INICIAR SESIÓN¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido
—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien
—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata
—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño
—Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta
—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo
—Donde está la mamá más hermosa del mundo— escucho la voz de su mamá, acaba de llegar de Milán después de unos días que había salido, no quería que los reporteros fueran a preguntar más cosas, como su ella sabía lo que había hecho su ex marido, así que para liberarse un poco de eso tomo un avión se fue. Bianca se levantó para ir a su encuentro, se detuvo en la puerta de la cocina su madre abrió la puerta— aquí estás querida— dijo con emoción pero a la vez miro detrás al pequeño que comía alegremente la rebanada de pizza— veo que tenemos invitados
—Si, es Angello ven te voy a presentar— la tomo del brazo para ir junto al pequeño que se limpiaba la capsu de la boca— Angello ella es mi mamá— miro a su mamá— él es Angello, hijo de Anabella— Amellie abrió los ojos, al fin había dado con ellos,
—Mucho gusto señorito— le dijo extendiendo la mano el pequeño sonrió y acepto la mano
—Mucho gusto señora— Amellie sonrió, odiaba que le dijeran señora
—Llámame Amellie querido— dijo con dulzura, después miro a Bianca— y ¿Dante querida?— vio el nerviosismo en su hija, algo no estaba bien
—Se quedó en el hospital con mi hermanita— dijo Angello, Amellie miro a su hija con la interrogante porque decía eso el niño
—Deja te cuento, después que salimos del médico, Dante iba muy emocionada mirando la fotografía del ultrasonido— Amellie sonrió, de solo imaginarlo— Angello lo llamo, y nos dijo que su hermanita estaba enferma
—Si estaba muy caliente y mi abu había hecho de todo para no lo estuviera— interrumpió Angello al escuchar que estaban hablando de Sophie— pero no pudo porque siguió igual, al salir de casa nos subimos a un taxi y mi hermanita se pudo más mal, vómito mucho— Amellie y Bianca se vieron con preocupación, esperaban que la enfermedad de la niña no fuera nada grave— hasta el señor del taxi no nos cobró porque aunque mi abu no me lo diga ya casi no teníamos dinero, yo me di cuenta— Bianca le acarició la cabecita con cariño
—Es hora de irse a bañar, lo haces tú solito o necesitas ayuda
—Yo solito— dijo bajándose del banco donde estaba sentado
—Ágata prepara el baño para Angello y en lo que conseguimos ropa ponle una playera de Dante— Ágata acepto y llamo a Angello dejando a madre e hija hablando.
—Dante se quedó con la mamá de Anabella para saber que tenía su hija, pero mira la hora y no lo hace— Amellie tomo su mano
—Tranquila las malas noticias viajan primero— Bianca asintió tenía razón su mamá, pero pensar que había dejado solo a Dante en un momento que la necesitaba se sentía mal, pero ver al pequeño Angello en el hospital pensó que lo mejor era traerlo a casa, para que comiera algo— yo venía porque le traje un regalo a mi niño que está creciendo — sintió la mano de su mamá sobre su vientre —¿Qué dijo la ginecóloga? — cambio el tema para distraer a su hija;
—Que todo va bien, y escuchamos su corazón, hay mamá tenías razón, es tan hermoso cuando escuchas sus latidos, y saber que está creciendo dentro de ti, que es una parte tuya sientes algo cálido que te llena que te inundada cada parte del cuerpo
—Y cuando lo tengas en tus brazos te vas a enamorar de él o ella— recordó cuando tuvo por primera vez a Bianca, era la niña más hermosa del mundo, con sus manos tan pequeñitas, su boquita pequeña abierta en una “O”, era algo que nunca podría olvidar— siempre tendré en el momento que escuche tu llanto, cuando te pusieron en mis brazos eras tan frágil que temía hacerte año, pero tu dejaste de llorar y fijaste tus hermosos ojos en mí— Bianca comenzó a llorar, quería que el tiempo pasara rápido y ya tenerlo en sus brazos, saber a quien se pareciera, a ella o Dante. Y pensando en el entro una llamada a su celular, al ver la pantalla vio el la cara de Dante en la burbuja, nunca le gustaba que tomaran fotos así que había aprovechado una mañana que despertó antes que él y tomo esa fotografía se veía tan guapo.
—¿Si, que te dijeron los médicos?— pregunto de inmediato en cuanto contesto, lo puso en altavoz para que su mamá escuchara a Dante
—Tiene una infección estomacal y una deshidratación severa pero el pronóstico es favorable— Bianca soltó un suspiro de alivio al escuchar eso, si la niña se ponía bien pronto estaría en casa con ellos ahora solo les faltaba tener a un perro como ella había querido— se va quedar en el hospital, no sé por cuanto tiempo pero yo no me quiero separar de su lado, hasta que esté bien;
—Pero amor tienes que descansar— le dijo Bianca que comprendía su necesidad de estar con Sophie, pero no quería se desvelara, porque al día siguiente tenia que estar muy temprano en la comisaria;
—No te preocupes cara mía, espero que sea por poco tiempo, tengo una necesidad por estar aquí a su lado hasta que despierte— Bianca aceptaba su explicación y era comprensible, era una hija que apenas tenía unas semanas de saber que existía, que había buscado por semanas y ahora la había encontrado cuando más lo necesitaba
—¿Quieres que valla contigo? — no podía dejarlo solo, quería estar esa noche a su lado, tomando su mano
—Gracias cara mía, pero creo que será mejor que te quedes en casa y descanses en nuestra cama y cuides a nuestro hijo o hija— puso su mano sobre vientre ya estaba muy acostumbrada a dormir con el que temía que no pudiera conciliar el sueño— ¿Cómo esta Angello?
—Bien ya comió unas rebanadas de pizza y ahora está dándose un baño, —Dante sonrió al escuchar eso— le pedí a Ágata que preparara tres habitaciones ¿no te moleta?
—Claro que no, de hecho yo te lo iba pedir, muchas gracias por hacerlo, ¿Tu ya comiste algo mí picolla?— Bianca sonrió estando con la preocupación de su hija se ponía a preocuparse por ella
—Si comí una rebanada de pizza junto Angello y un poco de verduras al vapor, tu tranquilo aquí todo esta bien, lo importante es que Sophie este bien— Dante agradeció las palabras de Bianca— voy a ir con mi mamá a comprar ropa para Angello es que no tenemos nada aquí para que se cambie— estaba orgulloso que ella pensara en ellos, miro a la madre de Anabella, no creía que quisiera separarse e ir en busca de ropa de los niños para llevarla a la casa y tampoco se lo pediría, así que la idea de Bianca era la mejor
—Está bien ve con Hugo por favor, nunca olvides que te amo y que son lo mas importante de mi vida— Bianca le quito el altavoz para que su mamá ya no escuchara lo demás— me vas hacer tanta falta, sentir tu cálido cuerpo junto al mío, y no verte dormir en ms brazos
—Yo también amor, te voy a extrañar sentir tus brazos rodeándome— dijo alejándose de donde estaba con su mamá, —te mando mil besos amor y le pediré a dios por tu pequeña— entonces me acompañas mamá
—Claro sabes que ir de compras es lo mío— dijo sonriendo de oreja a oreja— por cierto te traje esto de Milán espero y te guste— saco cuatro bolsas— quiero ser la primera que le regale a mi nieto…— Bianca se rasco la coronilla con pena no sabía cómo decirle que ella no había sido la primera, pero su madre se dio cuenta al instante— no me digas que ya alguien se adelanto
—Si mamá, don Leonardo le trajo una cuna hermosa que esta en su habitación— Amellie elevo los ojos al cielo el abuelo como había sido posible eso— lo siento…
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Dante había conseguido que les dieran una de la habitaciones que estaban dirigidas a la familia y socios del hospital, cada una tenían una sala con un sillón cama y en las habitaciones junto a los pacientes una cama cómoda, Dante le había cedido la cama en el interior de la habitación, había pensado que seria un poco impresionante para la niña ver a un desconocido a su lado, así que tenía que dejar a la madre Anabella junto a su hija, ya tendría tiempo para conocerla y que ella lo conociera.
La madre de Anabella se había quedado dormida teniendo la mano de Sophie sujeta con la suya, sintió el movimiento de la mano de su nieta que la hizo despertar
—Mi niñas has despertado— dijo con entusiasmó su abuelita— ¿Cómo te sientes?
—Bien ya me quiero ir—su abuelita le negó con la cabeza
—Todavía no se puede mi princesa hasta que diga el doctor que estas bien— la niña miro la habitación sin ver a su hermano por ningún lado
—¿Y Angello?¿donde esta mi hermanito? — miro a su abuelita— abu y mi hermanito
—Él esta bien no te preocupes, te acuerdas cuando Angello te contaba de tu papá— tenia que hablar con ella, era su derecho saber que su padre ahora estaba por fuera de esa puerta esperando verla— pues Angello lo encontró aquí en el hospital, y quiere conocerte mi princesa, — la niña sonrió lo que le había dicho su mamá en sueños había sido verdad, su papá estaba ahí
—Quiero verlo— dijo mirando la puerta— quiero conocerlo
—Y lo harás mi niña…
Dante estaba nervioso, era peor que cuando había ido por primera vez a una misión, Bianca estaba junto a él, muy temprano había llegado con dos cafés y un cambio de ropa para él, le conto que Angello era un niño muy bien portado, la madre de Anabella se presentó Bianca y le dijo a Dante que Sophie quería verlo y al escucharlo sintió como las piernas le faltaban, al atravesar esa puerta estaría delante de su hija, y por primera vez vería sus ojos, Bianca le apretó su mano había notado lo nervioso que estaba— tranquilo mi amor— beso su mejilla— ella no te va comer— lo sabía pero lo que no sabía era que vería en los ojos de su hija, dio un último suspiro y entro a la habitación. Y ahí en esa enorme cama estaba su hija mirándolo con sus grandes ojos color ámbar igual a los de él, la miro se parecía tanto a su mamá, por era su hija
—Papi al fin te conozco— dijo la pequeña y Dante acorto la distancia hasta que tomo sus manos
—Y yo también— beso su frente— yo también al fin te tengo en mis brazos…
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







