Share

Capítulo 60

last update publish date: 2026-09-29 17:20:37

Larry no lo pensó, no titubeo, simplemente se interpuso entre su hermano y Helena, y la liberó de inmediato, rodeándola con los brazos para sostenerla antes de que se derrumbara al suelo.

Mientras que Helena temblaba entera, y el llanto le salía sin control, entonces Larry, al sentirla quebrarse así entre sus brazos, levantó la vista hacia Marcus con una furia distinta, mucho más fría, mucho más humana, porque malditamente durante todo ese tiempo, Larry había observado a Helena mantener la calm
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 63

    Marcus caminaba de un lado a otro de la habitación como un animal acorralado, no encontraba cómo arreglar lo que él mismo había destruido, había intentado acercarse a Helena varias veces desde la caída, desde el momento en que la había sujetado con demasiada fuerza, desde el instante exacto en que había visto en sus ojos algo peor que enojo, miedo, y eso lo estaba matando.Porque Marcus podía soportar amenazas, traiciones, balas, sangre y negociaciones al borde del desastre, lo que no sabía soportar era verla a ella apartarse como si su sola presencia le diera asco.Había llevado una taza de té a su habitación con la absurda esperanza de que un gesto simple pudiera reparar el daño, pero apenas se acercó a la puerta, Helena lo detuvo con una frialdad que le atravesó el pecho.—No quiero nada, llévatelo.La voz de Helena no tembló, eso quizás fue lo peor, no era solo lo que decía, sino cómo lo miraba, como si él hubiera pasado de ser su marido, a convertirse en una amenaza, aun así Marc

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 62

    El hospital olía a desinfectante, ansiedad y tragedia, Richard y Camila Rivers, no tardaron en llegar en cuanto recibieron la noticia de la caída de Cecilia, entraron con el rostro desencajado, atravesando el pasillo con la prisa desesperada de unos padres que aún no comprendían del todo el desastre, pero que ya lo intuían en los ojos de todos los presentes.Lo primero que hicieron fue buscar a Larry, pero no lo encontraron y esa ausencia, más que cualquier otra cosa, encendió la rabia de Richard.—¿Dónde está el esposo de mi hija? —exigió, sin siquiera saludar, clavando la mirada en William como si fuera él quien debía responder por todo.Camila, quien estaba más pálida que de costumbre, apretó el bolso contra el pecho y se acercó a Verónica, que permanecía junto a la recepción con una expresión tensa, cuidando que el caos no se desbordara más de lo necesario.—¿Qué pasó exactamente? —preguntó Camila, con la voz quebrada por la angustia— ¿Por qué Cecilia terminó así? ¿Dónde estaba La

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 61

    El silencio en la habitación era más cruel que cualquier grito, Marcus seguía de pie, inmóvil, con la mandíbula rígida y las manos abiertas a los costados, como si no supiera qué hacer con ellas después de haberlas usado para herir a la mujer con la que deseaba formar una familia, y es que nunca en su vida se había sentido tan expuesto, ni cuando le apuntaron con un arma, ni cuando enterró a hombres que lo habían traicionado, ni siquiera cuando Moscú le dejó el cuerpo convertido en una cárcel de dolor.Nada se parecía a lo que estaba sucediendo, porque esto era peor, porque ahora el enemigo no estaba afuera, estaba frente a él, mirándolo con unos ojos que ya no buscaban refugio, sino salida.Helena seguía sentada en la cama, encogida sobre sí misma, con una mano aún levantada cerca del rostro, como si su cuerpo no confiara en el mundo lo suficiente como para relajarse, su respiración era irregular, y cada pequeño movimiento parecía costarle demasiado., el dolor de su cadera y de su es

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 60

    Larry no lo pensó, no titubeo, simplemente se interpuso entre su hermano y Helena, y la liberó de inmediato, rodeándola con los brazos para sostenerla antes de que se derrumbara al suelo.Mientras que Helena temblaba entera, y el llanto le salía sin control, entonces Larry, al sentirla quebrarse así entre sus brazos, levantó la vista hacia Marcus con una furia distinta, mucho más fría, mucho más humana, porque malditamente durante todo ese tiempo, Larry había observado a Helena mantener la calma ante cada insulto, ante cada provocación de Cecilia, ante cada palabra hiriente con referencia a Ethan, y jamás la había visto llorar, mucho menos la había visto en el estado tan deplorable en el que se encontraba en ese minuto, mientras que Marcus se quedó inmóvil apenas un segundo, porque la imagen de Larry abrazando a Helena le atravesó el pecho con una punzada extraña, violenta, tan inesperada que por un momento no supo nombrarla.Hasta que finalmente supo hacerlo…Celos, unos celos inmedia

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 59

    Marcus salió del hospital como si llevara fuego bajo la piel, no caminaba, él avanzaba con la violencia contenida de un hombre que ya había perdido el control de demasiadas cosas en un mismo día, el motor rugió cuando arrancó el coche, y el trayecto hacia la mansión Jackson se convirtió en una línea borrosa de furia, velocidad y pensamientos venenosos que se le agolpaban en la cabeza sin compasión.Helena había llamado a Damian, esa idea le latía en la sien con una insistencia brutal, no solo lo había llamado, también había dicho que había empujado a Cecilia por las escaleras, había sembrado la acusación exacta que ahora podía volverse una cuerda alrededor del cuello de Helena, y Marcus lo sabía, lo sabía con una claridad que le resultaba insoportable, porque Damian no estaba improvisando, él tenía un relato, una versión, una excusa para presentarse como víctima y convertir a su esposa en una amenaza.Y entre toda esa mierda, una palabra lo seguía golpeando por dentro como una condena

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 58

    Damian estaba de camino al hospital cuando recibió el mensaje de Helena, creyó que la castaña simplemente se estaba burlando de él, aún en su mente resonaba aquellas palabras en las que, “la mujer que amaba”, le había restregado lo que hacía con el maldito de Marcus.Y es que Damian era mucho peor que Larry, porque Damián no era un bufón, solo era un hombre estaba acostumbrado a tener todo lo que quería, por las buenas o por las malas, ya bastante tenía que soportar a el clan Jackson, aunque por supuesto siempre se creyó mejor que el clan Evans, para Damian el matrimonio de su hermana sólo significaba una cosa, enviar un espía en la mansión Jackson, obtener información y de esa forma luego de deshacerse de los Evans, comenzar con la caída de los Jackson.Quizás por esta misma creencia de que él merecía tener todo lo que quisiera, fue que generó una obsesión hacia Helena, porque en un principio, cuando su padre le propuso desposarse con aquella mocosa, le pareció casi un insulto, que é

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status