Home / Romance / Dr. White / Sobrinas

Share

Sobrinas

Author: Kim Mari
last update publish date: 2025-07-30 17:19:48

 •°• ✾ •°•

DANNA:

Poco a poco la chica más pequeña, de la que tampoco sé su nombre, comienza a despertar y ha dejado de temblar.

Mi alma, que había abandonado mi cuerpo, regresa, me siento más aliviada y no soy la única; la niña a mi lado sonríe, seca sus lágrimas y me abraza más contenta.

Cierro mis ojos, sonrío y le respondo al abrazo.

No las conozco, pero siento cierto aprecio hacia ellas, me agradan.

Al abrir mis ojos de nuevo, me encuentro a Daniel White, mirándome de forma extraña.

Le sostengo la mirada, si antes la apartaba con nerviosismo, ahora no lo haré más.

Aún me siento molesta con él por su estupidez de hace rato.

En cambio, quien termina con aquella guerra de miradas, es él.

—¿Estás bien? —le pregunta a la chiquita.

Él está de rodillas a la orilla de la cama, acariciando el cabello de la niña.

La pequeña asiente y le sonríe, luego me mira a mí y parece confundida, mira a Daniel y luego de nuevo a mí.

Es idéntica a él.

Es su misma imagen.

—¿Quién eres? —pregunta débil, talla sus hermosos ojos azules y aguarda callada a mi respuesta.

Abro mi boca para presentarme, pero me detengo al escuchar a la niña que aún me tiene abrazada, hablar.

—Es la hermana de papá —responde.

Miro a Daniel y lo fulminó con mi mirada.

¿Les dijo que yo era su hermana? ¡Menudo imbécil!

De ser él mi hermano, me extraigo toda la sangre y de ser posible la cambio por otra.

Daniel ríe y niega, como si leyera mis pensamientos.

—Ella es Dana Park, hermana de su... —su sonrisa desaparece y el brillo de sus ojos se opaca en medio de aquella pausa, y mirando para otro lado, continúa —...de Axel, de su papá.

Miles de dudas se cruzan por mi cabeza, al igual que un enorme desasosiego.

¿Hijas de Axel?

¿Por qué nunca me dijo?

¿Por qué cuando me llamaba, solo me llamaba para regañarme por mis decisiones, pero no me hablaba de las suyas?

Sin embargo, algo no me quedaba claro.

Son idénticas a Daniel en todo sentido...

¿Por qué?

Esto solo me demuestra, que tengo mucho que investigar.

• ────── ✾ ────── •

Me siento en el comedor, con mis manos entrelazadas, son aproximadamente las 07:00 de la mañana y al fin, después de dos horas de interrogatorio, pude salir de la cama.

Las preguntas de las pequeñas rondaban entre "¿Por qué no te conocíamos?" A "¿Alguna vez has ido a Disneyland?"

Son tan hermosas, inteligentes, dos horas me bastaron para quererlas.

Son extraordinarias.

—¿Pensé que ya estabas lista para ir al hospital?.

Daniel sale de la cocina y coloca sobre la mesa un platillo con huevos revueltos, tostadas y fruta y al lado, un vaso con jugo de naranja.

—No sabía que podías cocinar —evado el tema.

Daniel se da cuenta, rueda los ojos y deja salir un suspiro lleno de frustración, lo miro de soslayo y tomo una rodaja de kiwi.

—¿No se supone que deberías estar desesperada por ir al hospital? —regresa a la cocina y puedo sentir su mirada interrogante por la ventana abierta de la cocina.

Ignora mi comentario anterior y sigue empeñado en hablar del mismo asunto.

El hecho es que no puedo, o más bien no me siento lista para ver a mi hermano en esa situación. No estoy lista para algo como eso.

Daniel regresa al comedor y coloca una taza de café en la mesa.

—Hazme un favor, niña... —dice, tomando el contenedor de la azúcar y acercándolo a mis manos —. Échale dos de azúcar en lo que yo preparo el lunch de las niñas, por favor.

Me levanto y tomo una cuchara de la alacena, regreso a la mesa y tomo uno de los contenedores de tapa rosa que está en sobre la mesa y tal y como Daniel me lo pidió, agrego dos cucharadas de azúcar.

Las chicas entran en el comedor, con su uniforme puesto y su cabello desordenado, ambas se colocan frente a mí, me miran con sus rostros tristes y con el cepillo de cabello en mano.

—Mamá siempre nos peina, pero ahora está con papá.

Su rostro se ha ensombrecido por completo, por lo que sin agregar nada, agarro el cepillo de las manos de Cindy, la mayor de las niñas y comienzo a cepillar su cabello, le hago una trenza de lado y luego hago lo mismo con Luz.

Al levantar la mirada, Daniel se ha quedado quieto, viéndonos, como si en su mente algo muy bonito se formara, ya que sonríe como quizá nunca lo había visto hacerlo.

Carraspeo para que reaccione, Daniel parpadea un par de veces y se acerca al comedor con las meriendas de las niñas.

¿Cuándo se volvió tan responsable?

Hace más o menos siete años era un desastre total.

Nos sentamos a desayunar, ni Daniel ni yo mencionamos el tema de Axel, es doloroso saber que prácticamente una máquina lo mantiene con vida, es como si me arrancarán la mitad del corazón.

Siento que es desgarrador siquiera pensar en que ya no volveré a verlo.

Quisiera que de nuevo fuéramos niños, corriendo por el parque, contándonos historias de miedo a media noche, en la oscuridad del cuarto, mientras fingimos dormir para que mamá no se moleste y nos regañe.

Quiero creer que aún se puede rescatar algo de eso, que despertará y no volverá a dejar que me vaya de su lado y tome malas decisiones... Aunque, Ángel para mí no fue una mala decisión.

Imagino que es igual de doloroso, o quizá mucho más para ellas, para las niñas.

Se trata de su padre, su pilar.

—Terminamos... Nos iremos a cepillar los dientes.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Dr. White   Un final feliz

    —Espera… ¿qué?—Axel abrió los ojos con sorpresa y miró a Dan, mientras sostenía a mi bebé en brazos. Comencé a perder la paciencia; mis lágrimas corrían en cascada.—¿Qué…?— preguntó Sam, casi tan preocupada como yo. —¿Qué? ¡Digan algo!— —¿Tú lo sabías?— inquirió Axel, señalando a Daniel. —Pues claro.— Sonrió con orgullo. —Soy el papá. Me sorprende que tú no lo hayas notado. —¡Qué!— grité, desesperada por no obtener respuesta. —Son dos, amor… así que, como la vez pasada, puja…—¡¿Dos?!☆゜・。。・゜゜・。。・゜★Daniel entró al cuarto una vez más, en silencio, y se sentó a mi lado, en una de las orillas de la cama. No había podido despegar mi vista de ellas. Eran hermosas.—Bueno, sigue predominando el sexo femenino en la casa.— soltó con gracia.Me rodeó con su brazo y, sin dejar de ver a mis princesas, acomodé mi cabeza en su pecho.—Son perfectas.—Estoy más que orgullosa. No sabía que eran dos, pero las amo de la misma manera.—¿Sí sabías?— Daniel asintió. —Querías una sor

  • Dr. White   Un milagro o una decepción

    [DANA]Siempre me quejo por todo. Lo admito. Soy problemática y muy pocas veces tengo la razón. Pero nunca había necesitado de una siesta de tres días al estilo Julieta, como este día. Llevaba cuatro decepciones en mi pecho, unos cinco tragos de vodka y un tatuaje para recordar. Así de mal había estado mi día.Pero, para resumir… había descubierto quién había comprado la casa de la playa de mamá, me había reencontrado con el ser más despreciable para mi hermano y para mí, y me había tatuado una mendiga mariposa en el abdomen porque quería sentirme rebelde por un día, y eso… era solo el inicio. Lo peor del caso fue con quién lo había hecho. Pero, para qué darle más vueltas al asunto… lo hecho, hecho estaba… Y todo eso, en cinco años.El día de mi boda, Daniel me confesó que él había comprado la casa de la playa de mamá, y bueno, ese fue el mejor regalo de bodas que pudo haberme dado. Luego, por la tarde, cuando la fiesta ya estaba por terminar, aquel hombre que había dejado

  • Dr. White   Un último intento

    [DANIEL]—Dan…— haló de mi mejilla. —Dani…— Se me estaba haciendo difícil ignorarla, en especial cuando, de manera traviesa, dejaba una caricia por mi pecho y besaba mi cuello mientras la cargaba hasta la recámara. —Daniel, cielito… —¿Qué?— —Nada— =_= Tenía ganas de dejarla caer. —¡Daniiii! ¡Bebé!— volvió a estirar mi mejilla. —¿Y ahora qué?— dije, un poco más desesperado que antes. —Nada… que te amo, es todo.— Parpadeó repetidas veces mientras sonreía. Me relajé un poco. —Yo también te amo, amor.— Acostó su cabeza en mi pecho. Finalmente llegamos a la habitación y la dejé con cuidado sobre la cama. —¿Dormirás conmigo?— —No.— Quería que notara mi molestia, aunque, más que eso, lo que me molestaba era que no lo estaba; no estaba molesto. Es más, quería reír por todas sus ocurrencias y, en especial, quería averiguar dónde estaba ese tatuaje. —¿Qué? ¿Temes que robe tu virginidad y corrompa tu inocencia?— dijo con malicia. Me acerqué a ella y comencé a d

  • Dr. White   El tiempo pasa

    DANA[5 años después]Daniel y Axel se habían ido de joda, y de paso se habían llevado a los niños. Me molestaba, pero no era como que nos íbamos a quedar así.—¿Lista?—¡Más que lista!—Sí. ¿Y tú?——Más que súper lista—Esta sería una noche de chicas responsables, que habían dejado a sus esposos cuidando a los niños, en venganza de su gran hazaña de irse de joda y chocar el auto con los niños adentro.¡Menudos idiotas!¿Si así los dejábamos a cargo de los niños? Pues sí, de alguna manera tenían que volverse responsables. Además, Lili y Marina, su madre, estaban vigilándolos.No había nada de qué preocuparse, esta sería una noche de lo más tranquila.DOS HORAS DESPUÉS…Sam comenzó con la primera copa, y para qué decir que fue solo un trago, si seguido del primero perdimos la cuenta.Comenzamos a reír como locas y nos subimos a la barra, bailando de manera sexy, mientras que todos los sujetos que se encontraban en el bar silbaban y lanzaban piropos, desde molestos hasta unos que merecía

  • Dr. White   Un fraude

    [DANA]Poco después de que Daniel disparara, llegó la policía, repartidos en tres patrullas y detrás de ellos, dos ambulancias. Con ellos también llegaron mi hermano Axel y mi mejor amigo Ezra, quien iba acompañado de su esposa, Leah.Al vernos sentados a ambos cerca de las escaleras, se acercaron con rapidez a revisar si estábamos bien. Axel llevaba un botiquín y Ezra iba hablando por teléfono, bastante serio.Los paramédicos que iban acompañando a las unidades también se acercaron a nosotros, pero Axel insistió en revisarnos él personalmente, así que fueron a buscar el cuerpo de Alan. Mientras que una parte policial y el otro par de paramédicos se centraron en revisar el cuerpo del sujeto enmascarado, el cual se encontraba a la mitad de la sala, totalmente noqueado. Otros dos policías más subieron al pasillo, junto a los paramédicos, dónde se encontraba Alan, todavía inconsciente. Llevaban las esposas ya preparadas para prevenir cualquier acción del enfermo ese.—Mirate —Axel se colo

  • Dr. White   Una última vez, un último llanto de desesperación

    [DANA]Unos cinco minutos después de que Daniel se fue, subí al cuarto a revisar las maletas. Me sorprendí al ver la puerta de la habitación abierta, puesto que yo no recordaba haberla dejado así. O quizá sí. No lo sé, últimamente andaba con tanto en la mente que no podía pensar en nada más.Sí, si estaba disfrutando de mi luna de miel express. Sin embargo, quizá las palabras de las personas me afectaban más de lo que yo desearía y no podía dejar de pensar en que debía si o sí tomar ese tratamiento de fertilidad.Me preocupé por mi misma al verme tan afectada y casi obsesiva respecto al tema.Ya había concertado una cita con el doctor Smichd luego de hablar con Daniel y ahora que ya lo habíamos decidido ambos, me sentía más aliviada. En dos días nos reuniríamos con él en el Hospital Capital y terminaríamos de arreglar las sesiones que necesitaría para poder quedar embarazada.Me emocionaba, aunque quizá estaba siendo demasiado ilusa.Me senté en la cama y tiré de las maletas. Mientras

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status