LOGINElizabeth sin decir nada subió al coche de Juan Pablo y con una le sonrisa nerviosa le hizo preguntas sobre el proyecto que tenía en mente para la Villa.
- No nos apresuremos Elizabeth, disfrutemos esta hermosa velada, contestó a sus preguntas Juan Pablo. Elizabeth un poco confundida no dudó en pensar si la velada era para discutir el proyecto o solo era una invitación casual. Ella miraba entretenidamente a través de la venta y Juan Pablo admiraba su rostro de perfil. Cuando llegaron al Restaurante, él tomó su mano para ayudarla a bajar y dio la indicación al camarero - Acompaña a la Srita. Los alcanzaré en unos minutos solo haré una llamada. - El camarero movió la cabeza dándose por enterado de las indicaciones de Juan Pablo. Juan Pablo llamó inmediatamente a Santos - Diga jefe - Ayúdame retirando un regalo que ya está preparado para mí en la joyería y lo traes al Restaurante. - Enterado Jefe. Juan Pablo entró al salón privado y se disculpó con Elizabeth por demorarse. Él se sentía muy nervioso, estaba totalmente atraído por su belleza y personalidad tan determinada que hacía que él pausara sus respuestas para elogiar la elocuencia de sus preguntas. - Elizabeth perdón por ser tan directo ¿tienes pareja? Preguntó en frío - Pareja aún no pero estamos saliendo, pero puedo confirmarle que tengo sentimientos por él. El corazón de Juan Pablo dio sintió una puñalada, sin esperar tal respuesta, su rostro se oscureció y apretó fuerte sus puños. - Eres una mujer hermosa, él es demasiado afortunado, agregó. Juan Pablo notó que ella no mostró interés personal en él y sus preguntas fueron específicamente sobre trabajo. Sintió decepción en su corazón, pero él un hombre tan poderoso, con un rostro tallado por dioses y un cuerpo deseable, no estaba acostumbrado a recibir un "no" por respuesta. Él solía coquetear y las mujeres eran quienes lo buscaban y miraban. Pero en esta ocasión él se sentía molesto por no obtener la misma atención de una mujer que tenia su atención. Juan Pablo llevó a Elizabeth hasta su casa y al despedirse de ella le dio un beso muy próximo a los labios. Ella sonrió sin mas, esto le dio esperanzas y él le dedicó una mirada penetrante antes de subirse a su coche. Al llegar a su casa pensó en lo tonto que se sintió al no querer darle el regalo que le tenía. Y pensó en que debía mandárselo a su puerta al día siguiente. Dio indicaciones de mandar el regalo a la dirección de Elizabeth para que ella lo recibiera a primera hora. Elizabeth al estar en su desayunador comiendo un poco de cereal, escuchó que Susan gritaba - Eli, ven. Eli ven rápido. Corrió rápido al jardín principal y encontró a Susan con una caja color azul oscuro y detalles dorados en sus manos. - Dime, ¿Qué es lo que pasa? preguntó Elizabeth Susan alterada y emocionada le da esta bella caja a Elizabeth, - Te la mandó un admirador. Elizabeth, toma la tarjeta y la abre, para encontrarse con una dedicatoria que decía: Esta joya se verá opacada con tu belleza, con cariño Juan. Abre la cajita y se da cuenta de la delicada tela aterciopelada y el collar con diamantes, la dejó perpleja. Era un collar hermoso pero de un valor millonario y confundida tomó su celular y llamó a Juan Pablo. - Sr. Montenegro, agradezco el collar que me envió pero no puedo aceptarlo. No quiero imaginar el valor monetario que le costó y no me parece que deba quedármelo. Juan sonrió al escucharla excusarse del porqué no podía recibir tan cuantioso obsequio - No te gustó, podemos cambiarlo aseveró - Me encantó Sr. Montenegro no me mal intérprete, pero quiero decirle que no estoy de acuerdo en recibir este regalo u otro que se le ocurra enviarme. No me gusta involucrarme con mis clientes respondió. El rostro de Juan Pablo se oscureció y frunció el ceño, dando un golpe de puño contra su escritorio. Molesto y decepcionado por las palabras de Elizabeth, respondió - Soy bastante obstinado Elizabeth quiero que lo sepas desde ya, concluyó.El doctor salió y dio la noticia al preocupado padre: - Nació un hermoso niño, en las próximas horas podrán verlo en los cuneros. La mamá está estable aún sedada y cuando la pasen a la habitación podrán verla.Juan Pablo sonrió y se le iluminó el rostro, sus ojos se llenaron de lágrimas, pero eran de felicidad contenida. Suspiró profundo y se sentó, su cansancio era evidente, pero no quería irse a casa hasta ver a Elizabeth.Santos finalizó toda la diligencia para que cerrarán el caso de Rebeca, no quería dejarle esa carga a su jefe y que se enfoque completamente en la recuperación de su futura esposa.***Dos semanas después Elizabeth de encontraba en la habitación del pequeño Fabián, mientras lo acomodaba en la cuna, sintió unas manos rodear su cintura y se volteó de inmediato con una sonrisa.Elizabeth estaba a punto de hablar cuando Juan Pablo se adelantó y le dijo: - Es momento de poner fecha a la boda y celebrar nuestra unión.Elizabeth sonrió y asintió: - Es justo lo que querí
Trágico final para RebecaSantos durante toda la madrugada y con la ayuda de unos agentes, vio cada una de las cámaras, para lograr encontrar una pista del paradero de Rebeca.Rebeca quien estaba huyendo sobre la carretera intentando cruzar la frontera de forma ilegal, tenía mucho miedo al ser descubierta porque de ser atrapada, iría directamente a la cárcel, con una orden de captura.Santos dio aviso a la INTERPOL y mandó ubicaciones en donde se vio conducir a un vehículo negro, sedan a gran velocidad; ellos dieron la orden de cerrar las salidas de la frontera en donde los criminales podían escapar sin ser detectados.***En el hospital, el panorama no fue alentador. El doctor salió y se dirigió a Juan Pablo: - Elizabeth, será sometida a una cesárea porque la bolsa se rompió y contamos con minutos para sacar con vida al bebé.Juan Pablo asintió de forma apresurada y firmó la autorización, sabía que Elizabeth era fuerte e iba a sobrevivir, pero el miedo a pensar algo diferente lo desm
Rebeca estaba ansiosa por culminar de una vez con su venganza y estuvo esperando pacientemente desde la sombras, con una orden de captura no podía cruzar fácilmente en los aeropuertos, obligada a cambiar su identidad con documentos falsos y una nueva apariencia. Esperó muchos meses con la intención que Juan Pablo y Elizabeth se confiaran, tomándolos desprevenidos para poder tomar venganza. "Malditos seas Juan Pablo" frases que repetía en muchas ocasiones tratando de convencerse y encontrar el propósito de su venganza.Esa tarde, mientras todos estaban emocionados por festejar la llegada del bebé. Rebeca vestida como mesera esperaba la oportunidad de actuar, sus retorcidos planes eran acabar con Elizabeth, ver sufrir a Juan Pablo por ella. ***En otro lugarElizabeth y Juan Pablo bajaban de la camioneta, muy felices de compartir en familia la bienvenida de su bebé. Ambos caminaban hacia la entrada muy orgullosos de la mano, él no perdió la oportunidad para expresarle su amor:- Te a
El corazón abrumado de Elizabeth latía sin control, sus piernas temblaban al verlo nuevamente frente a ella, las palabras sonaban vacías ante lo que el aire expresaba.Juan Pablo dio dos pasos al frente acercándose un poco más a ella y le dijo con un tono lleno de tranquilidad.- ¿Aún me amas? - Su mirada intentaba descifrar la mirada de Elizabeth.Elizabeth aún sentía escalofríos al mirar a Juan Pablo, sus acciones la avergonzaban, la culpa por más que intentaba no desaparecía. La pregunta, la llenó de esperanzas, las mismas que perdió cuando abordó el avión, dando por hecho que jamás tendría la oportunidad de reconciliarse con el padre de su bebé. Sin miedo al rechazo, sin miedo a no ser perdonada, sin miedo a ser recriminada, contestó. - Sí, te amo demasiado. ¿Podrás perdonarme algún día? La respuesta estaba acompañada de melancolía, tristeza y culpa. Juan Pablo sonrió y dejando salir un fuerte suspiró, refutó con sinceridad.- Mi amor y qué crees que hago aquí. Juan Pablo se ac
Juan Pablo estaba en su oficina desde las cuatro de la mañana, no podía dormir y prefirió estar en su oficina, revisando reportes que seguir viendo su despacho destruido, se sentía triste, desilusionado, frustrado y un dolor indescriptible que oprimía su pecho, deseaba entender la situación y se cuestionaba si Elizabeth en realidad lo amaba.Al recibir la llamada de su empleada, corrió al ascensor desesperado, no podía dejarla ir así sin intentarlo, sin hablarlo. Juan Pablo sintió una eternidad el tiempo que demoró el ascensor en llegar al estacionamiento, se subió a su vehículo y condujo a toda velocidad para impedir que la mujer que amaba se fuera.Elizabeth y Susan estaban en la recepción subiendo su equipaje en un taxi, iban camino al aeropuerto para regresar a su casa. Elizabeth dejó una nota a Juan Pablo en la recamara, escribió palabras sinceras en medio de lágrimas.- Perdóname por fallarte, no sólo te fallé a ti, si no también me fallé a mi misma. Regresaré a casa, no quiero
Elizabeth lo miró a los ojos y aún en silencio, sus lágrimas caían como lluvia, el sentimiento de culpa se apoderó de ella, Johan dio su vida por protegerla, se metió en problemas por salvarla, no lo amaba, pero el sentimiento de culpa de estar cerca de Juan Pablo no ayudaba.- Elizabeth responde, ¿Qué pasó con ese hombre? ¿Abusó de ti? Dime porque tu silencio me está matando.En medio del llanto, incapaz de hablar con la verdad, cayó de rodillas frente a Juan Pablo, éste se irritó más y perdió la paciencia, la sujetó de los hombros y la levantó, sacudió con fuerza su cuerpo y lleno de ira le grito: - ¿Qué fue todo ese maldito circo? Sin poder ocultarlo más, ella respondió con un grito, dejando claro lo que ocurrió: - Me acosté con él, te engañé con él. Juan Pablo la soltó, quedando en shock por la respuesta que escuchó, lo sospechaba, pero escucharla admitirlo lo destrozó, sintió que un balde de agua fría cayó sobre él.- Dime, ¿Cuándo fui a la habitación del Hotel, tú estabas con







