LOGIN—Señor Tyley… Señor Tyley, no puede hacerme esto. Devolveré todo el dinero. Publicaré una disculpa…Recogí de la mesa los documentos que había preparado y me acerqué.—Esta es la notificación de la denuncia policial.Pasé a la siguiente página.—Este es el informe sobre las pérdidas de la empresa. Los daños directos e indirectos causados por ti y por Ryan superan los 3 millones de dólares.Otra página.—Y esta es la citación judicial. La fecha de tu audiencia está ahí mismo.Le entregué los documentos.El montón de papeles temblaba en sus manos.—¿Decías que estabas defendiendo a los trabajadores? Los trabajadores no necesitan mentiras para hacerse escuchar —dije sin perder la calma—. Lo que destruiste no fue solo mi reputación.—Fue la confianza y el sustento de más de cuarenta personas de esta empresa.Sophie bajó la cabeza.Las lágrimas cayeron sobre la citación, haciendo que la tinta se corriera.A Ryan ya lo habían escoltado a la puerta.Volvió la mirada hacia los comentarios de l
La transmisión seguía activa.Nadie quería apagarla.Los cuatro empleados jóvenes se apretujaban en el rincón del fondo, sin apenas atreverse a respirar.No les dediqué otra mirada.En cambio, miré a los empleados con más antigüedad, sentados en el centro de la sala.Sharon.Zack.Michelle.Henry.Owen, de de sistemas.Bernard, de administración.Ninguno había publicado nada en redes. No se habían unido a la turba ni se habían sumado a la tendencia para atacarme.Durante esos tres días habían hecho exactamente dos cosas: terminar su trabajo y preguntarle en voz baja a Michelle si yo estaba bien.Por primera vez desde que todo había comenzado, me permití sonreír.Era una sonrisa auténtica.—Las manzanas podridas ya están fuera.Los ojos de Sharon se enrojecieron al instante.Henry se frotó la nariz y desvió la mirada.—Pero nuestras vacaciones apenas comienzan.Saqué otro sobre con documentos del interior de mi chaqueta.No era el que había dejado antes sobre la mesa.Era uno distinto.
—¿Quieres hacerme rendir cuentas? Muy bien.—Pero ese dinero no lo vas a recuperar. Considéralo un «regalo de despedida».La sala de reuniones quedó en un silencio absoluto.Michelle palideció.Alguien cerca inhaló con fuerza.Hasta los comentarios de la transmisión parecieron detenerse.【Este tipo es el colmo.】【¿Robó un pedido de 3 millones de dólares y encima está orgulloso?】Lo miré.Un segundo.Dos.Tres.Entonces sonreí.Ryan se quedó inmóvil.—¿De qué te ríes?—Henry. Abre el último archivo.Henry se acercó a la computadora y pulsó unas teclas.En la pantalla del proyector apareció una entrada del registro mercantil.Nombre de la empresa: Denton Industries.El mismo cliente del que Ryan acababa de presumir.Junto al nombre del dueño aparecía una advertencia en rojo intenso.【Deudor señalado por la justicia.】Ryan miró fijamente la pantalla sin moverse.—Esta empresa fue señalada como deudora por un tribunal la semana pasada —dije—. Su dueño les debía más de 7 millones de dólares
—Señor Tyley, no conocíamos toda la historia. El señor Peck nos afirmó que Sophie estaba siendo acosada. Solo queríamos ayudarla.—¿Ayudarla a hacer qué?—Ayudarla… Ayudarla a que se hiciera justicia.Miré a Felix.—Llevas tres meses aquí. ¿Has usado el gimnasio de la empresa?Se quedó inmóvil.—Sí.—¿Gratis?—… Sí.—¿Y la cafetería?—También es gratis.—¿De cuánto fue el bono de feriados para los empleados nuevos el año pasado?Se quedó callado.—800 dólares —respondió en voz baja una joven a su lado.Asentí.—800 dólares para empleados que ni siquiera habían cumplido seis meses en la empresa.¿Y a eso llaman maltrato?Nadie respondió.De pronto, Sophie se zafó de Henry y corrió hacia la mesa de reuniones.—¡Señor Tyley, me equivoqué! —Se le quebró la voz—. De verdad no sabía que el retiro era así. Ryan me dijo que era básicamente un entrenamiento de supervivencia en medio de la nada. Devolveré todo el dinero de las donaciones. ¿Está bien? Por favor. No me haga responsable.De inmediat
La segunda diapositiva apareció en la pantalla.Registros de exportación.Tres archivos de precios para clientes.La base del sistema de precios de Veyron Corp para nuestras cuentas más importantes.Tamaño total de los archivos: 47 megabytes.Todos habían sido exportados desde la cuenta de Ryan y enviados a una dirección de correo externa.Señalé la pantalla.—Ese correo pertenece a Harrison Trade.Luego se proyectó la tercera diapositiva.La transcripción de una conversación por mensajes de voz.Remitente: Ryan Peck.Destinataria: Sophie Rowe.Fecha y hora: dos días antes de que Sophie publicara el video.【Sophie, solo grábalo como te dije. Ya escribí el guión.】【Tranquila. Un retiro de integración como este es básicamente un entrenamiento de supervivencia en medio de la nada. Llevo cuatro años aquí. Confía en mí.】【Cuando el video se vuelva viral, empezarás a conseguir patrocinios. Solo recuerda quién te ayudó a armar todo esto.】La sala de reuniones quedó en un silencio absoluto.Má
Los comentarios se congelaron.Un segundo.Dos.Tres.Entonces se desató la avalancha.【Esperen. ¿QUÉ?】【¿Casi medio millón de dólares para un retiro de integración? ¿Bungalós sobre el agua? ¿Clase ejecutiva? ¿A eso le llaman horas extra obligatorias?】【Revisé los documentos. Vuelos en primera clase, estadías en bungalós sobre el agua y 2000 dólares por persona. Eso no es un mal jefe. ¡Es un maldito santo!】【Sophie, ¿de verdad estás loca? ¿Denunciaste a la empresa por esto?】Los comentarios pasaban cada vez más rápido.El muro de apoyo que Sophie había mantenido cuidadosamente durante tres días empezaba a desmoronarse frente a sus ojos. La cámara recorrió los contratos sobre la mesa.Cada fecha.Cada monto.Cada sello de la empresa que figuraba allí.Todo estaba más que claro.La cara de Sophie pasó por tres expresiones en cuestión de segundos: Confusión.Pánico.Finalmente, su piel se tornó pálida, como si toda la sangre hubiera abandonado su rostro.—E-eso es imposible —dijo, y por






