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Capítulo 2: Eres una sinvergüenza.

Author: Valentina S.
last update publish date: 2024-03-22 18:35:37

CAP 2

Mía no podía creer que Mandy no solo se atreviera a venir aquí después de lo que hizo, sino que ahora empieza a fingir y a mentir. ¡Hace un rato, ella quería matarla! Y ahora se hace la buena. 

Sin poderlo soportar más, Mia llena de rabia se sienta con dificultad, para encarar a Mandy. 

— ¿Por que tu estas aquí? Mandy Miller, tú eres quien intentaba matar a mis hijos, no quiero ver tu cara, vete!

El rostro de Bruno se llenó de indignación al escuchar tal reproche.

— Pero hermana, Mía, ¿de qué estás hablando? ¿Cómo podría empujarte? Cuñado, mi hermana está tan enojada, pero yo nunca hice algo así. Créeme por favor.

Bruno miró a Mandy, sabía que como habían mantenido una relación secreta desde hace un tiempo, Mandy podría tener motivos para no querer que nazcan los bebés, sin embargo no cree que Mandy pueda ser capaz de hacer algo así. 

 Ella es una chica gentil y amable que siempre pone a su familia en primer lugar. A menudo incluso lo convence para que visite más a Mia y esté al pendiente de los bebés en su vientre, solo que él mismo no quiere hacerlo. Él incluso quiere dedicar su tiempo al trabajo ,no a su pareja embarazada, lo que hizo por un motivo que no se atrevió a reconocer.

Bruno estaba junto a la cama, mirando el rostro pálido de Mia, sus labios sin sangre y sus ojos cerrados. No podía simplemente apoyar a Mandy de manera tan obvia. Pero tampoco se atrevió a echar toda la culpa a Mia, porque todos saben que él se va a casar con Mia Miller y no puede renunciar el compromiso tan fácil, la fama de la familia Miller es lo que necesita ahora.

— Cuñado. Todo es culpa mía, no debería quedarme más aquí. Si no estuviera aquí, mi hermana no estaría tan enojada que perdería la racionalidad y diría estas palabras: No quiero ser un obstáculo entre ustedes. Me retiro. — Suspiró Mandy con los ojos humedecidos al ver que Bruno seguía sin decir nada. 

Mia quería exponerla, pero en este era demasiado débil para hacerlo.

— Mandy, vuelve, creo que no hiciste nada para lastimar a Mia. Es obvio que Mia está demasiado triste por este incidente, por lo que se quedó confundida por un momento, Mia, deja de ser ridícula y discúlpate con tu hermana rápidamente. Todos somos una familia, así que este asunto se acabó.

— ¿Quieres que le pida disculpas? ¿Hablas en serio? ¿No te das cuenta que fue ella quien me lastimó? Bruno, te ruego que entiendas la situación, ella está poniendo en riesgo a nuestros hijos, está tratando de hacerme daño, ¿no lo ves? — Preguntó Mia desesperada, mirando a su prometido, esperando que él le creyera. 

En un instante, para la sorpresa de los presentes, Mandy se acercó más a Mía y se arrodilló frente a la cama. 

— Mia, te pido perdón, sé que no te gusto porque soy la favorita de nuestro padre, si así puedes sentirte mejor, tengo toda la culpa. — Sollozó Mandy, mientras Mía solo la observaba sin palabras por su buena actuación. 

— Mandy, ¿Qué estas haciendo? te dije que te creo, ¿por qué haces esto? ¿Acaso de verdad dañaste a Mia? — Bruno exclamó.

Bruno quería apoyar a Mandy para ayudarla a levantarse, pero Mandy insistió en permanecer arrodillada, negando con la cabeza con lágrimas empezando a caer por su rostro. 

Mia frunció el ceño recordando como ya había visto este truco antes, sabía muy bien como esto funcionaba, ella lo aprendió cuando eran niñas. Mandy fingía ser inocente cuando ella quería incriminarla. 

— ¿Eres una mujer sin sentimientos o qué? Mia, vas a ser una madre tienes que ser muy compasiva, y estas siendo tan despiadada y cruel para ver a tu hermana arrodillándose ante ti. — Reclamó Bruno furioso, para él Mandy era inocente y Mía solo quería molestar a su hermana. 

— No, cuñado, déjame pedir las disculpas a mi hermana. Si ella puede sentirse mejor, puedo seguir así hasta que esté satisfecha. — Suspiró Mandy sin dejar de llorar, luciendo lastimera. 

— ¡Mira lo que estás haciendo Mia Miller, estás acosando a tu propia hermana, no puedo creer tener una prometida como tú! — Masculló Bruno apretando los dientes mirando a Mia con ojos ensombrecidos al ver que ella no le decía nada a Mandy para que se  levantara. — Ya basta, levántate Mandy, eres una buena niña, no vale la pena disculparte de ella arrodillándote.

Mia estaba tan enojada ante los reclamos de su prometido y como él le creía a su hermana en lugar de a ella, que el dolor en su corazón y la rabia se extendieron a todo su cuerpo, de una manera tan abrupta que su barriga comenzó a doler nuevamente. 

Sentía como si alguien le estuviera apuñalando en la barriga con la punta de un cuchillo repetidamente, el dolor fue tan fuerte que sintió como si perdiera algo y comenzó a retorcerse en la cama, sosteniendo su estómago. 

— Doctor, ¡Llama al médico! ¡Me duele! — Gritó Mia, con su cuerpo contrayéndose por todo el dolor que la embargaba. 

— No te muevas, no luches, m*****a Mía, ¿estás loca? ¿Estás empezando a sentir dolor de nuevo por esta cosita? ¡Qué mujer tan problemática! — La regañó Bruno, creyendo que ella estaba exagerando para evitar disculparse.

Escuchar su indiferencia y como él ni siquiera se preocupaba por ayudarla de inmediato, hicieron que el corazón de Mia doliera más por la amarga decepción y quiso echarlo de inmediato.

Y como sabía que ni él ni Mandy la ayudarían, Mia usó todas sus fuerzas para extender la mano e intentar presionar el botón de llamada de emergencias.  Pronto, varios miembros del personal médico se acercaron a Mía. 

— Familiares de la paciente, por favor apártense.

Bruno miró con desdén como los médicos se llevaban a Mía en una camilla hacia el quirófano y se dio la vuelta para ver a Mandy llorando. Sacó su pañuelo y trató de secar las lágrimas del rostro de la joven, como si la persona que estaba siendo enferma no fuera su pareja, sino lo que tenía frente a él.

— Bruno, no esperaba esto. Lo siento, si los hijos de mi hermana no se salvan, prefiero pagar por la vida de mis sobrinos.

— No digas estupideces, Mandy, todos estarán bien, especialmente tú, debes estar bien, porque yo… me ocuparé del asunto de esa mujer tarde o temprano y me casaré contigo.

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