LOGIN¡Es imposible hacerse esposa de tal tipo!
Estoy sentada en una silla rudimentaria en mi esquina favorita de la calle Montpelier, esperando a que me den una hamburguesa bien sabrosa y nada "delicado ni con clase" como lo que sirven en la mansión. Todavía estoy un poco enojada! Realmente no puedo superar lo que pasó allí, sigo recordando una y otra vez las escenas
-Aquí tienes!!. - el vendedor me saca de mis cavilaciones, es muy amable y tiene una enorme sonrisa en el rostro. Es mi vendedor favorito, lo conozco desde hace años y siempre me trató como su hija. Se llama Thomas y tiene una esposa muy buena, como también hermosa. - una hamburguesa con una mezcla especial!
Miré a la hamburguesa con adoración y Le di un gran mordisco
-Está delicioso!!. -Le sonreí. - señor ésta nueva creación suya definitivamente va a vender!!
-De verdad!?. - me miró con cariño, cuando de repente su expresión se volvió sería.
Al ver mi cara de confusión siguió
-Últimamente no ha estado viniendo pequeña Abbey. -me miró con el entrecejo fruncido. - Así que estaba preocupado sabes?
-eh eh. - traté de buscar las palabras adecuadas para describir mi vida mientras bajaba la hamburguesa en la mesilla de su local. - varias cosas sucedieron en mi vida..
Una fuerza increíble me sujetó de uno de los brazos
-Qué?..
-No huyas!. - Evan me miraba con mucha intensidad.
Porqué se supone que él está aquí y me sostiene de uno de mis brazos?
Sin dejar que yo diga nada me sacó a rastras de nuevo, y pedí disculpas al vendedor con los ojos, a lo cual él asintió entendiendo
-E.. Evan..
-Abbey tú.. - sin terminar la oración negó con la cabeza. - vámonos
Y me siguió arrastrando por las calles
-Hey. Espera. Déjame ir!. - traté de que mis pies se clavaran en el piso. - Yo no quiero!. Absolutamente no voy a volver!
Entonces él volteó hacia mí y me atrajo hacia él
-Yo no hablé de volver ni nada!!. - soltó un poco el agarre que tenía sobre mi. - deja de hacer tanto alboroto. - dijo mirando mal a las personas que se estaban arremolinando a nuestro alrededor
Lo mire confusa, entonces aprovechó para seguir hablando
-Quería confirmar tu "manera de diversión" así que... - volteó un poco el rostro hacia las calles. - muéstrame los alrededores
Él se sonrojo?. Evan el frío acaba de sonrojarse por un pedido tan simple?
Lo miré sorprendida, porqué un gesto de su rostro de forma tan simple hace que me parezca tan bonito y adorable?
-Es inevitable entonces..
Me agarró de la mano y yo entrelace los dedos con los de él mientras caminábamos sin un rumbo fijo.
Pasamos muchos lugares, hice que por primera vez comiera una hamburguesa, "comida de plebeyos" según él lo cual me mató de la risa
Cantamos a todo pulmón en un karaoke, bueno en realidad yo acaparaba todo el micrófono mientras el me miraba con una mezcla de entre diversión y vergüenza porque las personas nos miraban y se reían por tan pésima actuación mía. Y eso que en ningún momento solté el brazo de Evan lo cual a él también le comprometía.
También jugamos varias horas en las máquinas con un brazo para sacar peluches dentro de una caja de cristal, y por más que peleabamos por quien debía manejar el brazo para ganar un peluche, luego nos atacaba la risa olvidándonos de tal cosa.
Es extraño, aunque pensé que era frío y opresivo, y definitivamente no sería capaz de entender a otros..
Ahora mismo ganamos un peluche en forma de pato
-Ahora mismo. - me siento muy emocionada por tan bonito peluche. - gracias a ti, me siento feliz. - salto hacia él y lo abrazo con todas mis fuerzas
Los dos nos miramos un segundo antes de que yo me alejara completamente de él al darme cuenta de la sinceridad de mis palabras y de mis acciones
-Whaaa!!! Yo no... - él volteó la cara para que no pudiera percatarme de su sonrojo y yo no sabía qué decir ni qué hacer
-Ya veo. - levantó el rostro hasta mirarme fijamente. - no puedo tomar tus palabras ligeramente, uh?
Ésta vez fui yo la que se sonrojo, su rostro estaba tan iluminado que me parecía un ángel, completamente opuesto a todo el dolor que vi anteriormente.
Estaba sonriendo y era tan apuesto que me daba miedo.
Tu-tun Tu-tun mi corazón latía muy fuerte y lo escuchaba en mis oídos
Él simplemente siguió caminando sin dar explicaciones
-Date prisa y muéstrame el siguiente lugar. - ordenó alejándose rápidamente por la vergüenza
Estaba tan absorta en mis pensamientos que cuando entramos a la librería enseguida perdí de vista al chico de ojos verdes
-Me pregunto dónde está Evan?
Miraba en todas las direcciones con mi peluche entre mis brazos, mientras iba caminando entre los pasillos silenciosos
-Ah!. - a lo lejos veo una silueta parecida
Me acerco rápidamente y lo encuentro leyendo uno de los libros de negocios empresariales
-Wow estás leyendo algo que parece difícil.- observé a su lado algunas de sus palabras mientras agarraba uno de los costados del libro para abrirlo más hacia mí. - Eso no es lindo ni interesante. - me quejé
Me miró irritado por la invasión de espacio pero me ignoró mientras seguía leyendo
-He estado pensando, pero..- hice una pausa sopesando mis palabras. - Evan, nunca has tomado un respiro antes, eh?
-Y qué si no lo he hecho?. - salió a la defensiva nada más al terminar mi oración con el ceño fruncido
Como pensaba..
-Eso no es bueno. - lo miré directamente a los ojos para que sepa que hablo enserio. - terminarás con estrés
-Cállate. - me dio un golpecito en la cabeza con el libro y dio media vuelta dejando el libro en su lugar
-ouch!. - me quejé, pero en realidad solo era para fastidiar, porque no lo hizo con fuerza
-Incluso con esto. - observó un punto inexistente a mi izquierda con los ojos opacos, como si estuviera muy lejos recordando algo serio. - Aún no estoy haciendo lo suficiente
Lo observé irse con arrogancia, pero de nuevo esa mirada de dolor en sus ojos no pasó desapercibido para mí. Que tanta tristeza guarda en su interior y lo cubre con arrogancia? Porqué se esfuerza tanto? En realidad la verdadera pregunta es; En qué se esfuerza tanto?
Su mecanismo de defensa es fingir egocentrismo, de eso ya me di cuenta en el poco tiempo que pasé con él
Y sinceramente.. No puedo pensar convertirme en su esposa, pero.. La inmensa oscuridad y tristeza que tiene en su interior no debe tenerlo él solo.. No pasa nada si me quedo por un poco más de tiempo con él verdad?
Abbey tomó la mano extendida hacia ella, de buena voluntad. Le sonrió a su novio, dentro de unos minutos, ya esposo.—Es extraño—Abbey miró de reojo cuando escuchó el suspiro profundo de Evan mientras el padre comenzaba con el evento—. Todo este tiempo estuve esperando por este día. Y aún así me siento tan nervioso—Él no estaba mintiendo. Sentía ardiendo su nuca y la punta de sus orejas—. Ni siquiera puedo mirarte correctamente a la cara. Te ves demasiado hermosa y perfecta para mí.Abbey suavizó sus ojos al sentirse completamente llena de amor. Conmovida por las palabras de su novio.Así es siempre. Ahí va él otra vez, suavemente aumentando el amor de ella por él. —También te ves muy guapo, Evan.Es por eso que Abbey se enamora de él cada vez más.El padre siguió leyendo el papel en sus manos: —. En la salud y en la enfermedad, deben amarse y honrarse todos los días de sus vidas…—Padre—Evan lo silenció impacientemente, evitando que siguiera con el monólogo. El padre lo miró fijamen
Algunos años más tarde…—Ama Abbey…—Stephen golpeó la puerta y esperó a que la susodicha gritara “Adelante” para poder pasar dentro de la habitación—. Los invitados ya llegaron.Abbey se giró, desviando la mirada del enorme ventanal de la iglesia. El viento hacía ondear su velo como si fuese una orgullosa bandera. El vestido blanco vaporoso y largo la hacía parecer una verdadera ángel que llegó a la tierra para repartir el bien. Sus doncellas, Jaida y Jane terminaron de arreglar su cabello, sonriendo tan felices por ver a su ama casarse como dijo desde un principio.—Sí, gracias Stephen—sujetó mejor el ramo de novia, les sonrió a sus doncellas para luego agradecerles por ayudarla a vestirse y respiró hondo para sacarse los nervios. Se casaba, no era motivo para estar nerviosa, ¿Verdad?—. Ya voy a ir.(...)—¡Felicidades por tu matrimonio!—El grupo de amigos que estaba presente en la iglesia vino a saludar a la preciosa novia.—¡Amigos! ¡Vinieron!Estaban Mercy, Ryan, Roan, Alastor, Da
Evan vio la puerta cerrada. Todas las cosas se estaban cayendo en el camarote por el balanceo bruto y desestabilizado del barco que se estaba hundiendo. Él aún en el suelo, con la pierna atrapada debajo de un estante grande y pesado. El agua ya entraba hasta por debajo de su cadera. Miró la cadena que tenía entre los dedos, debajo del agua. La apretó con fuerza. Iba a morir ahí.—Estoy bien con esto—susurró para sí mismo, aceptando el hecho de que salvó a su prometida y que ahora él morirá en paz al saber que ella está fuera de peligro, probablemente—. Solo si Abbey moría no iba a poder con mi propia vida. Ahora estoy bien con mi decisión…El barco hizo otro movimiento brusco lo que hizo que el agua entrara ya hasta su cintura. Recordó la sonrisa radiante e inocente de su novia. —Abbey…—llevó el medallón de la mitad de un corazón a sus labios, recordando que al menos la otra mitad la tenía su prometida y que lo iba a recordar para siempre—. ¡Te amo!La puerta se abrió tan de repente
Mont recibió el puñetazo número 45 en la cara. La sangre le salpicó los labios y los dientes. Los escupió con rabia, sin apartar sus ojos rojos de los que lo rodeaban.Uno de ellos soltó una carcajada al verlo tan maltrecho y desafiante, como si aún tuviera fuerzas para intimidarlos.—¿No te das cuenta de que te has buscado esto tú solito? —le espetó—. Si nos hubieras hecho caso cuando te lo pedimos amablemente, te habrías ahorrado este sufrimiento. ¿O es que te gusta que te peguen?El otro chasqueó la lengua.—Bueno, no importa, si es ese miedoso niño, estoy seguro de que sí vendrá y aceptará de buena gana el trato.—Vamos a obtener un montón de dinero gracias a ti…Mont sonrió mientras saboreaba el sabor de su propia sangre en su boca.—Mi sobrino…no es ingenuo, ¿Saben?En ese momento, un enmascarado secuaz abrió la puerta con fuerza.—¡Alerta! ¡Tenemos compañía y se acerca muy rápido!Los demás salieron a ver qué ocurría. Una estela de espuma les seguía. Una moto acuática se lanza
—¡Oh, no, están secuestrando al CEO Jones!—¡Tío Mont!—Evan lanzó un grito desesperado mientras se aferraba al pasamanos y observaba cómo los secuestradores arrastraban el cuerpo inerte de su tío a una lancha rápida.—¡Evan, no hagas ninguna locura!—Abbey abrazó a su novio que estaba a punto de saltar desde el piso de arriba hasta la cubierta del crucero para perseguir a los que se llevaban a su tío.El mayordomo, que estaba cerca, se dirigió al personal del crucero:—¡No se queden ahí parados! ¡Llamen a la guardia costera ya, es una emergencia! ¡Movilicen a los uniformados!Abbey seguía con la vista fija en la lancha que se alejaba, sin poder asimilar lo que acababa de pasar.—¿Qué está ocurriendo? ¿Qué ha sido todo esto?Stephen cogió una manta y la puso sobre los hombros de Magali, para que se sintiera un poco más protegida.—Es increíble que esos individuos hayan sido capaces de secuestrar al CEO Mont Jones.—¿Qué?—Abbey se giró hacia el mayordomo—. ¿Sabes algo Stephen? Tienes que
La sorpresa solo tardó en su sistema dos segundos. —¡Abbey!Evan la vio desde el barco y se lanzó a correr hacia la entrada, donde unos trabajadores estaban a punto de retirar la escalera.—Vamos, ya zarpamos. Quiten eso de ahí...Pero Abbey no se dio por vencida. Aceleró el paso y se abrió paso entre la multitud.—¡Dejen esa escalera en su sitio! —gritó, haciendo que los trabajadores se apartaran asustados.Subió los escalones de dos en dos, con el corazón en un puño. Solo quería llegar al barco y abrazar a su prometido. Pero el barco ya se había separado del muelle.Miró hacia abajo, al mar inmenso y oscuro. No sabía nadar.—No lo voy a conseguir...Los trabajadores le gritaron desde abajo:—¡Para!—¡Es muy peligroso! ¡Te vas a caer!Abbey cerró los ojos.—Solo quiero estar con Evan...—¡Abbey! —la voz de Evan resonó desde el barco. Estaba en la puerta, con los brazos abiertos y una sonrisa radiante—. ¡Ven! ¡Salta y yo te cojo!Abbey le devolvió la sonrisa, retrocedió unos pasos pa







