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Capítulo 57 Autor intelectual de un crimen.

last update Fecha de publicación: 2021-09-03 14:03:49

   En Caracas Bernhard se sentía como fiera enjaulada acostumbrado a ir y venir, hacer lo que le viniera en gana, disfrutar hoy de un lugar y de una mujer y mañana de otro en la parte contraria del globo terráqueo, ahora estaba confinado a los escasos metros de su oficina, podía tener buena conversación con su hermano y su cuñada, incluso disfrutaba de la compañía de su sobrina consentida, pero estar preso, y la despiadada Verónica Santiani, no le permitía ni asomarse, se dejaría ver en público dentro de unos días en un evento de caridad e iría con ella, debía reconocer que era estimulante estar con una mujer que no le tuviera el más mínimo respeto, sonrió al recordar a Verónica, esa mujer, era imposible ponerla incomoda o sacarle los colores, era franca directa y ladina como él, no era raro que esta mujer llamara su atención, era hermosa, elegante y sofisticada, contrario a lo que Verónica pensaba, él no escogía a las mujeres por su edad, el primer requisito era ser hermosa, que hubiera salido con muchas jovencitas quizás era debido a su fama, las mujeres siempre sonrieron dispuestas y él amaba a las mujeres, quizás las mujeres más contemporáneas con él no coqueteaban con él por miedo a ser rechazadas, no siguió esa línea de pensamiento, por el sonido de su celular que indicaba una llamada del investigador privado.

   — Dame buenas noticias Salazar, por favor.

   — Conseguí al guardia de seguridad perdido de la obra donde arrojaron el cadáver, ¿se lo entregó a la policía, o quiere hacer otra cosa con él?

  — A la policía Salazar, que cante y diga quién era el hombre de la camioneta.

   — Esta bien señor, pero si lo entrego no puedo hacerlo hablar yo, me meto en problemas si lo llevo golpeado.

   — Confiemos en la policía Salazar, igual mueve tus contactos y sigue investigando, ese hombre conoce al asesino.

   — Que bueno pudiste venir.

   — Aquí estoy preciosa, en que te ayudo.

   En un cafetín de Caracas se reunían Donna Martino y Sergio Arango, a petición de Donna, Sergio no tenía muchas ganas de ir, pero la chica era bonita y tenía dinero, quizás podían pasar un rato agradable.

   — ¿Que has estado haciendo por recuperar a tu exesposa?

   — Por los momentos disfruto de ver como cae el imperio de Bernhard Larsson como si fuera un castillo de naipes, si ella se queda allí, se merece caer con él.

   — Creí que la querías de vuelta contigo.

   — Ella hizo su elección, prefirió a los Larsson antes que a mí, ahora que se pudra con ellos.

   — Pero, no sería mejor que quede desterrada de la familia Larsson, tú y yo sabemos que eso les dolerá más a los Larsson que la ven como a una santita.

   —  ¿En qué estás pensando preciosa?

   — Debes llevártela unos días, convéncela que te acompañé, usa una excusa, si ellos creen que se va contigo por darle la espalda a ellos, le darán la espalda a ella y tu podrás recuperarla, igual el escándalo continuará y si Bernhard Larsson tiene algo que ver en ese asunto de la chica muerta incluso ira preso, y la chica será tuya de nuevo.

   — Hacer que quiera venir conmigo es la parte difícil

   —  Algo se te ocurrirá, tu piénsalo, yo puedo ayudarte si me necesitas.

   — Necesitaría un auto para llevármela, no tengo auto, ni tengo dinero.

   — Yo no tengo tanto como para comprar un auto, pero pudiera alquilar uno.

   — Habría que coordinar el momento, Elena no sale de ese hotel para nada.

   — Bueno debemos planear bien las cosas, que salga, tú te la llevas y luego tendrás que convencerla o al menos aparentar que la convenciste.

   — Para hacer todo eso también necesitaría efectivo.

   — Pero bueno Sergio, tú lo que quieres es aprovecharte de mí.

   — Tú decides gatita, yo no tengo problema en dejarla pudrirse con los Larsson ella me traicionó, puedo hacer lo que propones para hacerte un favor y darle un golpe bajo al viejo Larsson.

   — Bueno podría reunir una cantidad, para hacer esta travesura.

   — Perfecto, entonces cuando tengamos la oportunidad actuaremos.

   Elena siguió la rutina con Brenda, cada dia iba al gimnasio, el ejercicio con el saco le gustó, ya podía darle buenos golpes, Brenda le decía que tenía buena pegada, y que el dia que necesitara usar el gancho, él otro sufriría, eso hacía reír a Elena la que aun mortificada y triste podía reir, con la ayuda de sus hermanas, Belinda era muy competente en el restaurante, ya se veía acostumbrada a usar ropa de su talla y a desempeñarse junto a Germán que la trataba con la misma deferencia que a Elena, sin embargo no era capaz de entrar al gimnasio usando licras, entrenaba solo de noches y se cambiaba allí de ropa, por más que las chicas insistían, no era capaz de dejarse ver por otras personas con ropa deportiva y Dios libre enseñar el ombligo, las noticias y especulaciones continuaron, todos los días había una nueva teoría, la foto de Vanesa y la comparación con Elena era un gran favorito en los noticieros, Bernhard asistió al evento de caridad con su hermano, su cuñada y Verónica del brazo, como tuvieran previsto

la noticia caló en los medios, y la incógnita de si Verónica quería jugar con fuego, o por el contrario estaba ella cocinando a un Larsson, lo horrible ocurrió, cuando una tarde llegaron varios autos de la policía, encabezados por los detectives Raúl Alvarado y Carolina Gomez y arrestaron a Bernhard Larsson como autor intelectual del homicidio de Vanesa Rojas.

   La prensa se deleitó tomando fotografías, Bernhard conservó la calma, ya que Sebasthian estaba furioso, él era un chico bueno, pero cuando se enojaba, era mejor quitarse de su camino, a Bernhard le tocó calmarlo, para que no fuera detenido también, le indicó que era momento de mantener la cabeza fría, que llamara a los abogados, al investigador, y que pase lo que pase, mantuviera la calma, que contaba con que todo se solucionaría, Bernhard con mucha dignidad se dejó colocar las esposas en su despacho, Elena, Brenda y Belinda llegaron, cuando un uniformado empujó a Bernhard como si fuera un sucio delincuente, Brenda tuvo que guindársele del brazo a Sebasthian para que no volviera papilla al oficial, Carolina llamó al orden y finalmente se lo llevaron detenido, el hermano de Bernhard Alexander ayudó a Sebasthian con las llamadas, mientras Sebasthian hablaba o más bien exigía al investigador que aclarara la situación, Alexander llamó a los abogados de la familia, Mercedes llamó a Pablo, este dejó en Margarita a Dante encargado, y él fue hacia Caracas inmediatamente, la obra quedaba suspendida hasta ver qué pasaba con su tío, las chicas querían ir a la comisaria, pero no ganaban nada con eso, no les permitirían ver a Bernhard, que debía tener con él solo a su abogado y un chofer afuera, Elena fue la encargada de llamar a Verónica Santiani, esta también se puso en camino al hotel.

— Díganos señor Larsson quien es el ejecutor del crimen —le decía la detective Carolina Gómez— sería lo mejor, podríamos cerrar el caso y al menos su hijo podría levantar sus hoteles, no arrastre a su familia con usted. 

   — No tengo idea del porque me acusan, ¿Qué pruebas tiene?

   — El dinero que le pagaron al guardia de seguridad viene de una cuenta jurídica suya, tenemos pruebas suficientes para encerrarlo, confiese y sus abogados podrán conseguir un leve castigo, después de todo, los millonarios siempre consiguen una palmadita.

   — Hay mil maneras de que eso pueda ocurrir, esto es orquestado por algún enemigo, el vincular dinero de mi corporación seria si se quiere lo más fácil, tengo muchas cuentas jurídicas y muchos gerentes autorizados, sin contar los cheques y transferencia que van a fundaciones y de más.

   — Por los momentos el guardia recibió dinero por prestar el terreno y el dinero vino de usted.

   — Sin duda ese hombre es el que tiene que decir quien le pagó, detective recuerde que fue mi investigador quien les entregó al guardia de seguridad en primer lugar, si yo fuera culpable con desaparecer a ese hombre el caso queda pendiente por falta de pruebas suficientes.

   — Usted es un hombre inteligente, y es multimillonario así que debe ser despiadado, si es un enemigo suyo quien hizo todo esto, déjeme decirle que lo planeo muy bien, tiene un investigador buscando afuera, ¿ya le dijo que buscara dentro de la casa?, A menudo tenemos a los enemigos más cerca de lo que pensamos.

   Verónica se reunió con la familia de Bernhard incluyendo a las chicas, en la oficina de Sebasthian, era el momento de formar un frente unido, pediría una rueda de prensa, ella seria quien hablara y le daría la palabra a Sebasthian únicamente para responder preguntas directas, si la pregunta era capciosa ella contestaría, la rueda de prensa la prepararía en el hotel, quería una gran mesa con todos los Larsson, las chicas también estarían, así como algunos del personal del hotel con más rango de importancia, el asistente de Bernhard tenía la cara roja y a cada instante limpiaba sus ojos, era un muchacho de unos 25 años y trabajaba con Bernhard desde que tenía 18 años, Bernhard era como un padre para él.

   — Díganme, ¿alguien sabe a qué hora llega Pablo Larsson?, Lo necesito aquí para la rueda de prensa.

   — Ya estoy aquí —dijo Pablo desde la puerta, al pasar junto al asistente de Bernhard, le dio una palmada en la espalda, por lo general era pasado por alto, pero los Larsson eran una familia agradecida, ver el aprecio del muchacho hacia Bernhard lo incluía en la familia.

   — Buenísimo, entonces preparen todo como les indiqué me encargaré de que sea hoy mismo, por favor Sebasthian, infórmame si sabes algo, todo lo que te digan los abogados, y no te preocupes si hay alguien que siempre cae de pie ese es Bernhard Larsson.

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