로그인Dante no soltó su mano hasta que ya no pudo entrar al ascensor, regreso al pequeño sofá que estaba en la sala de espera, comenzó a sentir los ojos pesados que se cerraban, el movió la cabeza de un lado a otro tenía que estar despierto cuando regresará Bianca, pero el sueño no lo permitió se quedó dormido en la sala.
—Dante tienes una llamada— abrió los ojos, mirando a Pía, no sabía cuánto tiempo había pasado, a tientas saco su celular del bolsillo de sus pantalones. Agradeció y contestó, tenía que ser Alfonzo ya debía tener a Angello y Sophie
—Si
—Señor, la evidencia contra el señor Santino Palmieri a desaparecido— si aún no despertaba por completo eso sí,
—¿Qué estas diciendo?— la pregunta la hace en un tono de molestia, como era posible que eso estuviera pasando ahora más que no podía separarse de Bianca, el y su hijo lo necesitaban— no me días tonterías búscalas bien tiene que estar en el archivo o si no pídeselas de nuevo a Alfonzo— esas fotografías era muy importantes, no le gustaba estar haciendo esto pero el debía pagar, lo bueno era que Bianca aceptaba que debía estar en la cárcel por estar coludido con Bruno;
—Señor hay otro problema, entraron a la agencia y se llevaron las fotografías de ahí también— golpeó la pared que tenía enfrente, ese Santino habia fingido su arrepentimiento con su hija, el muy infeliz había llorado pidiendo perdón, contando porque Bruno lo estaba obligado a qué Bianca se casará con él.
—Busquen muy bien no puedo creer que esas fotografías fueran robadas— colgó sin Bruno, sin su declaración ya no había caso contra Santino y en cualquier momento podría quedar libre. Dio media vuelta al quedarse dormido no supo en que momento había llegado Pía, ni Valente que tenía en su rostro preocupación, Bianca iba hablar con él de Santino, por dios nunca había pensado que fuera capaz de ver a su hijo de frente todos estos años sin sentir ningún remordimiento— Valente, Pía— los saludo con la cabeza— ya fueron a ver a Bianca porque yo…
—Mi hermana no está en su habitación— Dante sintió un golpe en el pecho, ya debía haber regresado de los dichosos estudios
—Señorita ¿cuánto tardará los estudios?— la mujer la miro con el ceño fruncido
—¿Que estudios?— revisó la carpeta de Bianca— la señorita Bianca no tenía programados ningunos estudio ella debe estar en su habitación— Dante miro la puerta, de dos pasos llegó hasta ella y la abrió, la cama estaba sola sin el cuerpo de Bianca
—M@ldita sea— apretó con fuerza su puño— se la llevaron
—¿Quién?— pregunto Pía que llegó junto a él, Dante no podía creer que esto le estuviera pasando, pensó en Bruno, el no porque estaba seguro que no habría podido salir de ese lugar, y si, si salió y el estuviera de nuevo detrás de este secuestro, apretó de nuevo su mano ahora sí lo mataría con sus manos si volvía a tocarle un cabello a Bianca, sintió la pulsera de Bianca, no había manera de saber a dónde la había llevado, comenzó a sentir como respiraba con desesperación, no había protegido a Bianca y a su hijo— ¿Dante a dónde vas?— comenzó a andar entre los pasillos del hospital, tenía que ir el mismo a ver los cadáveres de Anabella y Bruno, quien más podría haber hecho esto
—Dante yo voy contigo, ¿a dónde vamos?— lo alcanzó Valente, al ver su reacción de no tener a Bianca no fue derrumbarse sino de ir en su búsqueda, y sabia que el la encontraría en cualquier parte, él amaba a su hermana de verdad, vio en sus ojos que no podía perderla porque sino el también estaría perdido. Subieron a un auto de la policía que estaba supuestamente custodiando el lugar, al verlo la prensa se volcaron a él para preguntar por la salud de Bianca, pero el no tenía el tiempo de decirles nada, no cuando se habían llevado a Bianca en sus propias narices. Salió de esa jauría de paparazzi, no quería hablar por teléfono tenía que ver el personalmente el cuerpo de Bruno. Iba muy rápido si no estaba ese infeliz muerto pronto lo estaría ahora sí de verdad. Valente no hablo en ningún momento, la expresión de Dante era de querer acabar con el primero que se le pusiera por delante. Al llegar al forense Dante estacionó el auto bajo corriendo Valente lo siguió de cerca el también quería saber que había pasado con su hermana, quien había sido capaz de sacarla en el estado que estaba. Miro como Dante mostraba una identificación a los oficiales que estaban en la puerta y de inmediato le abrieron, en el pasillo encontró un hombre de blanco que de inmediato intercepto— el cuerpo de Bruno Capello— el sujeto se hizo pequeño y señaló dos puertas adelante
—El doctor….— Dante no quería escuchar más, tenía que ver a Bruno en esa mesa, entraron en la sala, un hombre con un traje quirúrgico y una bata desechable estaba revisando el cuerpo de Bruno, lo que quedaba, estaba muy quemado
—¿Es Bruno Capello?— el doctor sintió miedo al ver los ojos ámbar de Dante— ¡es Bruno Capello!— pregunto a gritos estaba desesperado, nunca había imaginado que se pudiera poner así al perder algo o alguien, no era el hombre serio que el había conocido aquella tarde cuando lo vió junto a su hermano.
—Si, aquí están las pruebas de genética— le mostró una carpeta— se hizo estudió de una parte que estaba menos quemada para que no hubiera error— Dante lo revisó hoja por hoja, habían compartido la muestra con la muestra que habían tomado a su padre hace años cuando había entrado a la cárcel. Soltó la carpeta, si el estaba aquí ¿quien se había llevado su vida? Sin decir nada salió del lugar preguntándose una y otra vez quien la había sacado de ese hospital, quién había sido capaz de llevársela enfrente de sus narices. Comenzó a sonar su teléfono al subir de nuevo al auto de la policía— ¿Qué?
—Señor el abogado del señor Palmieri está aquí dice que tiene una orden de un juez para que lo dejemos ir— maldijo como era que estuviera pasando esto cuando lo que necesitaba era ir en busca de Bianca y de su hijo.
—¿Qué sucede?— pregunto Valente al ver su rostro
—Tu padre va salir de la cárcel— subió al auto, tenía que ir a la comandancia haber si hubiera una manera para que no saliera— sube— le indico a Valente que esté obedeció sin titubear
—¿Ahora que vamos hacer?— tomo su teléfono, tenía que buscar ayuda de Alfonzo él era el único que podría ayudarlo en este momento
—Alfonzo necesito…—
—Dante que bueno que me llamas la madre de Anabella cambio de casa y no sabemos dónde está— golpeó con fuerza el volante, está noche no era la suya, quería partirse en tres, no podía dejar que Santino saliera de la cárcel, quería ir en busca de Bianca casa por casa de esa ciudad hasta dar con ella, hasta tenerla de nuevo con él, y quería ir en busca de su hija, que no había podido pensar en cómo era, tenía una hija,— Dante voy a iniciar de nuevo…
—Deja eso en manos de alguien, te necesito— Dante le explicó lo que estaba sucediendo,
—¿Cómo entraron a mi agencia si tiene un sistema de seguridad muy sofisticado?
—No lo sé, pero curiosamente solamente se llevaron la evidencia de Santino— Valente ya no se sorprendió, su padre era capaz de hacer cualquier cosa para no estar en la cárcel, y también era capaz de llevarse a su hermana para que estuviera lejos de Dante
—Dante Santino fue— dijo mirando como dejaba de hablar— de seguro el está detrás de que se llevarán a mi hermana
—El muy infeliz tiene cómplices, porque aún está en los separos de la comandancia— miro la pantalla estaba entrando una nueva llamada de la comandancia
—Si
—Señor el abogado está presionando— dijo el oficial que estaba en turno, se podía escuchar que estaba temblando al decirle a Dante lo que estaba pasando, se sabía muy bien su historial, desde que se supo que él llegaría se había corrido la voz diciendo lo duro que era y que cuando algo no le gustaba era peor.
—No dejes que salga Santino de la comandancia, entiendes— si el estaba detrás de lo de Bianca, aunque se enfrentará después con la molestia de ella le sacaría a golpes la verdad. Colgó y de nuevo conecto la llamada de Alfonzo,— regresa y has lo que tengas que hacer pero necesito que encuentres a dónde se llevaron a Bianca y a mi hijo
—¿Qué hijo?— Valente también voltio a verlo, de que estaba hablando
—Mi cara mía está embarazada…
Al llegar a la comandancia subió corriendo los tres escalones pero miro alrededor dónde estaban los reporteros que habían estado por dos días ahí afuera esperando alguna declaración pero ahora estaba totalmente solo, eso le daba muy mala espina, se encontró con el oficial a cargo— ¿Santino?
—Lo siento señor, pero amenazó con demandarlo a usted por acosó y obstrucción de una orden de un juez— sintió como la sangre le hervía, ese infeliz se había llevado a Bianca, ese m@ldito controlador la había arrebatado de su mano, quien más, pero encontraría al infeliz que lo ayudó, y daría con él, y no importaba la forma que lo hiciera le sacaría la verdad.
Las horas pasaron sin tener ninguna noticia de Bianca, al revisar el dispositivo de Santino este había dejado de emitir señal en el aeropuerto— al salir de la comandancia se fue directamente al aeropuerto a tomar un avión— le informo Alfonzo que no había dejado de buscar a Bianca, las cámaras del hospital solamente los había guiado hasta el área donde supuestamente le harían los estudios pero de ahí nada, los hombres iban muy bien cubiertos que no se veía su rostro para poder hacer una identificación facial. Dante estaba desesperado mirando la pulsera en sus manos, se sentía culpable, había sido el tonto más grande del mundo por no ir con ella, por no estar cuando más los necesitaba. De pronto apareció Alfonzo con una computadora en mano
—Tengo algo— Dante se acercó rápidamente, era el más desesperado por saber de ellos, santo Dios Bianca ya sospechaba de su embarazo, recordó que le había dicho que los salvará a eso se refería, y claro que lo haría los salvaría si tenía que dar su vida— una hora antes Sandro salió del país en un avión equipado con instrumentos médicos, la orden de salida decía que era un familiar en estado delicado, eso me llamo la atención así que busque a su padre que estaba dormido en una habitación de un hotel con una amiga así que el no era y su madre estaba fuera del país así que mis sospechas caen en él
—Si se atreve a tocarle un cabello juro que lo mató— ese infeliz drogadicto si había sido capaz de llevarse a Bianca así era porque Santino estaba detrás de todo, pero podría darle ese infeliz, y como siempre su hija era la moneda de cambio — busca a Santino, dónde esté él debe estar Sandro y cuando los tenga perdón Valente pero voy a retorcer el cuello de tu padre
—Te entiendo, yo también deseo lo mismo, mi padre no entiende ni entenderá nunca — Amellie estaba a su lado lo abrazo, Pía se acercó a Dante, podía ver su sufrimiento y lo entendía Bianca era como su hermana y sabia que podía estar en peligro con Sandro
—Yo confío en ti se que tu llegarás a encontrarla— Dante agradeció la confianza de Pía,
—No te quepa ninguna duda, Bianca es mía y nadie me la puede quitar— no podía decir que sin ella de nuevo estaría en un pozo oscuro y que está vez nadie podría sacarlo de ahí.
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







