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Con destino a Roma

Author: P.LANCO
last update publish date: 2026-04-24 12:29:31

POV Alexandra

La renuncia la escribí en veinte minutos, no porque fuera fácil sino porque ya tania claro que iba a escribir, había tardado tres días en terminar de decidir, días de no contestar las llamadas de Adrián, de no ir a la oficina. En esos dias me quede en mi apartamento con Amyra organizando todo.

El texto fue breve y sin explicaciones personales, lo envie por correo directamente a Miguel, con copia a Daniel, a las siete de la mañana de un jueves.

Luego cerré la computadora y caminé
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  • EL SECRETO DE AQUELLA NOCHE   Una mala idea por decisión propia

    El sudor los mezclaba en la penumbra y cada gemido se deshacía en el aire como una verdad que ninguno de los dos había querido decir en voz alta. Katte se aferró a él no solo por el impulso del momento sino por la necesidad de sentir algo que no fuera vacío.El ritmo fue cediendo poco a poco transformándose en algo menos urgente y más profundo. Damián apoyó la frente contra la de ella respirando con dificultad como si acabara de atravesar algo más que un simple encuentro. Por un instante no hubo pasado ni firmas ni nombres ni errores. Solo ese silencio compartido.Katte cerró los ojos todavía con el pulso acelerado. —Esto no arregla nada —murmuró aunque su voz ya no tenía la misma firmeza de antes. —Lo sé —respondió él sin apartarse—. Pero tampoco lo empeora.Ella soltó una pequeña risa sin humor más cansada que irónica. —Eso es discutible.Damián no respondió de inmediato. Sus manos que aún descansaban sobre ella se movieron apenas no con urgencia sino con una calma que contrastaba c

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    El bar del Alvear estaba envuelto en esa penumbra elegante donde el mundo parecía ocurrir a media voz.Katte sostenía su vaso de whisky con firmeza como si el cristal fuera lo único que la mantenía anclada, el hielo ya se había rendido hacía rato igual que ella unas horas antes frente a una firma que lo cambiaba todo.Un sorbo, luego otro y el ardor bajó por su garganta cálido y casi reconfortante.—No sabía que este lugar también servía para naufragios —dijo una voz conocida a su espalda.Katte no necesitó girarse de inmediato —Depende —respondió tranquila— ¿Vienes a hundirte o a mirar?Cuando lo hizo ahí estaba Damián. Sin su armadura habitual el saco en la mano y la camisa abierta en el cuello con la mirada más honesta de lo que ella le había visto nunca.—A hundirme —dijo— ¿Puedo?—Si vas a hablar de trabajo no.Una leve sonrisa más cansada que arrogante se dibujó en él —Créeme es lo último que quiero.Se sentó a su lado y pidió whisky, el silencio que siguió no incomodó pues se re

  • EL SECRETO DE AQUELLA NOCHE   Con destino a Roma

    POV AlexandraLa renuncia la escribí en veinte minutos, no porque fuera fácil sino porque ya tania claro que iba a escribir, había tardado tres días en terminar de decidir, días de no contestar las llamadas de Adrián, de no ir a la oficina. En esos dias me quede en mi apartamento con Amyra organizando todo.El texto fue breve y sin explicaciones personales, lo envie por correo directamente a Miguel, con copia a Daniel, a las siete de la mañana de un jueves.Luego cerré la computadora y caminé hacia la puerta. Amyra tenía nuestras maletas listas; solo esperaba por mí para salir. Me detuve un segundo antes de cerrar y miré por última vez mi apartamento.— ¿Lista? —preguntó.— No —respondí honestamente—. Pero ya no necesito estarlo para irme.Salimos del edificio a las ocho. El taxi nos esperaba abajo, nos subimos a él y mientras dejabamos la ciudad atrás, sentía cómo me iba liberando de todo lo que había sostenido sola estos meses.POV AdriánMe enteré por Miguel, por un correo que Mig

  • EL SECRETO DE AQUELLA NOCHE   Lo que se dice entre lágrimas

    POV AlexandraEl apartamento se sentía más pequeño cuando uno entraba con el mundo entero cayéndose encima.Amyra cerró la puerta detrás de nosotras y no dijo nada, me guió hasta el sofá con esa firmeza suya, la que no pide permiso pero que siempre llega justo en el momento en que mis piernas dejan de responder. Me senté y me quedé mirando la pared, un minuto completo, en silencio. Y luego... luego empecé a soltarlo todo.No fue de forma ordenada, fue un torrente, el ascensor, la oscuridad, el perfume que me llegó de golpe como un puñetazo en la memoria, los recuerdos en esos dos segundos de cercanía. Sus ojos verdes mirándome de una forma que no era sorpresa, porque el ya lo sabía, lo sabía desde aquella noche... desde que se fue de mi apartamento antes del amanecer dejándome sola.Amyra escuchó sin interrumpir. Eso también era quererme.—Fue él —dije finalmente, con la voz rota— Adrián, esa noche. El padre del bebé es Adrián.E

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    POV ALEXANDRAEntré al lobby del edificio a las doce y cuarenta.La cabeza me había empezado a doler con más insistencia durante el trayecto, sentía una leve presión en las sienes y un mareo intermitente que aparecía y desaparecía, era una sensación en general. Sentí el aire acondicionado del lobby golpearme la piel.Me dirigí a los ascensores, el principal estaba cerrado, por mantenimiento, según indicaba un cartel pegado en la puerta metálica. Caminé hacia el ascensor secundario, apreté el botón y entonces sentí su presencia detrás de mí, antes de oír los pasos.—Torres.Cerré los ojos un segundo.—Señor Vilmort.Giré apenas la cabeza para confirmar el saludo formal, Adrián se había detenido a dos pasos de mí, no me estaba mirando directamente, el observaba el indicador del ascensor.Perfecto, pensé. Dos minutos juntos, se neutral y Profesional.El ascensor llegó con un sonido suave, las puertas se abrieron. Entré primero y el Apretó el botón de nuestro piso. Las puertas se cerrar

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