Share

Capítulo 254

Penulis: Violeta
Por la noche, Alfredo citó a Nicolás en una taberna. Cuando Nicolás llegó, lo encontró solo en la barra bebiendo con amargura. Aunque siempre había sido sociable, tenía la cara sombría, ignorando a las bonitas que se le acercaban a conversar. Él pidió al tabernero un vaso de agua con limón. Apoyándose en la barra, lo miró.

—¿Qué te ocurrió? —preguntó en tono bromista.

Él llenó su copa de nuevo.

—Nada, solo me siento un poco irritado. Necesitaba hablar con alguien, pero nadie puede acompañarme.

Guardó silencio. El tabernero colocó el vaso sobre la mesa. Nicolás lo tomó y chocó con su copa.

—Di lo que tengas que decir. Somos amigos y te conozco muy bien.

Alfredo dudó un instante, antes de vaciar su copa de un trago. Tras un momento, le mostró a Nicolás una foto en su celular. La escena le resultaba familiar.

—¿Tú la tomaste? —preguntó Nicolás.

Alfredo evitó su mirada.

—Quería enviársela a César.

Él dejó su vaso y lo agarró por la camisa.

—¿Cuándo te convertiste en así por una mujer?

—¿Y
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Bab Terkunci

Bab terbaru

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 530

    —¿Cuándo te volviste como mi padre, el viejo Zamora? ¿En serio te crees su hijo? —bromeó Yael sin poder contenerse. César se detuvo frente a su auto y abrió la puerta. —Soy yo quien te trata como a un hijo. —¡Vete al demonio! César terminó la llamada y recibió las fotos que Yael le envió. *** De regreso en el hotel, al salir del ascensor, lo primero que vio fue una figura esbelta y solitaria que lo esperaba en el pasillo desde hacía rato. Al ver sus ojos enrojecidos, se tensó y avanzó hacia ella con pasos largos.—César… —habló con voz temblorosa mientras agarraba su manga—. ¿Podrías ayudarme a encontrar a Ben? No puedo contactarlo. Celia mordió su labio. Las lágrimas cayeron por sus mejillas, golpeando el piso pulido de la habitación y también el corazón de César. Él arrugó el entrecejo, abriendo la puerta a su lado. —Entra primero y hablamos de eso.Al cerrarse, la puerta aisló el sonido del pasillo. Celia apretó las manos a sus costados. No sabía por qué había acudido a Cés

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 529

    Al ver a Miguel, la expresión de Águila mostró una tensión evidente. Mirasol notó su cara y arrugó ligeramente el entrecejo antes de retirar la mirada, pensativa.—Todos están aquí —dijo Miguel con una sonrisa, saludando a Ferlín con una inclinación de cabeza—. Padre.Ferlín tomó su taza de té.—¿Ya te enteraste de las noticias?Águila apretó los puños involuntariamente. Una sensación de inquietud brotó en su interior. Desde que Miguel se había aliado con la familia Zamora de Starema, su postura claramente se había inclinado hacia la familia de Enzo. ¡Su regreso repentino definitivamente anunciaba algo malo!—Sí. El impacto de la opinión pública en línea es grande. Pero Enzo debe tener su una forma de manejarlo, ¿no? —Miguel se sentó en un sofá de la sala, con un tono despreocupado.Una empleada doméstica se acercó con mucho cuidado y le sirvió una taza de té de alta calidad. Enzo murmuró con desdén:.—Ben ya está manejando el asunto. En cuanto a los rumores falsos en línea… cuando la

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 528

    Ben salía de la villa cuando su celular sonó. Era el hospital. —¿Es usted familiar de la señorita Celia Sánchez? Ben se tensó y arrugó el entrecejo, preocupado.—Sí, lo soy. ¿Qué le pasa?Después de escuchar lo que decía la persona al otro lado de la línea, su expresión se ensombreció y se dirigió rápidamente al garaje.—Entendido. Voy de inmediato.***En el hospital, en la sala de urgencias, una enfermera terminó de vendar la mano de Celia y le dio algunas instrucciones. Ella salió, sosteniendo su brazo. Al levantar la mitrada, vio a Ben acercándose rápidamente hacia ella.—¡Celi!—¿Ben?—¿Estás bien?La expresión de Ben era tensa y seria, llena de preocupaciones.—¿Qué pasó exactamente? ¿Cómo ocurrió el accidente?Celia bajó la mirada y estaba a punto de decir algo cuando dos agentes de tránsito se acercaron. —Disculpen, ¿cuál de ustedes es la señorita Celia Sánchez?—Soy yo —respondió Celia.—Señorita Sánchez, somos los investigadores del accidente. Necesitamos tomar su declarac

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 527

    Al anochecer, Celia llegó a la puerta de la suite donde se hospedaba César, cargando varios regalos costosos. Dudó un momento antes de tocar el timbre.No pasó mucho tiempo antes de que él la abriera. Acababa de salir de la ducha. Su cabello estaba húmedo, y la bata de baño que llevaba aún desprendía un vapor cálido, mezclado con el aroma del gel de baño exclusivo del hotel de lujo.—Estas cosas son para ti. —Celia le extendió las bolsas.Él bajó la mirada para examinarlas.—¿Qué son?—Regalos de agradecimiento.Él alzó la mirada y arqueó una ceja.—¿Agradecimiento por qué?—La familia Bustos fue hoy a disculparse. Seguro tiene que ver contigo, ¿no?Después de pensarlo bien, la única persona que encajaba era él. César se hizo a un lado.—Pasa, déjalos adentro.Celia solo planeaba dejar los regalos e irse. Pero al darse la vuelta, se sobresaltó al encontrarlo justo detrás de ella. Retrocedió, golpeando el borde de una mesa y casi cayendo. César, con reflejos rápidos, la sujetó por la ci

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 526

    Celia no respondió. Eric tomó aire y miró a Olaya.—Tú también, pídele disculpas.Olaya se sorprendió, mirándolo con incredulidad.—¿Quieres que me disculpe con ella? —¡Hazlo!Al ver la expresión de Eric, Olaya ya no se atrevió a replicar. Finalmente, con evidente disgusto, le dijo a Celia:—Lo siento. Como madre e hijo se habían disculpado, sin importar si eran sinceros o no, ella tenía que aceptarlo por las apariencias. Sonrió levemente. —Señor Bustos, por respeto a usted, consideremos el asunto ya saldado.Eric suspiró, aliviado.—Gracias por su amabilidad, señorita Rojas. Sin duda logrará grandes éxitos en el futuro. Espero que algún día podamos colaborar.—Por supuesto.Tras todo esto, Eric se fue con su familia, sin causar más molestias. Enzo se tocó la barbilla, pensativo.—¿Po qué Eric Bustos se mostró tan… humilde? Él simplemente no podía creerlo. ¿Acaso salió el sol por el oeste? Celia se acercó por detrás y le masajeó los hombros. —Papá, ¿no fue por respeto a ti y a Be

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 525

    Lía esperó unos momentos en el pasillo exterior hasta que Celia salió. Se acercó rápidamente y le preguntó: —¿Cómo te fue? Celia suspiró aliviada y levantó los documentos que sostenía. —¡Listo! ¡Y todo gracias a ti! Lía caminó a su lado.—No pensé que conocieras a Aitana. Cuando hay conexiones previas, las cosas son más fáciles.Celia miró los documentos en sus manos, sin decir nada. Sin importar la profesión o industria, los contactos realmente eran cruciales.*** De regreso en el instituto, Celia entregó el proyecto a Nicolás. Dylan, a su lado, tomó los papeles y los revisó con sorpresa. —¿Ya está hecho? Antes de que Celia respondiera, Lía, con los brazos cruzados, dijo con orgullo: —Cuando mi cuñada se pone manos a la obra, nada sale mal. —Espera… ¿cuñada? —Dylan miró a Celia—. ¿Cuándo te convertiste en su cuñada? —Ella es… —César Herrera es mi primo. ¿Qué tiene de malo que la llame cuñada? —dijo Lía, poniendo las manos en las caderas. —Ah, conque eres pariente de los He

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status