INICIAR SESIÓNCapitulo 2
salgo de la ducha, al escuchar los toques en mi puerta, apenas salgo del baño y me encuentro con estilistas esperándome para comenzar con su trabajo. Al parecer, mamá ha decidido que esta noche todo tiene que estar perfecto. —Parece que hoy no tienes escapatoria— Comenta una de ellas mientras acomoda algunas cosas sobre la mesa. Intento no darle demasiada importancia. Sin embargo mientras comienzan a arreglarme el cabello, no toque a mi madre no deja de entrar y salir de la habitación, supervisando cada detalle. — Mamá, ¿de verdad es necesario todo esto?—Pregunto mientras uno de los estilistas comienza a peinarme. —por supuesto, esta noche tienes que estar perfecta. respiro profundamente y miro mi reflejo en el espejo. Todo aquello Me resulta demasiado. El vestido el peinado el maquillaje..... incluso la forma en que todos parecen estar pendiente de cada uno de mis movimientos. Pero entonces siento una mirada. Levanto los ojos y, por un instante, nuestras miradas se cruzan No se por qué, pero siento que sus ojos me observan de una manera diferente. Cómo con orgullo y a la vez tristeza. —Te pasa algo mamá, te ves triste. —Nada mi niña, es que te ves hermosa. Dice secándose una lágrima. Aparto rápidamente La mirada no me gusta verla así vulnerable y trato de concentrarme en lo que están haciendo conmigo. Alguien me arreglé el cabello, otra persona se encarga de mis uñas, y yo solo puedo pensar en que tengo mucha hambre y querer escapar de todo eso. —¿podrían darse un poco de prisa?— pregunto intentando no sonar desesperada. —Todo tiene que estar perfecto— Responde mi madre desde la puerta. En ese momento entra mi padre acompañado de Gael. —¿Ya está todo listo?— pregunta a mi padre. —Casi — responde mi madre— solo falta terminar con ella. Mi padre me observa desde la puerta durante unos segundos, y para mi sorpresa parece satisfecho con el resultado. — Te ves muy bien, hija. — Gracias papi— respondo con una pequeña sonrisa. Después de unos minutos, los estilistas terminan su trabajo. Una de ellas me ayuda a colocarme el vestido y otra revisa que todo esté en su sitio. —Listo— dice finalmente. Me mira en el espejo. No puedo evitar sentir los nervios creciendo dentro de mí. Esta noche no es una noche cualquiera. había demasiadas personas invitadas con muchas influencias, y demasiadas cosas que podían salir mal, y sobre todo, demasiados secretos que parecían esconderse detrás de aquella celebración. — Mamá No puedo respirar con esto — me quejo intentando acomodarme el vestido. ella me mira con paciencia, puedo notar que ella también está nerviosa. — Hija, deja de quejarte. Todo tiene que estar perfecto. En un momento regreso. Sale de mi habitación dejándome sola. Por unos segundos disfruto del silencio. Me acerco a la ventana y observo hacia el exterior. Desde ahí puedo ver cómo comienzan a llegar los invitados. Algunos bajan de elegantes automóviles mientras otros entran acompañados de sus familias. Solo de pensar en tener que convivir con tanta gente siento un nudo en el estómago. Todos parecen muy contentos. Todo, menos yo. Me quedo observando durante unos segundos más, intentando reconocer algunas de las personas que llegan. Entonces escucho unos pasos pesados acercándose por el pasillo. Mi corazón da un pequeño Salto. — Hija, ¿ Ya estás lista?— escucho decir a mi padre detrás de la puerta. Me giro rápidamente. — Si, papá. Ya estoy lista. Abro la puerta y encuentro esperando, él me observa de arriba a abajo y sonríe con satisfacción. — Entonces, vamos los invitados ya están llegando. Duro por un instante en salir de la habitación, antes de tomar el brazo de mi padre. — Papá, no me dejes caer.— Escucho la risa ronca de mi padre y eso también me hace reír. — Todo estará bien Hanna, Todo esto es necesario, ahora ya eres toda una señorita, el mundo debe ver a la mujer en la que te has convertido. — Si claro, papá yo sé porque hacen todo esto. Sentí como el cuerpo de mi padre se tensó al instante, pero rápidamente recuperó La compostura. — Hanna deja de ver cosas donde no las hay, mejor vamos a bajar. Me apoyé en mi padre para salir a la fiesta que me esperan, mis nervios aumentaron y me aferro a mi padre con fuerza. — Hanna cálmate estás temblando, sabes que yo siempre te voy a cuidar verdad. — Gracias papi.capitulo 8ACTUALIDAD >Han pasado 5 años desde aquel acuerdo que no me ha dejado dormir, hasta ahora no había pasado ningún incidente que me pusiera en alerta, excepto por aquel día que le regalaron ese vestido a Hanna, tal vez alguna empleada o incluso Camila se lo había comprado y no se había dado cuenta, solo ese día tuve la sospecha de que vendrían por mí. >FRANCISCO. Me encontraba trabajando en mi despacho de La mansión, cuando una notificación de mi teléfono me sacó del trance.tin, tin.— Creíste que me había olvidado de ti — sentí un escalofrío recordarme por todo el cuerpo. — ¿ Quién eres ? — respondí sabiendo perfectamente de quién se trataba.— ¿ Tan rápido te olvidaste de mi ? — con eso confirme mis sospechas.— Hay Francisco, ¿ creíste que ya me había olvidado de nuestro acuerdo ? — no sabía si responder o no.— No se de que hablas — respondí aún que si sabía.— Tienes una deuda pendiente y una muy grande, muy pr
capitulo 7 > * 1 mes después del pago $ Ya a pasado un mes desde que el dinero llegó a mi cuenta, y extrañamente nadie ha tratado de contactarme, eso me da un poco de tranquilidad, tal vez y no se dieron cuenta, que no pude conseguir la ruta que buscaban tampoco sabía para qué la necesitaban, y Lara ser sincero prefiero no preguntar. Se que Camila comienza a sospechar algo, aún que los primeros días trate de disimular mi inquietud, no lo logre del todo incluso Hanna se dio cuenta de mi intranquilidad.Estaba en mi despacho trabajando y enseñando a ver parte del negocio, pues él sería cargo cuando sea el momento de retirarme - escucho la voz de Camila mi esposa - sé que quiere salir y tampoco se lo puedo seguir negando por más tiempo. — Francisco— escuchó la voz de Camila por el pasillo. — ¿ Qué pasó?, Camila entra - la mire entrar con Hanna muy arregladas Y a ella con el pulso en la mano. — cariño, saldré al centro comercial me llevaría a Hanna —
Capitulo 6 >Francisco.Me encuentro sentado en mi oficina con montañas de documentos apiladas en mi escritorio, no quiero ni siquiera abrir esos documentos ya que sé lo que me espera.—¿ Como pude dejar que esto pasara?— me frotó la cara con cansancio. Ver estos documentos sobre mi mesa me revuelve el estómago, no sé qué voy a hacer con tantas deudas que se están acumulando, sé que mi esposa sospecha algo pero a ciencia cierta nunca lo sabrá, me encuentro desesperado buscando soluciones. Una llamada me saca de mis pensamientos. — Quién habla— digo con voz monótona. — La solución a tus problemas— escucho una voz rara con un acento distinto. — No estoy para bromas de este tipo— la voz de fondo soltó una risa ronca y amarga como si ya estuviera esperando este tipo de respuesta. — Sé que estás a punto de perderlo todo, viejo inútil— escuchar esas palabras refiriéndose a mí, me enfurecen al instante. — Que mierd@s quieres — digo alzando la voz. — Tú tienes algo
Capitulo 5 La fiesta continúa con normalidad, incluso veo a mi amiga Carla charlar con Ricardo, y eso me agrada mucho haría una buena pareja. Veo al personal de servicio llamar los regalos a la casa me emociona por saber qué es lo que hay dentro. algunos invitados ya comienzan a retirarse y con justa razón ya son casi las 2 de la madrugada, yo también ya estoy cansada, así que decido ir con mi mamá. — mami, será que ya me puedo ir a dormir — digo frotándome los ojos de cansancio. — Si Hanna, ya es muy tarde, ya te pueden ir ve a tu habitación, nosotros nos quedaremos con el resto de los invitados — se que mamá también está cansada, lo puedo ver en sus ojos. — Gracias mamá— digo mientras me despido del resto de los invitados, para no verme mal, incluso Carla ya se ha ido a su casa. — Papá ya me voy a ir a mi habitación ya tengo sueño. — Hanna tienes que quedarte al final, no seas mal agradecida — me responde mi hermano. — Dejala hijo, si ya está cansada que se vay
Capitulo 4 Estoy en el jardín de mi casa, aún con los invitados presentes trato de incorporarme nuevamente a la fiesta, pero no dejo de pensar en lo que pasó en el despacho de mi padre. La sonrisa siniestra de ese tipo la tengo muy presente me causa escalofrío solo de recordar. — Estás bien hija — veo a mi madre acercarse a mí. — Si mami, todo bien — aunque puedo ver que no me ha creído del todo. — Pareces distraída — veo como entre cierra los ojos tratando de leer mis pensamientos. — Estoy bien mamá, tranquila— sé que no me ha creído del todo. — Está bien hija — veo cómo se aleja saludando a más invitados. yo también me reincorporo mi fiesta, platico con mi amiga Carla para tratar de ponernos al día, veo como un hijo de Los socios de mi padre se acerca a la mesa. — Hola Hanna, cómo estás — dice con gesto amable. — Hola Ricardo— saludo cortésmente, aunque con esa distancia respetuosa. — Como te la estás pasando, en tu fiesta — dice tratando de ganar atención, mi amiga
capitulo 3 escucho mis propios tacones resonando por las escaleras de mármol, mi padre me sostiene con fuerza del brazo para no dejarme caer. siento las miradas de los invitados posarse sobre nosotros, cuando una goleada de aplausos nos recibe, llegamos al final de las escaleras, y los abrazos y felicitaciones no se hicieron esperar. — Muchas felicidades hija — me dicen una señora mayor que no reconozco. — Muchas gracias, señora— digo cortésmente, ella me extiende un obsequio que acepto con gusto Estuve aproximadamente una hora recibiendo abrazos y felicitaciones de desconocidos a excepción de mi familia, mi padre trata de involucrarme un poco en las pláticas de sus socios y amigos. Algunos señores mayores me presentan a sus hijos, pero dejó en claro que no son mis intenciones por este momento, acabo de cumplir 15 años y siento que ya quieren casarme con sus hijos que no son muy mayores que yo. me acerco a una de mis amigas de la escuela, para saludarla y saber cómo está ya







