Compartilhar

Capítulo 4: El Rapto

Autor: Zuly C
last update Data de publicação: 2025-11-11 03:37:49

―Señor, será mejor que se siente para que puedan suturarle la herida. ―Chely mordió el labio, sin poder evitar mirar el cuerpo bien trabajado del hombre antes de cerrar la cortina―. Cielo, ya viene el doctor y una asistente, ¿vale? ―Le sonrió al pequeño paciente, luego tomó del brazo a Lía y la arrastró hasta la sala de insumos―. ¿Puedo saber por qué estás tan pálida? ―preguntó alzando las cejas―. Noventa y nueve por ciento de efectividad… uno de…

―Dios… ―susurró Lía, por fin respirando.

¿Por qué había escuchado esa voz? ¿Cómo podía estar embarazada? ¿Había tomado demasiado tarde la pastilla? ¿Qué se suponía que debía hacer ahora, cuando apenas empezaba su primer año de universidad?

―No puede ser… ―empezó a hiperventilar.

Chely le pasó una bolsa, abrazándola con fuerza.

―¿Qué piensas hacer? ―preguntó sin rodeos.

Lía cerró los ojos y apoyó la cabeza en el hombro de su amiga.

―No puedo tener un bebé ―negó entre lágrimas―. Apenas tengo para pagar mis estudios y las deudas del hospital de mi abuela.

―Ay, cariño ―Chiara la abrazó más fuerte―, con el corazón tan blando que tienes, dudo que seas capaz de interrumpir el embarazo.

Lía guardó silencio. Era una decisión imposible. No quería traer un hijo al mundo sin poder ofrecerle nada.

―Podría darlo en adopción… ―murmuró, en un hilo de voz.

Chely arqueó una ceja.

―¿Segura? Lo llevarás nueve meses en tu vientre. ¿Crees que podrás entregarlo después?

Lía tragó saliva. Sería un golpe brutal, pero no veía otra salida.

―No pienso matarlo ―las lágrimas se desbordaron―, pero tampoco puedo mantenerlo. Estudiaré embarazada y después lo entregaré. Solo… ayúdame a buscar una buena familia.

Chely la miró preocupada.

―Siento que estás acelerando la decisión. ¿Y si buscas al padre del bebé? Dijiste que tenía dinero. Quizás él podría hacerse cargo.

―No sé cómo se llama ―confesó avergonzada―. Fue un trato… un acuerdo. Solo eso. El dinero fue en efectivo, sin nombres ni promesas. ―Suspiró con cansancio―. Ya no estoy en Roma. Dudo que el destino vuelva a cruzarnos. ―Se puso en pie con decisión―. Mañana mismo subiré a obstetricia para pedir ayuda. Lo daré en adopción.

Chely la observó, sorprendida por su frialdad.

―A veces me asustas, Lía ―admitió en voz baja.

Lía le sonrió, aunque sus ojos seguían húmedos. Estaba acostumbrada a perder. Era más fácil no encariñarse con nadie. Su vida con Evelyn había sido suficiente, y desde que ella se fue, todo lo demás le parecía prescindible.

Adrik fue suturado entre gruñidos y amenazas. No quería quedarse quieto. Sabía que la voz que había escuchado era la suya.

Lía Morgan, estaba embarazada y llevaba a su hijo en el vientre. Sus miradas de cruzaron por un segundo, rápidas y no pudo apreciarla bien, pero sabe que es ella.

Nikolai apenas logró mantenerlo quieto el tiempo suficiente para cerrar la herida. Cuando el médico se retiró, Adrik lo fulminó con la mirada.

―Señor ―dijo Nikolai con tono firme―, Lía Morgan, diecinueve años, estudiante de Medicina, voluntaria en este hospital.

Adrik arqueó una ceja. El idiota ya la había investigado.

―¿Y qué esperas para traerla?

―No podemos hacerlo así como así. ―Nikolai echó un vistazo alrededor―. Esa amiga suya podría causar problemas, pero esta noche, señor, ella estará en la mansión. Lo prometo.

Adrik asintió con una sonrisa fría. Le habría encantado entrar y llevársela él mismo, pero por primera vez prefirió ser prudente. No podía arriesgarse a hacerle daño.

―Trátala bien ―gruñó―. Y asegúrate de que mantenga a mi hijo dentro de ella.

Nikolai asintió, ya lo tenía todo planeado.

Lía fue un desastre el resto del día. Derramaba líquidos, olvidaba muestras, confundía nombres. Su mente estaba en otro lugar. Esa fachada de calma que intentaba mantener era solo un frágil muro a punto de romperse.

―Nos vemos mañana ―se despidió de sus compañeros mientras salía del hospital. La noche estaba fría, justo como le gustaba.

―¡Dios mío! ―jadeó al ver a un hombre aparecer de repente frente a ella―. Lo siento, venía distraída. ―Sonrió nerviosa y aceleró el paso.

―Veo que olvidas rápido a las personas, doctora ―dijo una voz masculina a su espalda.

Lía se quedó inmóvil, era esa voz de nuevo… No podía ser.

―Para alguien tan brillante, eso resulta curioso, ¿No lo crees? ―añadió él, y su tono la heló.

Giró lentamente. El hombre estaba ahí, alto, de cabello rubio y ojos dorados, con una sonrisa que mezclaba poder y peligro.

―Hola, señorita. ―Su acompañante, un hombre de cabello oscuro y mirada fría, abrió la puerta de un auto negro―. ¿Le apetece un paseo?

―No. ―Retrocedió un paso―. No iré con ustedes, y si no quieren que grite, será mejor que se larguen.

El pánico la invadía sin entender por qué. Debería sentirse aliviada, ¿No? Él era el padre de su hijo y, sin embargo, algo en su mirada la hacía temblar.

―¡No, déjeme! ―gritó cuando Nikolai la levantó en brazos.

―Por favor, hágame la tarea más fácil ―pidió él, intentando no perder la calma.

Lía pataleó, arañó y golpeó con desesperación.

―¡Te juro que te arrancaré los ojos! ―gritó al verse dentro del auto―. ¡Déjame ir, por favor! ―Sus lágrimas se mezclaban con su rabia.

Intentó abrir la ventana y gritó con todas sus fuerzas.

―¡Auxilio!

Nikolai maldijo en voz baja. Nunca pensó que una mujer tan menuda pudiera ser tan peligrosa.

―Mierda ―gruñó, doblándose del dolor tras recibir un pisotón directo en la entrepierna.

Lía aprovechó el momento para saltar del auto, cayendo de rodillas sobre el asfalto. Levantó la vista… y su respiración se detuvo.

Los zapatos negros y brillantes, el porte dominante y esos ojos dorados fijos en ella.

―Hola, gitana ―dijo Adrik Volkov con una sonrisa lenta, oscura y letal.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • El Padre De Mi Hijo: Raptada Por El Mafioso    Epílogo

    ―¡Quiero a la zorrä frente a mí ahora! ―Exigió Chely furiosa―. Tuvo la decencia de darle el número a mi marido. ¡La quiero aquí! ―Miró a los hombres quienes permanecían inmóviles, nerviosos. ―Yo les dije que no lo hicieran ―Nikolai miró a su mujer―. Nena, estás embarazada, por favor… ―La bofetada lo calló en el acto. ―¿Crees que mi enorme vientre con tres niños me detiene a disparar un arma? ―Lo miró a los ojos―. ¿Quieres que compruebe que sí puedo? ―Le arrebató el arma aprovechando que él jamás la trata con brusquedad―. ¿Disparo, cielo? ―Lo apuntó con una sonrisa desquiciada. ―Moran ―El aludido llegó en tiempo récord―. Muéstrale a mi mujer porque di la orden ―Rápidamente Moran reprodujo un video. ―Fue vendida al mismo burdel al que vendimos a Marcos ―Sonrió Moran―. El señor le dejó en claro que era casado y ella no escuchó, así que está pagando el hacerla pasar por un mal momento ―Chely miró a su marido con una enorme sonrisa en los labios. ―¡La vendiste por mí! ―Chilló llena de

  • El Padre De Mi Hijo: Raptada Por El Mafioso    Capítulo 109: Dos Pájaros De Un Tiro

    Todos voltearon a ver a Chely y la mirada de horrorizada de Pedro fue alimento para su alma. No le daba ni una pizca de lástima, él la usó para hacerle daño al hombre que ama y después quiso hacerles daño a todos solo por lo que le pasó a la zorrä de su hija. ―No lo sé, pero podríamos verlo ―Lía le guiñó a su amiga―. Hay que girarlo, abrirle las nalgas y después echarle solo una gota ―Miró a Moran quien es el que se está haciendo cargo. ―Bien, traeré un mejor recipiente ―Salió del lugar para buscar lo que necesitaban.―Esto te va a doler ―Nikolai lo miró a los ojos―. Sí, te has dado cuenta de que no debiste meterte con ella ―Río―, ¿Por qué no aprendiste de la putä de tu hija? ―Le pareció estúpidø. Pedro negó, imploró y suplicó con la mirada, pero nada de lo que hiciera era visto. La desesperación en él fue tanta que no sabía como hacer para que le hicieran caso. No podía procesar lo que le estaba pasando, se suponía que él había ganado, ¿Cómo fue que todo se complicó? ¿Cómo es que

  • El Padre De Mi Hijo: Raptada Por El Mafioso    Capítulo 108: Venganza

    La caída del enemigo fue fácil una vez fueron identificados. La sorpresa de saber que Pedro era el padre de Griselda fue grande para todos y más aún saber que usó a Chely para acercarse a Nikolai para vengarse de lo que le hizo a su yerno. El cargamento de Damir fue recuperado en su totalidad y dos organizaciones fueron destruidas en cuestión de días.Marcos fue puesto bajo el mando de Lía quien no tardó ni un solo día en iniciar con la tortura del hombre en su camino a la feminidad. Pedro por su parte, ha estado en una habitación oscura encerrado recibiendo tres comidas al día y teniendo contacto cero con nadie. Cualquiera diría que eso no era un castigo, pero estar solo con sus pensamientos sabiendo lo que le espera es una de las peores torturas que pueden existir. Esperar algo que llegará, pero sin saber cuando exactamente es una sensación desagradable a gran escala. Nikolai no quería hacer nada más que mirar a su mujer y estar ahí a su lado. Había pasado dos semanas desde que c

  • El Padre De Mi Hijo: Raptada Por El Mafioso    Capítulo 107: Plan Con Maña

    ―No te muevas ―Al tener varias armas de su propia gente contra ellos los dejó petrificados a todos. Nikolai miró a su mujer caer de rodillas a suelo con ambas manos puestas en la herida de su vientre. Había visto tantas cosas y nada le había estremecido el corazón como la mirada temerosa de su mujer. ―¿P-por qué? ―Susurró Chely mirando al hombre con lágrimas en los ojos.―¿Por qué? ―Ladeó la sonrisa―. ¡Mataste a mi hija! ―Todos lo miraron visiblemente sorprendidos―. Me arrebataste a mi hija y me vi forzado a ver todo lo que le hiciste ―La miró con asco. ―¡Tú la salvaste! ―Gritó Lía frustrada por no poder ayudarla.―Por supuesto que la ayudé ―Pedro los miró con una enorme sonrisa de satisfacción. Habían pasado años y finalmente los tiene donde quería―. Necesitaba acercarme a ustedes ―Señaló a Adrik y Nikolai―, pero más a ti ―Se centró en Nikolai―. Destruiste el imperio que creé para mi hija, mataste a su esposo y después la abandonaste como si fuera una putä ―Endureció el gesto―. Te

  • El Padre De Mi Hijo: Raptada Por El Mafioso    Capítulo 106: Viaje

    La llegada a Alemania fue discreta, todo lo hicieron bajo el radar, pero sabían que posiblemente el enemigo estaba al tanto, ya que convocaron a la mayoría de los hombres que trabajaban para ellos y uno que otro aliado. Es claro que entre ellos está el traidor que los ha estado vendiendo siempre que puede. Quien sea que se lleve ese honor aceptan que es bastante astuto y bueno en lo que hace, no ha sido más que un grano en el culo y los ha puesto entre la espada y la pared más veces de las que les gustaría aceptar.Chely respiró profundamente, no están actuando a la ligera por lo que parecen más turistas que otra cosa. Su pervertido está molesto con ella y lo sabe a la perfección, él le hace el amor con intensidad, pero algo en él es distinto. ―Amor ―Nikolai que estaba de espaldas no se inmutó en girar. ―¿Qué sucede? ―Preguntó casualmente mientras limpia su arma favorita. ―Pervertido ―Insistió Chely sin responder a su pregunta. ―¿Qué pasa? ―Cuestionó con impaciencia, pero sin gir

  • El Padre De Mi Hijo: Raptada Por El Mafioso    Capítulo 105: Tras El Enemigo

    Nikolai resopló al escuchar la voz de su mano derecha, él no apartó la mirada de su mujer. No quería dejarla ir sin más, necesitaba que le contara lo que sea que la atormentaba, pero la insistencia de Moran lo hizo gruñir. ―No tardaremos ―Se puso en pie―, no creas que esto ha terminado ―La miró con seriedad―. Se supone que no me ocultarías nada, hace seis putos meses me lo prometiste mientras nos dábamos el sí ―Dándole la espalda se metió al closet para cambiarse de ropa.Chely pasó saliva con dificultad, sabe que lo está decepcionando, pero no es su culpa tener tanto miedo a lo que ahora sabe. Apresurándose a alistarse para que su pervertido no tenga excusa de dejarla a un lado, también se metió al closet para sacar su ropa.Seis meses había pasado desde que se casó con el amor de su vida, seis meses desde que acabó con la vida de Griselda y llevó su venganza a cabo. Meses en los que su trabajo no se ha detenido y donde ha crecido como la reina de la mafia que es. Su marido es uno

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status