toda esta historia… Yo lo quería tanto… ¿Por qué se tuvo que ir tan pronto? —Mientras habla llora.

—No lo sé, son cosas que pasan. – Le contesto.

—¿Lo hubieras querido? – Me pregunta.

—Claro. – No dudo. – Cálmate. Que este par se va poner triste también.

—Es verdad, debo cuidarlos a ellos. – Le coloco un dedo en la boca.

Van estar bien… Ya te dije que los Madicci somos fuertes. – La beso en la frente. – Su mamá también es muy fuerte.

—Gracias por todo Giancarlo. – Me abraza y me da un suave beso.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Como sobrevivir a un divorcio    Verdades a la cara

    Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres

  • Como sobrevivir a un divorcio    Enfrentando al hombre

    Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda

  • Como sobrevivir a un divorcio    Aviso

    Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.

  • Como sobrevivir a un divorcio    Sospechas

    Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea

  • Como sobrevivir a un divorcio    Las cosas claras

    Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el

  • Como sobrevivir a un divorcio    Falso amor de padre

    Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status