Share

Capítulo 2

Author: Jelly Pudding
Mi teléfono no dejó de vibrar durante todo el trayecto. Al principio, intenté ignorarlo, pero las notificaciones no paraban de llegar, así que terminé abriendo el chat de operaciones centrales de la Familia para ver qué sucedía.

Los mensajes se acumulaban a toda velocidad. El primero era de Kelly, que no había tardado en aprovechar su nuevo cargo para anunciar sus primeras reformas.

«El mundo del hampa debería haber cambiado su forma de operar hace mucho tiempo. Atrincherarse y resolverlo todo a golpes, siguiendo las reglas anticuadas e inflexibles de la vieja guardia. Nosotros, los jóvenes, sabemos hacer negocios de una manera más flexible y limpia. A partir de hoy, todos los puestos respetarán estrictamente los horarios de cambio de turno. Nadie tendrá que pasar la noche vigilando cargamentos ni arriesgar la vida en primera línea. ¡Conmigo al mando, ganarán más y vivirán mejor!».

Después de publicar el mensaje, Kelly recibió una avalancha de felicitaciones y muestras de apoyo. No me sorprendió demasiado, aunque sí me llamó la atención quién había sido el primero en responder.

Aiden.

«¡Apoyo a Kelly! ¡Ya era hora de deshacernos de esas reglas anticuadas!».

A partir de ahí, los demás se sumaron uno tras otro. Algunos se quejaron de lo crueles que habían sido las viejas reglas y cómo los trataban como si fueran máquinas, obligándolos a trabajar sin descanso y a arriesgar la vida por la Familia.

Poco después, apareció otra notificación en mi teléfono: alguien me habían agregado a un grupo privado.

El primero en hablar fue Robbie, uno de los que más solían adularme cuando todavía estaba al frente de las operaciones.

«Kelly es cien veces mejor que Iris. ¡Al menos ella no nos obliga a pasar frío en los muelles en plena noche!».

Su mensaje no tardó en provocar una avalancha de respuestas.

«¡Exacto! ¡Por fin se ha largado! ¿Qué sabía hacer aparte de obligarnos a que nos jugáramos el pellejo?».

«Con Kelly al mando, solo tenemos que cobrar nuestra parte y vivir tranquilos».

Uno tras otro, los miembros del grupo se dedicaron a desprestigiarme mientras llenaban a Kelly de elogios. Algunos de ellos habían trabajado conmigo durante años, pero ahora parecían competir por ver quién podía hablar peor de mí.

Observé la pantalla por unos segundos y envié un emoji de sonrisa burlona.

Apenas un segundo después, apareció una notificación del sistema.

«Te han eliminado del grupo».

Mentiría si dijera que aquello no me afectó.

Nunca me había gustado trabajar día y noche. ¿A quién le gustaba pasar las noches en vela, dormir a trompicones y comer a deshoras? Yo también quería descansar, disfrutar de una comida tranquila y tener una vida que no girara constantemente alrededor de los negocios de la familia.

Pero en el mundo del hampa no funcionaba según los horarios de nadie. Tus enemigos no esperaban a que empezara tu turno para atacar, y la aduana tampoco iba a aplazar una inspección no espera a que termine tu descanso para inspeccionar la carga.

Cada noche que pasábamos de guardia tenía un motivo. A veces, se trataba de cubrir algún punto débil; otras de evitar que una crisis acabara costándonos millones. Y, cuando todo terminaba, todavía me quedaba la tarea de asegurarme de que mis hombres recibieran la parte de las ganancias que les correspondían.

Había pasado años jugándome el pellejo para mantener la Familia a Flote. Sin embargo, ahora resultaba que yo era la que los explotaba.

Dejé el chat y abrí el muro. Entre las publicaciones, una en particular llamó mi atención.

«Nadie entiende lo que es estar siempre a la sombra de alguien ni lo insoportable que es recibir sermones de quienes se escudan en sus años de experiencias».

Alguien comentó debajo:

«¡Vera por fin se ha librado de ella! ¡Esta vez se ha ido de verdad!».

Vera respondió casi de inmediato:

«Sí. Nadie sabe cuánto tiempo he tenido que soportarlo».

Me quedé mirando la pantalla y solté una risa amarga.

Vera había sido la primera protegida a la que había formado personalmente. Cuando acababa de entrar en la Familia, cometió un error grave que provocó la retención de un buque de carga entero. Las pérdidas fueron considerables, pero fui yo quien las cubrió de su propio bolsillo para evitar que la expulsaran.

Más adelante, cuando negoció su primer trato por cuenta propia, también fui quien la respaldó en cada paso. Le enseñé a tratar con los socios, a reconocer las trampas y a no confiar en cualquiera que le ofreciera un negocio demasiado bueno para ser verdad.

Y ahora me encontraba con que llevaba quién sabe cuánto tiempo deseando que me marchara.

Bueno, mejor así.

La próxima vez que nos cruzáramos, ya no tendría ninguna obligación de protegerla ni de guardar las apariencias por los viejos tiempos. Si quería seguir su propio camino, podría hacerlo sin mí.

Cuando regresé a casa, puse el teléfono en modo «No molestar» y lo dejé a un lado. Durante todos aquellos años al frente de las operaciones, apenas había conseguido dormir una noche entera sin despertarme. Incluso, cuando lograba conciliar el sueño, mi cabeza seguía ocupada con los horarios de carga, las claves de contacto y los problemas que tendría que resolver al día siguiente.

Ahora, por fin, podía darme un respiro y descansar.

Durante los días siguientes, empecé a pasar las tardes en una cafetería junto a los muelles. Me sentaba junto a la ventaba y observaba cómo el sol se hundía lentamente ene l horizonte, tiñendo la superficie del mar de tonos dorados y rojizos.

De vez en cuando me llegaban noticias de la Familia.

Al parecer, Kelly había llevado a todos a un club de lujo para celebrar una noche de convivencia. También había mejorado prestaciones y encontrado una nueva forma de ganar dinero que, según decían, era mucho más sencilla que los métodos de la vieja guardia.

Cada tarde, aparecía alguna publicación nueva en el muro, repleta de elogios hacia ella. Parecía que alguien se hubiera propuesto mantenerme al tanto de cada uno de sus éxitos.

No les hice caso. Ya no era asunto mío lo que Kelly hiciera con la Familia.

Sin embargo, el viernes, al anochecer, sucedió algo extraño: por primera vez, desde mi expulsión, el muro quedó en completo silencio.
Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Desechada por anticuada, vi caer a la mafia   Capítulo 9

    Tras soltar aquello, Vincent dio un paso al frente. Tenía los ojos llenos de triunfo, como si ya me hubiera dictado mi sentencia.—Vaya, Iris. Pensé que estabas por encima de estas cosas, pero resulta que no eres más que una ladrona. ¿Así que todas esas visitas a la sede eran para robar los secretos de la Familia?Me quedé paralizada por un instante, pero enseguida comprendí lo que estaba pasando.Ese era su plan. Quería incriminarme por un delito que él mismo había preparado.Su objetivo era destruir mi reputación en todo el mundo del hampa para impedir que volviera competir con él en los negocios.Al ver la arrogancia en su rostro, solté una carcajada.Un segundo después, su sonrisa triunfal se congeló. Porque la persona que estaba en aquella oficina no era yo.Un mensajero vestido con un uniforme de trabajo gris miraba desconcertado a los hombres que acababan de irrumpir en el despacho.—¿Qué significa todo esto? Solo estoy haciendo un encargo y entregando algo. ¿Desde cuánd

  • Desechada por anticuada, vi caer a la mafia   Capítulo 8

    La sala estaba en silencio. Nadie se atrevió a responder.Robbie seguía con el brazo extendido, sin saber si retirarlo o mantenerlo en su sitio.No volví a mirar a ninguno. Simplemente, salí sin más.Al cruzar las puertas de la sede de la Familia Vincent, la luz de la tarde me rozó el rostro. Saqué el teléfono, busqué el número de Grayson y lo llamé.—¿Ya te decidiste? —preguntó, al tomar la llamada. Su voz tenía un deje de diversión.—Sí. —Hice parar un auto junto a la acera y abrí la puerta—. Sobre el negocio del puerto, creo que podemos llegar a un acuerdo.El coche arrancó y, pronto, la sede fue quedó atrás. El desastre que había quedado dentro ya no tenía nada que ver conmigo.Mi nueva vida acababa de empezar.En realidad, Grayson se había puesto en contacto conmigo unos días antes. Ya me había invitado varias veces a unirme a la alianza de la zona oeste y siempre había sido directo. —Iris, no voy a prometerte que triunfar aquí será fácil. Lo que sí puedo es asegurarte

  • Desechada por anticuada, vi caer a la mafia   Capítulo 7

    Al mirar a Vera, no sentí más que una amarga ironía.Cuatro años atrás, cuando acababa de entrar a la Familia, había robado un cargamento de otra banda, por lo que había terminado acorralada en un callejón junto a los muelles, cubierta de heridas. Yo pasaba por allí de casualidad. La rescaté, la puse bajo mi protección y le enseñé todo lo que sabía, desde las claves de contacto hasta dónde podía presionar a la aduana, y cómo tratar con los viejos zorros que controlaban cada distrito.Siempre había valorado su determinación y su agilidad mental. En muchos aspectos, me recordaba a mí misma cuando acababa de empezar en aquel mundo. Con los años, Vera había conseguido buenos resultados y se había ganado un nombre entre los más jóvenes. Sin embargo, su inseguridad y su carácter calculador nunca habían desaparecido.No tenía sentido decírselo ahora. El camino que eligiera a partir de ese momento ya no era asunto mío.Aparté la muñeca que intentaba sujetarme y la miré sin cambiar la ex

  • Desechada por anticuada, vi caer a la mafia   Capítulo 6

    La primera persona que vi fue Robbie. Estaba sentado en la barra, con las piernas cruzadas, haciendo girar un vaso de whisky a medio llenar mientras le hablaba al hombre que tenía al lado sobre lo generosa que era la nueva jefa.—Tranquilos. Ya no tenemos que pasar las noches enteras congelándonos en los muelles. Kelly dice que basta con cumplir lo mínimo y que, aun así, cobraremos hasta el último centavo. Cuando terminemos el turno esta noche, los llevo a todos al club.A su alrededor estaban varios de los recién llegados que Kelly había incorporado. Algunos jugaban a las cartas, mientras otros hojeaban revistas de moda y charlaban tranquilos.Incluso algunos veteranos se habían sumado a la fiesta. Holgazaneaban con los demás, limpiaban sus armas y hablaban de sus familias, mientras los manifiestos de carga se amontonaban cubiertos de polvo en un rincón. El salón parecía una cantina. No había ni rastro de trabajo.¡Tac!Colby, que encabezaba el grupo, golpeó con fuerza el mármol

  • Desechada por anticuada, vi caer a la mafia   Capítulo 5

    La sala quedó en absoluto silencio. Todas las miradas se volvieron hacia mí, pero mantuve la expresión tranquila y continué hablando:—Es cierto, me expulsaron de la Familia. Hoy solo vine a resolver un asunto personal y no esperaba encontrarme con un malentendido semejante. Le pido disculpas por haberle hecho perder el tiempo, señor Grayson.Después, me volví hacia Kelly y Vera, que permanecía a su lado.—Me gustaría saber quién tuvo el descaro de invitarlo a negociar aquí en mi nombre. Lo averiguaré y le daré una explicación como corresponde.El rostro de Grayson se endureció, y su voz adquirió un tono burlón:—Así que esta es la forma de negociar la Familia Vincent. Expulsan a quienes construyeron la organización, se aprovechan de sus nombres y ni siquiera la decencia de actuar de buena fe. A partir de hoy, todos nuestros acuerdos quedan cancelados.A Vincent y a los miembros de la vieja guardia se les desencajó el rostro. Se apresuraron a acercarse para darle explicaciones, p

  • Desechada por anticuada, vi caer a la mafia   Capítulo 4

    Apenas entré a la sede, sentí que algo no iba bien.Don Vincent estaba en el ascensor, acompañado de tres miembros de la vieja guardia de la Familia. Los saludé con un leve gesto de cabeza.—Iris —dijo Colby, el miembro de mayor jerarquía de la vieja guardia—. Tengo entendido que a Kelly le ha ido muy bien últimamente.Antes de que pudiera responder, Vincent me lanzó una mirada de advertencia.—Lo siento, señor Colby. Ya no estoy a cargo de nada en esta Familia, así que desconozco los detalles —contesté sin alterar el tono—. Lo mejor sería que lo comprobara usted mismo.Colby asintió, y Vincent aprovechó para intervenir:—Kelly es muy capaz. La Familia pasó por un periodo de inestabilidad después de que te fuiste, pero, por suerte, Kelly logró estabilizar la situación e incluso consiguió un contrato importante. De hecho, hoy va a firmar un contrato de traspaso portuario con Grayson, de la zona oeste.Grayson era un hombres más poderosos de la zona oeste, conocido por ser exigen

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status