Home / Romance / Del odio al amor / Capitulo V - Decidido

Share

Capitulo V - Decidido

Author: Bea Aguilera
last update publish date: 2024-10-11 15:28:06

Elizabeth salió a toda prisa y sintiendo las miradas de la secretaria en el lugar, sintió más presión en el pecho y presionó fuertemente los botones del ascensor.

En el ascensor no dejaba de pensar en las palabras de Juan Pablo: "Voy a conquistarte"

Los nervios se apoderaron de Elizabeth y salió apurada del edificio de la droguería. Se dirigió a su oficina y ya estando en su oficina, recostada en su silla estaba contemplando la idea de solo terminar la remodelación del Hospital y mandar un correo a Juan Pablo desistiendo tomar la remodelación de su villa.

Pero su profesionalismo le impedía hacerlo porque buscaba un renombre, un legado, reconocimiento de su talento, ya que una chica de clase media baja solo podía lograrlo con mucho esfuerzo y trabajo.

Juan Pablo en su oficina indicó cancelar sus citas de la mañana pensando porqué Elizabeth no podía salir de sus pensamientos y deseaba a toda costa estar con ella.

Por la tarde, éste estuvo ocupado en reunión revisando y aprobando nuevos fármacos. Él se sentía fatigado y con mal humor debido al rechazo que recibió durante la mañana, decidió irse a su villa a descansar porque la estaba a punto de anochecer.

Al llegar a su villa, se topó con la caja azul con detalles dorado que había enviado a la casa de Elizabeth, la tomó y en un momento de ira la tiró contra la pared.

- Qué problema con esta mujer, dijo dando un suspiro desalentador.

- Santos, Santos

- Diga jefe, respondió

- podrías ayudarme enviando arreglos de flores todos los días a la misma dirección, por favor.

- Enterado Jefe, así se hará.

Juan Pablo no estaba dispuesto a ceder y darle la oportunidad de escaparse de él, jamás lo habían rechazado, es uno de los hombres más guapos de la ciudad y no había posibilidad que él no estuviera con la mujer que deseaba.

Al día siguiente en la oficina de Elizabeth, se encontraba un hermoso arreglo de rosas rojas que su aroma dulce inundaba todo el lugar.

No quiso leer la tarjeta pero sabía perfectamente quién las mandaba, ella pensaba que él estaba loco como así de buenas a primeras podía estar tan interesado. Ella solo pensó que él buscaba una noche, no estaba dispuesta a seguirle el juego.

Pero ella tenía dudas sobre lo que dijo que la conoció en el aeropuerto 3 semanas antes. Revisando sus reuniones y sí confirmó que 3 semanas atrás tuvo una reunión con unos inversores.

- Bueno, ya perdí mucho tiempo. Ahora sí, a trabajar.

Abrió su laptop para la revisión de correo cuando vibró su celular y el nombre que aparecía Dr. Montenegro.

Sin pensarlo, rechazó y rechazó las llamadas que le hizo. Juan Pablo al oto lado del celular, molesto con una mirada oscura llena de ira. Llamó a Santos.

- Que alguien de los de seguridad siga y vigile todo el tiempo a la Srita Sotomayor y se me informe qué hace, qué come con quién sale.

- Jefe como ordene.

Santos nunca refutaba las indicaciones de su jefe, pero sí había notado la pequeña obsesión que se le desarrollando.

Tan pronto como pasaban los días, recibía fotografías y vídeos cortos de todo lo que hacía Elizabeth. No soportó más y al salir de su oficina, se dirigió directamente a la casa de Elizabeth.

Justo ella iba estacionando su coche y cuando giró notó una figura elegante que vestía un sacó negro, camisa blanca y una corbata negra.

Juan Pablo abrió la puerta del coche de ella y le dio la mano para ayudarla a salir. Cuando, estaba de pie junto a su coche él se le acercó y le murmuró.

- Te ves especialmente hermosa esta noche.

Elizabeth con nervios le contestó amablemente

- Dr. Montenegro me veo igual que todos los días, Qué lo trae por aquí a estas horas? preguntó desconcertada.

- Solo deseaba verte, mientras intentaba tomar su mano.

Elizabeth no dudó y soltarse.

- Por favor, Juan Pablo deje de enviarme arreglos, deje de aparecer en mi casa. Debe entender que tengo interés en otra persona.

Juan Pablo sintió una ira escalofriante y no pudo controlar su impaciencia. Y mientras, Elizabeth se dio la vuelta para entrar a su casa, Juan la tomó con poca delicadeza de su brazo y la atrajo hacia él.

Sus miradas se cruzaron antes que él le diera un beso apasionado, Elizabeth intentaba apartarlo pero él la empujó y la presionó contra el coche y siguió besándola hasta que con esfuerzo mordió su labio.

Él sintiendo dolor la empujó con fuerza al coche y con una sonrisa pícara le preguntó

- Te gustó?

- Estás completamente loco, no quiero volver a verte y desisto de remodelar tu casa. Le gritó mientras corría hacia su puerta.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Del odio al amor    Capítulo 122 Nacimiento

    El doctor salió y dio la noticia al preocupado padre: - Nació un hermoso niño, en las próximas horas podrán verlo en los cuneros. La mamá está estable aún sedada y cuando la pasen a la habitación podrán verla.Juan Pablo sonrió y se le iluminó el rostro, sus ojos se llenaron de lágrimas, pero eran de felicidad contenida. Suspiró profundo y se sentó, su cansancio era evidente, pero no quería irse a casa hasta ver a Elizabeth.Santos finalizó toda la diligencia para que cerrarán el caso de Rebeca, no quería dejarle esa carga a su jefe y que se enfoque completamente en la recuperación de su futura esposa.***Dos semanas después Elizabeth de encontraba en la habitación del pequeño Fabián, mientras lo acomodaba en la cuna, sintió unas manos rodear su cintura y se volteó de inmediato con una sonrisa.Elizabeth estaba a punto de hablar cuando Juan Pablo se adelantó y le dijo: - Es momento de poner fecha a la boda y celebrar nuestra unión.Elizabeth sonrió y asintió: - Es justo lo que querí

  • Del odio al amor    Capítulo 121 Trágico final

    Trágico final para RebecaSantos durante toda la madrugada y con la ayuda de unos agentes, vio cada una de las cámaras, para lograr encontrar una pista del paradero de Rebeca.Rebeca quien estaba huyendo sobre la carretera intentando cruzar la frontera de forma ilegal, tenía mucho miedo al ser descubierta porque de ser atrapada, iría directamente a la cárcel, con una orden de captura.Santos dio aviso a la INTERPOL y mandó ubicaciones en donde se vio conducir a un vehículo negro, sedan a gran velocidad; ellos dieron la orden de cerrar las salidas de la frontera en donde los criminales podían escapar sin ser detectados.***En el hospital, el panorama no fue alentador. El doctor salió y se dirigió a Juan Pablo: - Elizabeth, será sometida a una cesárea porque la bolsa se rompió y contamos con minutos para sacar con vida al bebé.Juan Pablo asintió de forma apresurada y firmó la autorización, sabía que Elizabeth era fuerte e iba a sobrevivir, pero el miedo a pensar algo diferente lo desm

  • Del odio al amor    Capítulo 120 - No puedo perderlos

    Rebeca estaba ansiosa por culminar de una vez con su venganza y estuvo esperando pacientemente desde la sombras, con una orden de captura no podía cruzar fácilmente en los aeropuertos, obligada a cambiar su identidad con documentos falsos y una nueva apariencia. Esperó muchos meses con la intención que Juan Pablo y Elizabeth se confiaran, tomándolos desprevenidos para poder tomar venganza. "Malditos seas Juan Pablo" frases que repetía en muchas ocasiones tratando de convencerse y encontrar el propósito de su venganza.Esa tarde, mientras todos estaban emocionados por festejar la llegada del bebé. Rebeca vestida como mesera esperaba la oportunidad de actuar, sus retorcidos planes eran acabar con Elizabeth, ver sufrir a Juan Pablo por ella. ***En otro lugarElizabeth y Juan Pablo bajaban de la camioneta, muy felices de compartir en familia la bienvenida de su bebé. Ambos caminaban hacia la entrada muy orgullosos de la mano, él no perdió la oportunidad para expresarle su amor:- Te a

  • Del odio al amor    Capítulo 119 - Celebración

    El corazón abrumado de Elizabeth latía sin control, sus piernas temblaban al verlo nuevamente frente a ella, las palabras sonaban vacías ante lo que el aire expresaba.Juan Pablo dio dos pasos al frente acercándose un poco más a ella y le dijo con un tono lleno de tranquilidad.- ¿Aún me amas? - Su mirada intentaba descifrar la mirada de Elizabeth.Elizabeth aún sentía escalofríos al mirar a Juan Pablo, sus acciones la avergonzaban, la culpa por más que intentaba no desaparecía. La pregunta, la llenó de esperanzas, las mismas que perdió cuando abordó el avión, dando por hecho que jamás tendría la oportunidad de reconciliarse con el padre de su bebé. Sin miedo al rechazo, sin miedo a no ser perdonada, sin miedo a ser recriminada, contestó. - Sí, te amo demasiado. ¿Podrás perdonarme algún día? La respuesta estaba acompañada de melancolía, tristeza y culpa. Juan Pablo sonrió y dejando salir un fuerte suspiró, refutó con sinceridad.- Mi amor y qué crees que hago aquí. Juan Pablo se ac

  • Del odio al amor    Capítulo 118 - Debemos regresar

    Juan Pablo estaba en su oficina desde las cuatro de la mañana, no podía dormir y prefirió estar en su oficina, revisando reportes que seguir viendo su despacho destruido, se sentía triste, desilusionado, frustrado y un dolor indescriptible que oprimía su pecho, deseaba entender la situación y se cuestionaba si Elizabeth en realidad lo amaba.Al recibir la llamada de su empleada, corrió al ascensor desesperado, no podía dejarla ir así sin intentarlo, sin hablarlo. Juan Pablo sintió una eternidad el tiempo que demoró el ascensor en llegar al estacionamiento, se subió a su vehículo y condujo a toda velocidad para impedir que la mujer que amaba se fuera.Elizabeth y Susan estaban en la recepción subiendo su equipaje en un taxi, iban camino al aeropuerto para regresar a su casa. Elizabeth dejó una nota a Juan Pablo en la recamara, escribió palabras sinceras en medio de lágrimas.- Perdóname por fallarte, no sólo te fallé a ti, si no también me fallé a mi misma. Regresaré a casa, no quiero

  • Del odio al amor    Capítulo 117 - Venganza

    Elizabeth lo miró a los ojos y aún en silencio, sus lágrimas caían como lluvia, el sentimiento de culpa se apoderó de ella, Johan dio su vida por protegerla, se metió en problemas por salvarla, no lo amaba, pero el sentimiento de culpa de estar cerca de Juan Pablo no ayudaba.- Elizabeth responde, ¿Qué pasó con ese hombre? ¿Abusó de ti? Dime porque tu silencio me está matando.En medio del llanto, incapaz de hablar con la verdad, cayó de rodillas frente a Juan Pablo, éste se irritó más y perdió la paciencia, la sujetó de los hombros y la levantó, sacudió con fuerza su cuerpo y lleno de ira le grito: - ¿Qué fue todo ese maldito circo? Sin poder ocultarlo más, ella respondió con un grito, dejando claro lo que ocurrió: - Me acosté con él, te engañé con él. Juan Pablo la soltó, quedando en shock por la respuesta que escuchó, lo sospechaba, pero escucharla admitirlo lo destrozó, sintió que un balde de agua fría cayó sobre él.- Dime, ¿Cuándo fui a la habitación del Hotel, tú estabas con

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status