LOGINCapítulo 88 El magnate del club (Parte 8) Punto de vista de Rose —Mi voz sonó con más dureza de la que había planeado; no soy una cualquiera a la que puedan mandar a llamar cuando se les antoje. Me negaba a dejarme intimidar por su apuesto escolta o por el aura de riqueza que desprendía por todos los poros. El guardia no dijo nada; permaneció allí parado, esperando a que yo diera la orden para transmitirle a su jefe mis palabras exactas. Amber me clavó las uñas en la espalda y pude escucharla susurrar: —Dios mío, Sofie... es él, es él, es él. —Ya me di cuenta, comportate ahora mismo, Amber —mascullé entre dientes. El escolta mantuvo la calma, inmutable y en posición de firme, esperando mi respuesta de la manera más respetuosa posible: —Por favor, señorita, acompáñeme. —Usted no tiene la autoridad para ordenarme que vaya con usted, a menos que yo lo decida —respondí con frialdad, haciendo evidente el abuso de poder frente a mí. Amber no podía contenerse; literalmente me tirab
Capítulo 87 El magnate del club (Parte 7) Punto de vista de Rose —Me quedé en shock cuando me hizo la propuesta —dije dejando escapar una risita ligera, mientras Amber seguía con la boca abierta de par en par. —¿Por qué demonios diría algo semejante? —Amber parpadeó varias veces; sus ojos oscuros lucían tiernos y desencajados. —Y ni siquiera es para bailar en el tubo como siempre hago. —Una cosa es pedir un privado —dijo llevándose las manos a la cintura de forma dramática—. Pero otra muy distinta es pedirte que estés completamente desnuda. —Se dio un golpe en la cabeza mientras me acompañaba en mi dilema. Yo permanecía allí parada, observando al grupo de bailarinas cotizadas que se había formado a unos pasos del resto de las chicas. —Esa ropa es de diseñador... Vaya, vaya —murmuré. —Rosie, ¿por qué te propondría algo así? —Amber me tomó de la mano y giré la mirada hacia ella despacio. —Esas chicas llevan unos conjuntos increíbles —comenté. Amber ni se molestó en mirarlas; es
Capítulo 86 El magnate del club (Parte 6) Punto de vista de Rose Me quedé con la boca abierta, estupefacta por su reacción. Desde que empecé a trabajar como bailarina en este club, nunca me había dado un motivo para que me hablara de semejante manera. Por un segundo, me quedé en blanco intentando entender por qué demonios me echaba de su oficina de esa forma. —Gracias, señor —dije finalmente, dándome la vuelta para marcharme. Estaba sumamente molesta por su tono, pero preferí guardar el silencio. A fin de cuentas, su oficina era una de las más descuidadas y vacías en las que había estado; no entendía de dónde sacaba tanta altanería, como si sus comisiones y propinas se le estuvieran subiendo a la cabeza. —Ni que fuera una regla imposible de cumplir, pero aquí estás, dando vueltas como una estúpida —maldijo sin levantar la vista de su computadora portatil. Dejé escapar una risita burlona, haciendo un gran esfuerzo por no responderle; abrí la puerta y salí. La rabia me quemaba po
Capítulo 85El magnate del club (Parte 5)Punto de vista de Rose—No sé ni qué se supone que deba responder a esto —dije en un tono completamente plano, sin un solo atisbo de gratitud en la voz.—Está pidiendo pasar solo una noche contigo —soltó al fin el gerente en un lenguaje directo, cansado de que lo tuviera dando vueltas en círculos todo este tiempo.—Mi respuesta es no —sentencié mientras tomaba mi bolso del escritorio despacio. Necesitaba el dinero desesperadamente, pero si venía con condiciones, prefería dejarlo pasar.—El tipo tiene el dinero, el atractivo y todo lo que ustedes buscan en un hombre; es el mismo al que le bailaste en el escenario —continuó explicando, guiñándome un ojo, lo cual solo sirvió para hacer que me diera más rabia.—¿Y eso a mí qué? —Dejé escapar una risita, haciendo un esfuerzo por no sonar grosera.—¿Acaso no te gusta? —insistió el gerente, al notar lo poco que me importaba todo el asunto.—No me gusta ninguno —dije encogiéndome de hombros.—Te hice
Capítulo 84El magnate del club (Parte 4)Punto de vista de RoseNos quedamos mirando fijamente hacia la puerta durante varios segundos; ambas dejamos escapar un resoplido de sorpresa al notar la mirada severa con la que nos observaba el gerente.Se mantenía de pie en el umbral sin pronunciar palabra. Retrocedí dando pasos imperceptibles hacia atrás, mientras Amber fingía buscar algo extraviado en el cajón, como si no hubiera estado gritándome al oído apenas un momento atrás mientras yo contorneaba la cadera.El gerente alzó dos dedos en el aire y, al instante, me quedó claro que había presenciado más de lo que yo imaginaba.—¡A mi oficina, AHORA! —ordenó. Asentí en silencio.Esperé a que se retirara antes de voltear a ver a Amber. Sus ojos reflejaban auténtico pavor; con el corazón latiéndome un poco más rápido, tomé mi bolso del cajón, me quité la máscara y usé una última toallita desmaquillante para limpiarme bien el rostro.—¿Quieres que te acompañe? —preguntó; el temor era eviden
Capítulo 83El magnate del club (Parte 3)Punto de vista de Rose—Paso —respondió con frialdad. Sus palabras se sintieron heladas sobre mi piel, y un murmullo comenzó a propagarse entre la multitud.—¿Pero qué demonios?—¿En serio acaba de rechazar un baile con la diosa del lugar? —añadió otra voz.Las miradas se giraron hacia nosotros. Contorneé mis glúteos hacia la izquierda y luego hacia la derecha; me dispuse a dar media vuelta para marcharme cuando, de pronto, me sujetó de un tirón, afianzando sus manos con firmeza en mi cintura.—Tú... —intenté zafarme mientras lo miraba fijamente, con la vista clavada en sus atractivos labios.—Haz lo tuyo —respondió casi de inmediato, tomando su copa de champán con una mano mientras me guiaba con elegancia hacia el escenario a través del club.Me quedé atónita ante su actitud. Primero me tomó totalmente desprevenida y ahora caminaba delante de mí conduciéndome al escenario como si el bailarín fuera él. Aun así, lo seguí mientras los demás homb







