LOGINEL PUNTO DE VISTA DE AMAROK
Conduciendo de vuelta a casa, sabiendo que ella se quedaría allí donde la dejé, no podía concentrarme en el camino. Mi mente estaba llena de las palabras de Romina, la situación de Azrael apareciendo en mi memoria de cómo la había dejado como una película, la forma en que nos conocimos pero sobre todo, la persona que realmente era.
Detuve mi auto cuando sentí que no podía seguir con esto, apoyé mi frente en el volante. Entre todas las lobas de aquí, entre todos los seres humanos, ¿por qué tenía que ser ella?
Rechazarla. Sólo había una manera de no hacerle más daño del que le harían mis errores.
Arranqué de nuevo el coche y con eso en mente, continué mi camino.
Rechazarla. Que así fuera.
—¡Merry, Merry! Merry, ¿dónde estás?— La llamé entrando en la mansión.
Finalmente vi a Merry salir de una de las habitaciones del pasillo por el que caminaba. Estaba con su amiga, la madre de Azrael.
—¿Amarok? ¿Qué ha pasado?
—Necesito hablar contigo... ¡Ahora!
Me di la vuelta dispuesto a esperarla en uno de los despachos de la mansión. Sólo oí cómo se disculpaba con su amiga y caminaba detrás de mí.
Con las manos en la cintura, oigo como Merry cierra la puerta tras de sí.
—¿Qué ha pasado?
—¿Dónde está?
—Amarok, tienes que hablar conmigo, ¿qué ha pasado?
—¡Tu amiga tiene que salir de aquí!
—Amarok, tú también estás hablando de tu compañera.
—¿Se lo has dicho?
—¿Qué?
Caminé hacia ella y sujetando a Merry por los hombros, la obligué a verme directamente a los ojos. No veía mis ojos pero el dolor y el coraje que sentía impresos en la cara de Merry me hicieron darme cuenta de que estaba cambiando, al menos mis ojos habían cambiado de color.
—¡Sácalas de aquí! No tengo pareja, me atrevo a rechazarla, la bruja lo dejó claro, no tenía pareja hasta que ella apareció. ¡¿Quién la acogió en esta casa, en este pueblo?! Yo era feliz sin ella!
Los ojos de Merry también cambiaron. Su loba estaba en control. —¡No la tomes conmigo, Amarok! No puedes soportar la idea de haberte declarado asesino de su hermana ahora que sabes que no puedes llevarte su corazón.
—¡Sácalas de aquí!
—Demasiado tarde, vas a sentir el dolor más terrible si ella se va.Una vez que encuentres a tu pareja, no hay nada en el mundo que pueda hacer que los separe.
—La rechazo, la rechazaré pase lo que pase. No tengo derecho a tener una pareja cuando otra persona perdió a su pareja por mi culpa.
Tomando de nuevo el control de mí mismo, di un paso atrás.
De repente dos golpes en la puerta. Me di la vuelta para no dejar que nadie viera por lo que estaba pasando en ese momento.
—Entra—, dijo Merry.
—Merry, siento mucho tener que molestarte pero mi hija, no encuentro a mi hija.
Miré a Merry y luego a la madre de Azrael.
—¡El bosque!— Dije.
Sin pensarlo más salí de la mansión.
Azrael no podía cruzar el bosque. En el mundo hay tantas cosas que no podemos entender hasta que nos enfrentamos a ellas, pero ¿quién nos garantiza que volveremos sanos y salvos?
Mis manos estaban manchadas con la sangre inocente de la pareja de alguien que no ha encontrado esa parte de sí mismo solo por mí.
—¡¿Azrael?!— Grité. —¡Azrael!
El atardecer estaba desapareciendo de este día. Azrael era sólo un ser humano, una criatura frágil que no podía cuidar de sí misma ya que no sabía que esto era otra parte del mundo.
—¡Azrael!
Finalmente la encontré a ella y a la orilla del río. Mi pecho subiendo y bajando dio el último suspiro de alivio.
—Azrael, ¿qué haces aquí?
PUNTO DE VISTA DE AZRAEL
Me sequé las lágrimas en cuanto escuché su voz. No había tenido la oportunidad de hablar con él, de conocerle pero por una extraña razón me sentí curada al oír su voz. Ni siquiera estar cerca de todos mis enamoramientos en mi corta vida me había hecho sentir así.
—¡Déjame en paz!
—¡No puedo dejarte sola aquí, Azrael!
—¡Déjame en paz! ¿Mi estúpida madre te envió a buscarme?— Me levanté dispuesta a enfrentarme a él.
El hombre se limitó a mirarme con tanta paciencia en la mirada que estaba segura de que podría hacer cualquier cosa para que perdiera la paciencia y se quedaría en la misma posición.
—Para el mundo es fácil hablar cuando no se sabe, ¿verdad? —Pregunté.
—No sé de qué estás hablando.
—Claro que no lo sabes. ¿Cómo puedes saberlo cuando lo único que sabes es estar rodeado de mujeres? ¿Cómo puedes saberlo cuando lo único que te importa es tu estúpida cara bonita y nada más?—. Me acerqué más a él.
Sonrió mientras apartaba la mirada. Incluso ese estúpido gesto era perfecto.
—¿Cuántos años tienes, mocosa?
Crucé los brazos sobre el pecho. —¿Mocosa? ¿Ahora soy una estúpida mocosa?
—¡Tenemos que salir de aquí, mocosa!— Y entonces me cogió de la mano y me hizo correr detrás de él.
—¡No soy una mocosa estúpida! ¡Suéltame!
PUNTO DE VISTA DE ALEX
Oyendo las hojas secas aplastarse bajo mis pies, podía sentir su sentido, podía oler su dulce aroma, podía sentir su tacto, podía oler su dulce perfume, podía saber que esta vez estaba cerca de mí. Había vuelto y esta vez nadie, nadie iba a separarme de ella. Mi compañera, mi dulce compañera.
—¡Encuéntrala, está cerca, puedo sentir su aura, estuvo aquí! —ordené a mi beta.
—Si, Señor.
—Recuerda, no dejes que se vaya esta vez. Hace cinco años no podía hacer nada. Es humana, hay muchas cosas que no puede entender.
—Sí. Señor. Esta vez no se escapará.
PUNTO DE VISTA DE AZRAELSabía que era demasiado tarde para salir. Sabía que si Amarok descubría que estaba aquí, me mataría. Pero cuando corría de vuelta al almacén, pude ver el coche negro de Zulema, lo que significaba que ella estaba allí con él. Corrí más rápido. No quería tener problemas con Amarok. No quería que me dijera lo que debía hacer y lo que no. Estaba viendo a Alex a espaldas de Amarok y quería seguir haciéndolo por las cosas que me había explicado esta noche.Con el pecho subiendo y bajando como si hubiera corrido una maratón, abrí la puerta principal y entré en la casa de la manada de un solo movimiento. Pensaba que había salido victoriosa cuando de repente sentí las miradas de tres personas sobre mí. Mi sonrisa se esfumó. ¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡Maldita sea! Fui una estúpida, fui demasiado estúpida al pensar que Amarok no se enteraría.La mirada de Amarok cambió al verme entrar. La mirada de Zulema también cambió al ver que Amarok me miraba. La única que me miró
PUNTO DE VISTA DE AZRAELTodavía muerto de miedo, Merry me había llevado a otra habitación del paquetón. Todo mi cuerpo temblaba, mi mente seguía en ese momento en el que si no hubiera sido por Alex, no estaría aquí, o al menos lo peor ya habría pasado. Amarok me trajo aquí pero, para ser sincera, estaba fuera de mí. Merry trató de tranquilizarme, pero era casi imposible hacerlo cuando este momento me traía viejos recuerdos.—Relájate, cariño, todo va a salir bien—, dijo Merry, preparándome un café.—No debería haber ido con ellos... No debería haber confiado en ellos... Me siento tan...—Shhh, cariño, shhh, no digas nada más. Amarok debe estar cuidando de ellos, Azrael, no tienes que decir nada más.Miré a Merry con los ojos llorosos. —¿Merry?—Sí, mi angelito.—Merry, ¿todos los hombres de aquí son así? Cuando Amarok me dijo que una manada no traiciona a los mismos miembros de la manada, quise creerle. Quería pensar que era diferente de nuestro mundo, ¡pero no, Merry! No es diferent
PUNTO DE VISTA DE AMAROKSalí del coche en cuanto llegué al almacén. Conrad y Merry salieron de la furgoneta que había conducido Conrad. Por fin habíamos vuelto. Los viñedos estaban limpios, el vino con cinco años de crianza había sido entregado y yo había firmado los documentos. Gracias al trabajo de mi gente todo ha sido posible.Conrad había estado conmigo todo el tiempo, porque cuando yo estaba ocupado con algo, él entraba en escena para salvar el día. Merry también había decidido acompañarme porque era la propietaria de una parte de todo el viñedo. Fue a firmar unos documentos para vender algunas de las viñas que había allí. Básicamente, todos teníamos muchas cosas que hacer y, en un estado de emergencia, tuvimos que irnos.No pude evitar suspirar cuando recordé que dentro de la empacadora estaba esa bestia rebelde. Ya sabía que Sandra había tomado la decisión de marcharse sin ella y me alegré de que tuviera la mente abierta cuando le dije que lo mejor para Azrael era quedarse aq
PUNTO DE VISTA DE AZRAELTRES DÍAS DESPUÉSDesde que Amarok me dijo que si quería salir con mi coche, tenía que hacerlo con Conrad haciéndome compañía. Yo no sabía conducir así que necesitaba la ayuda de alguien me gustara o no. Me moría por aprender a conducir pero me negaba a que Conrad me enseñara. Conrad me odiaba. Conrad me odiaba más de lo que había odiado a nadie en su vida, lo notaba por la forma en que me miraba con tanto desdén. Si Amarok no estuviera tan ocupado con sus cosas, ya le habría pedido ayuda. No entendía la razón del desdén de Conrad. Parecía ser feliz cuando Zulema estaba cerca de Amarok. Todo el mundo decía que Zulema iba a ser una buena Luna: era guapa, inteligente, astuta, sexy y todo lo que había que tener para ser una buena Luna.Al diablo con ser una Luna. Zulema competía conmigo por algo que yo no quería. Yo sólo quería mi libertad. Sólo quería olvidar que estaba aquí y volver a mi vida.Dando golpecitos con el pie en el suelo de madera, esperé el café qu
PUNTO DE VISTA DE AZRAEL—Y no necesitarás dejar la manada. Aquí lo tienes todo. Si necesitas algo o quieres ir al centro comercial, puedes pedirle a Conrad o a Merry que te lleven. El dinero no es problema, puedes pedir lo que sea y mi gente te lo traerá—, dijo Amarok sin dirigirle la mirada a Azrael; por el contrario, se mantenía ocupado en sus asuntos, haciendo cosas como firmar documentos, revisar y rayar otros. Era como si yo no fuera importante para él en absoluto. Podía estar allí todo el día con los brazos cruzados contra el pecho y a él no le importaría, algo que me molestaba. Quería arrancarle la cabeza. ¡Realmente quería arrancarle la cabeza!—¿Qué? ¿Ahora pretendes ser como un padre? ¡No necesito tu estúpido dinero, Amarok! ¡Sólo quiero ser libre! Al menos mírame cuando me hables—. Levanté la voz.Amarok respiró hondo antes de levantar la voz y me miró. —Por favor, Azrael, no quiero empezar una pelea contigo.—Bueno... ¡lo único que tienes que hacer es soltarme!—¡No puedo
EL PUNTO DE VISTA DE AZRAELSe me cortó la respiración. Mis latidos aumentaron y mis miembros se congelaron. Tenía la cara de Amarok tan cerca de mí que sabía que si me acercaba unos centímetros volvería a besar sus labios carnosos. Todo mi cuerpo ardía de deseo, ¡Sí! Así se llamaba esta emoción, ardía en deseo. Al tenerlo tan cerca, los recuerdos me asaltaban. ¡Joder! Recuerdo cuando me besó el cuello, la clavícula y bajó un poco. '¡Bésame, cabrón de mierda! ¡Bésame ahora!’ —¿No lo entiendes, verdad, Azrael? —Susurró tan cerca de mí que sentí su aliento en toda mi cara. —No sé de qué estás hablando—, le dije. No pude evitar mirar sus labios carnosos. —¡Me hirvió la sangre cuando vi que estabas a punto de entregarte a él! Se me fue la cabeza. Azrael, ¡lo habría dado todo por estar en el lugar de ese hombre! Eso era exactamente lo que quería oír. Quería saber qué era lo que le había hecho pegar a Charlie. Sin embargo, no iba a ser la primera en ceder. ¡Me gustaba! ¡Me gustaba có







